26 de Abril: Papa San Marcelo I

El Papa Marcelino gobernó la Iglesia de Roma durante nueve años y cuatro meses. Por orden de los emperadores Diocleciano y Maximiano fue hecho prisionero y forzado a presentar y ofrecer sacrificios a los ídolos. Al principio se negó y fue amenazado con varios tipos de tortura, y por temor al sufrimiento, tomó dos granos de incienso y los arrojó en sacrificio a los dioses. Esto causó gran alegría a los infieles, y por el contrario, a los fieles, una inmensa tristeza.

Poco después, San Marcelino se dio cuenta de la gravedad de su error y se ofreció a ser juzgado por un consejo de obispos. Los Obispos respondieron: “No es posible que el Sumo Pontífice sea juzgado por nadie, por lo tanto, serás tú mismo el que ponderará tu caso y pronunciaras tu propio juicio”.

El Papa, arrepentido, lamentó su culpa y se depuso a sí mismo, pero para su sorpresa, fue inmediatamente reelegido. Cuando los emperadores se enteraron de esto, lo mandaron a arrestar nuevamente. Esta vez, San Marcelino se negó rotundamente a ofrecer sacrificios a los ídolos, por lo que lo sentenciaron a ser decapitado. Entonces la persecución fue renovada con tal furia que en un mes, 17,000 cristianos fueron ejecutados.

Cuando Marcelino estaba a punto de ser decapitado, se declaró indigno de un entierro cristiano y excomulgó a todos los que pudieran presumir de enterrarlo. Por lo tanto, su cuerpo quedo a la intemperie durante 35 días. Al final de ese tiempo, el apóstol Pedro se le apareció a Marcelo, que lo había sucedido como Papa y le dijo: “Hermano Marcelo, ¿por qué no me entierras?”. Marcelino respondió: “¿Todavía no has sido sepultado, mi Señor?” Pedro: “¡Me considero insepulto mientras Marcelino esté desenterrado!” “¿Pero no sabes, mi Señor,” preguntó Marcelo, “que maldijo a cualquiera que lo enterrase?” Pedro: “¿No está escrito que aquél quién se humilla será enaltecido? ¡Deberías haber tenido esto en cuenta! Ahora ve y entiérralo a mis pies. “Marcelo se fue de inmediato y cumplió las órdenes loablemente.