21 de Febrero: San Severiano, Obispo y Mártir


 

San Severiano

San Severiano es celebrado el 21 de febrero en el santoral católico. Su nombre proviene de un vocablo latín que quiere decir «severo», «exigente».


Día celebración: 21 de febrero / 8 de noviembre.
Lugar de origen:
Fecha de nacimiento: 410.
Fecha de su muerte: 482.
Santo Patrono de:


Contenido

– Breve Biografía
– Captura y muerte
– Oración de San Severiano


Breve Biografía

San Severiano, nació en el seno de una familia romana noble alrededor del año 410. Se desconoce la fecha exacta. Vivió en los ásperos días de la persecución anticristiana del siglo IV.

Después de una breve estancia en Oriente, hacia el 454 se estableció cerca del rió Danubio, en donde construyó monasterios para albergar a los habitantes amenazados y para que, al mismo tiempo, fueran puntos de irradiación del Evangelio entre las tribus bárbaras.

Pero era necesario que esas mentes fueran iluminadas por las verdades del Evangelio, y para ello había que entrar en contacto directo con ellas.

Con un gesto valiente que le ganó la admiración de los rudos guerreros, llegó hasta Comagén, ya en mano de los enemigos; su concreta caridad para con los necesitados le conquistó definitivamente el corazón sencillo de los “bárbaros”, comenzando por el de los jefes.

Gibuldo, rey de los alamanos, le tenía “suma reverencia y afecto”, como dice su biógrafo Eugipo, y lo escuchaba con respeto, dócil como un hijo; Flaciteo, rey de los rugos, “lo consultaba en las empresas peligrosas como a un oráculo celestial”.

No faltaron signos del cielo que confirmaban sus palabras. Un día la nuera de Flaciteo, contra el parecer de Severino, lo había convencido de que no les diera la libertad a los prisioneros; Severino la amonestó enérgicamente y misma noche el sobrino de Flaciteo cayó prisionero de otra tribu bárbara y obtuvo la libertad sólo por intervención de Severino.

Inclinado tanto a la vida contemplativa y eremítica como a la actividad misionera, y favorecido con el carisma de la profecía, San Severino hizo también previsiones sobre el plano humano temporal. En efecto, comprendió que el movimiento de los jóvenes pueblos bárbaros era indetenible y que la decadente sociedad romana recuperaría su vigor gracias a estas nuevas fuerzas.

 

Captura y muerte

En el año 451, se reunió en Calcedonia el Cuarto Concilio Ecuménico, contra la herejía monofisita de Eutiques que se estaba propagando rápidamente en la Iglesia oriental. Las diócesis se hallaban divididas en partidos, que en algunos casos escogían obispos rivales y rehusaban la comunión a los del partido contrario. la mayoría de los monjes de Palestina aceptaron, sin discutirla, la decisión del Concilio contra la herejía, pero hubo bastantes excepciones.

El principal de los rebeldes fue Teodosio, que tenía suficientes partidarios como para expulsar a Juvenal, el obispo de Jerusalén y apoderarse de la sede. A ello añadió una sangrienta persecución en la ciudad. Teodosio se dedicó a devastar todo el país, aunque en algunos sitios encontró cristianos decididos a permanecer en la ortodoxia; entre ellos se distinguió Severiano, obispo de Escitópolis.

Al momento de su captura y tortura, le colgaron de un árbol con una gran piedra atada a los pies, le atormentaron con azotes, le descarnaron todo el cuerpo y le hicieron sufrir otros grandes tormentos, pero en medio de tan grandes torturas, siguió fiel a Cristo, y hasta insistió en decir que los dioses romanos eran una patraña y que nada le haría alejarse del camino del salvador.

La tortura entonces hacia San Severiano fue tal, que terminó muriendo en el suplicio. Hoy en día debido a su valentía y fidelidad sus creencias, es considerado mártir.

 

Oración de San Severiano

«Hincado está de rodillas
a su Eterno Padre inmenso
el que a su diestra sentado
juzgará a los vivos y muertos»

 

San Severiano | Fuentes
https://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=57

https://www.ecured.cu/San_Severiano