23 de Febrero: San Pedro Damián


23 de Febrero: San Pedro Damián

San Pedro Damián fue un cardenal benedictino, reformador. Debido a su santidad, el escritor Dante Alighieri lo colocó en uno de los círculos más altos de Paradiso (tercera y última parte de la Divina Comedia)  como un gran predecesor de San Francisco de Asís y fue declarado Doctor de la Iglesia en 1828. Su fiesta es el 23 de febrero.


Día celebración: 23 de febrero / 21 de febrero
Lugar de origen: Rávena (Italia)
Fecha de nacimiento: 988
Fecha de su muerte: 22 de febrero de 1072.
Santo Patrono de: –


Contenido

– Breve Biografía
– Vida religiosa
– Al servicio del Papado
– Reforma monástica y clerical
– San Pedro Damián y el celibato eclesiástico
– Muerte
– Oración a San Pedro Damián


Breve Biografía

San Pedro Damián nació en Rávena alrededor del año 988. Fue el menor de una gran familia noble aunque pobre. Quedó huérfano a temprana edad. En un principio quedó bajo el cuidado de uno de sus hermanos mayores quien lo maltrataba y no le proporcionaba alimentación suficiente.

Después de algunos años, otro hermano, Damianus, que era arcipreste de Rávena, se compadeció de él y se lo llevó para educarlo. Pedro progresó tan rápido en sus estudios de teología y derecho canónico, primero en Rávena, luego en Faenza, y finalmente en la Universidad de Parma, que, alrededor de los 25 años, ya era un Profesor famoso en ambos lugares.

Vida religiosa

Alrededor del año 1035, sin embargo, renunció a la vida mundana, ingresando en la ermita de Fonte Avellana, cerca de Gubbio. Tanto como novicio como monje, su fervor fue notable, pero lo llevó a tales extremos de auto-mortificación y penitencia que su salud se vio afectada, llegando a desarrollar insomnio severo.

Para dominar sus bajas pasiones, se colocaba correas con espinas (cilicio) debajo de su camisa, se azotaba y ayunaba con pan y agua. Pero su cuerpo, al no estar acostumbrado, se debilitó y empezó a sufrir de insomnio.

Es así que comprendió que estos castigos no debían ser tan severos y que la mejor penitencia es la paciencia con las penas que Dios permite que nos lleguen. Esta experiencia le sirvió más adelante para acompañar espiritualmente a otros.

En sus años de monje, San Pedro Damián aprovechó aquel ambiente de silencio y soledad para dedicarse a estudiar muy profundamente la Sagrada Biblia y los escritos de los santos antiguos. Esto le servirá después enormemente para redactar sus propios libros y sus cartas que se hicieron famosas por la gran sabiduría con la que fueron compuestas.

Mientras se recuperaba, San Pedro Damián fue designado para dar una conferencia a sus compañeros monjes. Luego, a pedido de Guido d’Arezzo y otros jefes de monasterios vecinos,  dio una conferencia a sus hermanos y (alrededor de 1042) escribió la vida de San Romualdo para los monjes de Pietrapertosa.

Sus sermones eran escuchados con mucha emoción y sabiduría, y sus libros eran leídos con gran provecho espiritual. Así, por ejemplo, uno que se llama «Libro Gomorriano», en contra de las costumbres de su tiempo. (Gomorriano, en recuerdo de Gomorra, una de las cinco ciudades que Dios destruyó con una lluvia de fuego porque allí se cometían muchos pecados de impureza).

A los Pontífices y a muchos personajes les dirigió frecuentes cartas pidiéndoles que trataran de acabar con la Simonía, o sea con aquel vicio que consiste en llegar a los altos puestos de la Iglesia comprando el cargo con dinero (y no mereciéndolo con el buen comportamiento). Este vicio tomó el nombre de Simón el Mago, un tipo que le propuso a San Pedro apóstol que le vendiera el poder de hacer milagros.

En aquel siglo del año mil era muy frecuente que un hombre nada santo llegara a ser sacerdote y hasta obispo, porque compraba su nombramiento dando mucho dinero a los que lo elegían para ese cargo. Y esto traía terribles males a la Iglesia Católica porque llegaban a altos puestos unos hombres totalmente indignos que no iban a hacer nada bien sino mucho mal.

 

Al servicio del Papado

Poco después de su regreso a Fonte Avellana, el prior lo designó economus (alguien a cargo – administrador) de la casa, quien además lo designó como su sucesor. En 1043 se convirtió en prior de Fonte Avellana, y permaneció así hasta su muerte en febrero de 1072.

Varios Papas emplearon a San Pedro Damián en el servicio de la Iglesia. Esteban IX le nombró, en 1057, cardenal y obispo de Ostia, a pesar de la repugnancia del santo.  Pedro rogó muchas veces al Papa Nicolás II que le permitiese renunciar al gobierno de la diócesis y volver a su vida de ermitaño, pero el Sumo Pontífice se negó a ello.

Alejandro II, que amaba mucho al santo, accedió finalmente a sus súplicas, pero se reservó el poder de emplearle en el servicio de la Iglesia, en caso de necesidad.  San Pedro Damián se consideró desde ese momento libre, no sólo del gobierno de su diócesis, sino también de la supervisión de las diversas comunidades, y volvió al convento como simple monje.

Reforma monástica y clerical

San Pedro Damián introdujo una disciplina más severa, que incluía la práctica de la flagelación («la disciplina») en su convento, que, bajo su gobierno, rápidamente alcanzó celebridad y se convirtió en modelo para otras fundaciones, incluso la gran abadía de Monte Cassino. Hubo mucha oposición fuera de su propio círculo a formas tan extremas de penitencia, pero la persistente defensa de San Pedro Damián aseguró su aceptación, hasta tal punto que más tarde se vio obligado a moderar el celo de algunos de sus propios ermitaños.

Otra innovación fue la de la siesta diaria, para compensar el cansancio del oficio nocturno. Bajo su mandato  se construyó un claustro, se compraron cálices de plata y una cruz procesional de plata, y se agregaron muchos libros a la biblioteca.

San Pedro Damián es considerado uno de los hombres más ilustres de la reforma eclesiástica del siglo XI, cuyas bases asentó facilitando con ello la gran empresa reformadora de Gregorio VII, que como cardenal Hildebrando había trabajado en continuo contacto con San Pedro Damián.

San Pedro Damián y el celibato eclesiástico

Los dos peores vicios de la Iglesia en aquellos años mil, eran la impureza y la simonía. Muchos sacerdotes eran descuidados en cumplir su celibato, o sea ese juramento solemne que han hecho de esforzarse por ser puros, y además la simonía era muy frecuente en todas partes. Y contra estos dos defectos se propuso luchar Pedro Damián.

Predicó incansablemente a favor del celibato eclesiástico. Pedía que el clero diocesano viviese en comunidad. Su carácter vehemente se manifestaba en todos sus actos y palabras. Se ha dicho de él que «su genio consistía en exhortar y mover al heroísmo, en predicar acciones extraordinarias y recordar ejemplos conmovedores; en sus escritos arde el fuego de una extraordinaria fuerza moral».

Era una persona severa, pero sabía tratar a los pecadores con indulgencia y bondad cuando la prudencia y caridad lo requerían. En sus ratos libres, acostumbraba hacer cucharas de madera y otros utensilios para no permanecer ocioso.

 

Muerte

El Papa Alejandro II envió a San Pedro Damián para que resolviera un problema con el Arzobispo de Rávena, que estaba excomulgado por ciertas atrocidades que cometió. Lamentablemente el Santo llegó cuando el Prelado había fallecido, pero convirtió a los cómplices, a quienes les impuso una justa penitencia.

De regreso a Roma, cae enfermo por una aguda fiebre en un monasterio de las afueras de Faenza. Partió a la Casa del Padre el 22 de febrero de 1072. Dante Alighieri, en el canto XXI del Paraíso, coloca a San Pedro Damián en el cielo de Saturno, destinado a los espíritus contemplativos. Fue declarado Doctor de la Iglesia en 1828.

Oración a San Pedro Damián

San Pedro Damián consíguenos de Dios la gracia de que nuestros sacerdotes y obispos sean verdaderamente santos y sepan cumplir fielmente su celibato.

 

San Pedro Damián | Fuentes
https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-se-celebra-a-san-pedro-damian-doctor-de-la-iglesia-43143


https://www.ewtn.com/spanish/Saints/Pedro_Damian.htm


https://en.wikipedia.org/wiki/Peter_Damian