27 de febrero: San Gabriel de la Dolorosa


San Gabriel de la Dolorosa

San Gabriel de la Dolorosa, es junto a Santo Domingo Savio, co-patrono de la juventud italiana. Su nombre de bautismo era Francisco Possenti. Su vida religiosa fue breve. Apenas unos seis años. Pero en él se cumple lo que dice el Libro de la Sabiduría: «Terminó sus días en breve tiempo, pero ganó tanto premio como si hubiera vivido muchos años».


Día celebración: 27 de febrero.
Lugar de origen: Asís (Italia).
Fecha de nacimiento: 1 de marzo de 1838.
Fecha de su muerte: 27 de febrero 1862.
Santo Patrono de: La juventud católica italiana, seminaristas.


Contenido

– Breve Biografía
– Vocación
– San Gabriel de la Dolorosa y los Pasionistas
– Muerte
– Oración


Breve Biografía

San Gabriel de la Dolorosa nació el 1 de marzo de 1838, en Asís, Italia. Fue el undécimo de trece hijos nacidos de su madre, Agnes, y su padre, Sante, una familia de clase media alta que entonces residía en la ciudad de Asís, donde Sante trabajaba para el gobierno local.

Gabriel fue bautizado el mismo día de su nacimiento en la misma fuente en la que San Francisco de Asís había sido bautizado. Poco después del nacimiento de Gabriel, Sante Possenti fue transferido a un puesto en Montalta y de allí a Spoleto, donde, en 1841, fue nombrado asesor legal. En Spoleto, la familia fue golpeada por una serie de duelos: la muerte de la  pequeña Rosa, en diciembre de 1841; de Adele, de siete años, en enero de 1842; y de la madre de San Gabriel, Agnes, en 1842.

De niño y joven, San Gabriel de la Dolorosa era muy querido por sus compañeros y tenía fama de gran caridad y piedad. También era conocido por el gran cuidado que tenía con respecto a su apariencia, pues  pasaba horas preparándose para las fiestas. Francesco podía muchas veces ser un niño complicado, debido a que le era un tanto difícil controlar su temperamento.

San Gabriel de la Dolorosa estuvo profundamente involucrado con la escena social de Spoleto y pronto se ganó el apodo de «el bailarín». Era un hombre enamoradizo, y tuvo varias relaciones románticas. Incluso aquella noche en la que se fue para unirse a los Pasionistas, aún todavía, había esperanzas de que pudiera comprometerse con una chica local, Maria Panachetti, que estaba enamorada de él (Esta misma niña más tarde asistió a la beatificación y canonización de San Gabriel de la Dolorosa).

Fue educado primero por la Congregación de los Hermanos Cristianos, y luego por los jesuitas en la universidad local. Allí sobresalió, particularmente en latín. En 1851, San Gabriel de la Dolorosa se enfermó gravemente y prometió ingresar a la vida religiosa si conseguía la recuperación. Ya sanado, la promesa fue pronto olvidada. Lo mismo sucedió cuando escapó por poco de una bala perdida durante una expedición de caza con amigos.

Su hermano Pablo había muerto en 1848 y su hermano Lorenzo se suicidó en 1853. Ese mismo año, San Gabriel de la Dolorosa volvió a enfermarse, esta vez con un absceso en la garganta. Él atribuyó su curación al recientemente beatificado Andrés Bobola, SJ. Una vez más, había prometido ingresar a la vida religiosa si lograba la recuperación y esta vez estaba decidido a cumplir su promesa. Solicitó primero unirse a los jesuitas, pero por alguna razón que se desconoce, la petición nunca prosperó. Poco después la tragedia volvió a golpearles cuando su hermana, María Luisa, que había cuidado a Francesco (San Gabriel de la Dolorosa) después de la muerte de su madre, murió de cólera.

Vocación

Después de terminada la epidemia de cólera que mató a la hermana de Gabriel, el clero de Spoleto y las autoridades cívicas organizaron una procesión del antiguo icono de la Virgen María en la catedral de Spoleto.

El 22 de agosto de 1856 estaba asistiendo a la procesión de la «Santa Icone«, una imagen mariana venerada localmente, cuando la Virgen María le habló al corazón para invitarle con apremio:

«Tú no estás llamado a seguir en el mundo. ¿Qué haces, pues, en él? Entra en la vida religiosa».

Después de la procesión buscó el consejo de un sacerdote y luego decidió ingresar a la Congregación Pasionista. Como no había una casa pasionista cerca de Spoleto, el joven santo se veía forzado a dejar la casa familiar. Su padre se negó a darle permiso para ir a los pasionistas y solicitó a varios familiares disuadir a Francisco de su decisión. Sus intentos no tuvieron éxito y pronto su padre estaba convencido de que las intenciones de Francisco eran sinceras y no caprichosas.

El 10 de septiembre de 1856 entró en el noviciado pasionista de Morrovalle (Macerata) y tomó el nombre religioso de Gabriel. Tenía solo 18 años. Su entrega fue con todo su corazón y en la vida religiosa encontró su felicidad:

«La alegría y el gozo que disfruto dentro de estas paredes son indecibles» (Escritos, p. 185). Sus mayores amores eran Jesús Crucificado, la Eucaristía y la Virgen María».

 

San Gabriel de la Dolorosa y los Pasionistas

Francisco se dirigió al noviciado de los pasionistas en Morrovalle. Durante su viaje, visitaron a varios familiares que habían sido reclutados por su padre para alentar a Francisco a regresar a Spoleto, pero fue en vano. De todas formas, llegó al noviciado el 19 de septiembre de 1856.

Dos días después recibió el hábito de los Pasionistas y el nombre de «Gabriel de Nuestra Señora de los Dolores». Al año siguiente, Gabriel pronunció sus votos. Durante este tiempo, y de hecho hasta su muerte, la vida espiritual de Gabriel estuvo bajo el cuidado de su director, el Padre Norberto de Santa María.

En junio de 1858 Gabriel y los otros estudiantes se mudaron a Pietvetorina para continuar sus estudios. Debido a disturbios locales se quedarían solo un año y, en julio de 1859, el grupo se mudó al monasterio de Isola del Gran Sasso en la provincia de Téramo.

Gabriel demostró ser un excelente estudiante y su excelencia en la vida académica solo fue superada por el gran progreso que lograba en su vida espiritual. Al mismo tiempo, Gabriel comenzó a manifestar los primeros síntomas de tuberculosis. La noticia no preocupó a Gabriel, que, de hecho, estaba alegre; pues había rezado pidiendo una muerte lenta para así tener tiempo de prepararse espiritualmente.

Durante su enfermedad permaneció alegre y mantuvo todas sus prácticas habituales. Fue una fuente de gran edificación e inspiración para sus compañeros estudiantes, quienes buscaban pasar tiempo con él en su lecho de muerte. Gabriel había demostrado ser un religioso ejemplar y un seguidor perfecto de la Regla Pasionista, especialmente dedicado a la Santísima Virgen María.

 

Muerte

En su lecho de muerte ordenó que se quemaran sus escritos espirituales porque temía que lo tentaran al orgullo. Solo sus cartas sobreviven, junto con sus «Resoluciones» que trazan el progreso espiritual que hizo en sus pocos años como Pasionista.

A un religioso le aconsejaba: «No hay que fijar la mirada en rostros hermosos, porque esto enciende mucho las pasiones». A otro le decía: «Lo que más me ayuda a vivir con el alma en paz es pensar en la presencia de Dios, el recordar que los ojos de Dios siempre me están mirando y sus oídos me están oyendo a toda hora y que el Señor pagará todo lo que se hace por él, aunque sea regalar a otro un vaso de agua».

Antes de que pudiera ser ordenado sacerdote, San Gabriel de la Dolorosa murió la madrugada del 27 de febrero de 1862, en presencia de la comunidad, sosteniendo cerca una imagen de Nuestra Señora de los Dolores y sonriendo pacíficamente. Gabriel, sumido en éxtasis de amor y rodeado por los religiosos que lloraban junto a su lecho, abandonó la tierra y fue al cielo, invitado por la Santísima Virgen María.

Los que estaban con Gabriel cuando murió, narraron que en el momento de la muerte, se sentó en la cama y su rostro se puso radiante. El padre Norberto opinó que San Gabriel había visto a la Virgen María en el momento de su muerte.

Treinta años más tarde, El 17 de octubre de 1892, se iniciaron lo trámites para inscribirlo entre los santos ya que la devoción de los fieles y los milagros que realizaba eran muchos. Fue canonizado por Benedicto XV en 1920,  dclarado copatrón de la juventud católica Italiana en 1926  y Patrón principal de Abruzo en 1959.

 

Oración

¡Oh bienaventurado Gabriel de la Dolorosa, que, por vuestra afectuosísima devoción a la ínclita Virgen afligida al pie de la cruz, llegasteis a ser espejo de inocencia, modelo de santidad y taumaturgo del presente siglo por los estupendos milagros obrados en derredor de vuestro sepulcro!

Dignaos mirarme benévolo desde el cielo y recabadme de la munificencia divina las fuerzas que he menester para precaver los peligros del alma, despreciar los halagos del mundo, neutralizar las asechanzas del demonio, triunfar de mis pasiones, llorar contrito mis culpas, secundar con generosidad de corazón las divinas inspiraciones y labrar mi santificación mediante un afecto sincero a la Pasión de Jesús y a los Dolores de mi Madre María, a fin de que, siguiendo vuestros ejemplos aquí en la tierra, pueda igualmente haceros compañía en el cielo por toda la eternidad. Así sea.

San Gabriel de la Dolorosa | Fuentes
https://en.wikipedia.org/wiki/Gabriel_of_Our_Lady_of_Sorrows

https://www.aciprensa.com/recursos/oracion-a-san-gabriel-de-la-dolorosa-4210

http://corazones.org/santos/gabriel_dolorosa.htm

https://www.ewtn.com/spanish/Saints/Gabriel_de_la_Dolorosa.html