21 de Abril: San Conrado de Parzham


San Conrado de Parzham
San Conrado de Parzham fue un religioso que nació en Parzham (Alemania), de padres labradores, y, después de una juventud ejemplar, profesó en la Orden capuchina en 1842. Durante cuarenta y tres años ejerció el oficio de portero en el convento de Altötting (Baviera), célebre santuario mariano, dando a todos ejemplo de oración, caridad activa y paciencia. Lo canonizó Pío XI en 1934.


Día celebración: 21 de abril.
Lugar de origen: Parzham, Alemania.
Fecha de nacimiento: 1818.
Fecha de su muerte: 21 de abril de 1894.
Santo Patrono de:


Contenido

– Introducción
– Vida temprana
– San Conrado de Parzham se une a los Capuchinos
– Oración a San Conrado de Parzham


Introducción

En su aspecto exterior, la vida de San Conrado de Pharzam, humilde hermano lego capuchino, no tiene nada de romántica. Nació en el pueblecito bávaro de Parzham. Sus padres eran piadosos y sencillos, pero no demasiado pobres; Conrado fue el noveno y ultimo de sus hijos. Desde los primeros años se distinguió por su laboriosidad y su gran devoción a la Madre de Dios.

Después de la muerte de sus padres, ingresó en el convento de los capuchinos, cuando tenia treinta y un años. En 1852 hizo los votos solemnes. Poco después, sus superiores le enviaron a Altotting, sitio famoso por el santuario de Nuestra Señora. Durante cuarenta años ejerció ahí el santo el oficio de portero. La abundancia de peregrinos le proporcionaba mil oportunidades de practicar la caridad, la paciencia, el tacto y el celo apostólico. Plenamente unido con Dios y olvidado de si mismo, San Conrado se distinguió, en efecto, por la practica de esas virtudes.

Poseía el don de leer en los corazones y, en algunas ocasiones, predijo acertadamente el porvenir. Consumido por el trabajo, enfermó gravemente en 1894 y murió el 21 de abril del mismo año. Tal vez el mejor testimonio sobre la excepcional virtud de San Conrado de Parzahm sea que, aunque su proceso de beatificación se vio interrumpido por la guerra de 1914-1918, fue canonizado en 1934, apenas cuarenta años después de su muerte.

Vida temprana

Johannes Birmensdorfer, el futuro San Conrado de Parzham, nació el 22 de diciembre de 1818 en Parzham, un pueblo cerca de Passau en Baviera, Alemania, en una muy piadosa familia de campesinos.

Cuando todavía era un niño, sus hermanos cambiaban el tema de su conversación si era malo cuando él se acercaba: «Aquí viene Johannes, no hablemos de esto por más tiempo».

Siempre mantuvo la cabeza descubierta en su trabajo en el campos, incluso en el calor del verano porque, sintiendo la presencia de la majestad de Dios en todas partes, estaba en oración continua y por esa razón pensó que no debería usar su sombrero.

Johannes era el hijo más joven, por lo que se suponía que debía heredar la granja. Esta era una costumbre común en el área; el hijo más joven continuaba el trabajo del padre y recibía la granja.

San Conrado de Parzham se une a los Capuchinos

A la edad de 30 años, Johanneshe dejó su hogar familiar y su herencia y entró en la Orden de los Capuchinos como hermano lego. Fue admitido con el nombre de Conrado.

Después de hacer sus votos, el Hermano Conrado fue asignado como portero del Monasterio de los Capuchinos de Altötting. Se adjuntaba un famoso santuario mariano que atraía a miles de peregrinos. Esto significaba que el portero estaba muy ocupado con poco tiempo para descansar. Trabajaba 18 horas cada día en la puerta.

El hermano Conrado pasó 41 años en su puesto de portero, atendiendo este trabajo con gran tacto y atención. De hecho, era conocido por su paciencia y respeto por los demás, humildad y piedad; siempre estuvo dispuesto a ayudar a los demás. Nadie lo vio de mal humor ni lo escuchó pronunciar una palabra inútil. Se convirtió en un predicador silencioso, que infundía respeto en los visitantes, convertía a los pecadores, consolaba a los afligidos y ayudaba a los pobres.

Una vez le escribió a un amigo:

«Mi vida es amar a Dios, sufrir y maravillarme con éxtasis y oraciones por el amor que Dios tiene por nosotros, pobres criaturas. Su amor nunca termina. No hay nada en mis ocupaciones que me separe de esta unión con Dios. Mi libro es la Cruz. Me basta mirarlo para saber qué debo hacer».

Fue también devotísimo de la Madre de Dios, con quien sostenía encendidas conversaciones, y a quien encomendaba a todos los que le pedían oraciones. A ella les enviaba siempre a pedir gracias y a ella les enviaba a dar gracias cuando se obtenían milagros. Tuvo Conrado los dones de profecía y conciencias. Fue propagado y colaborador de la obra «Liebesswerk», para el socorro de los niños abandonados.

Días postreros

43 años estuvo el Hermano Conrado de Parzham en su portería, como un ángel para los peregrinos, hasta el 18 de abril de 1894, cuando se sintió enfermo y pidió ser relevado en la portería hasta recobrar fuerzas. Pero esa misma tarde ya supo que no volvería allí. Dijo al superior después de Vísperas: «Padre, ya no puedo más». En la enfermería pasó sus últimos días, agotado, pero sin dejar de sostener y besar su crucifijo y su rosario. El 21 de abril recibió el Viático, y aún en agonía, intentó ir a la portería cuando oyó sonar la campanilla varias veces: no podía pensar que no hubiera nadie para atender a los fieles.

Ese mismo día entró al cielo, apaciblemente, a los 76 años de edad. Sus funerales fueron muy concurridos, lo mismo que su sepultura, alcanzándose numerosos milagros por su intercesión. Fue beatificado el 15 de junio de 1930 y canonizado el 20 de mayo de 1934.

Tres días antes de morir, renunció a su cargo de portero. Él murió el 21 de abril de 1894.

Oración a San Conrado de Parzham

Oh, San Conrado de Parzham, portero bendito, que un día escuchaste la llamada al pleno seguimiento del Maestro, y que, abrazando la pobreza, para llenar de Dios tu vida toda, haz que sepamos servir con humildad al Señor y a tus hermanos como tú lo hiciste. Te suplicamos en esta novena que hoy te ofrecemos, que intercedas por nosotros ante nuestra Madre, la Santisima Virgen María, a quien tanta devoción y amor rendiste, para que podamos obtener de nuestro Señor Jesucristo, las gracias necesarias para que nos sea concedida la fe, y permanezcamos fiel a la Iglesia, como tú lo hiciste. Amén.

San Conrado de Parzham | Fuentes
La vida de los Santos por Butler
http://traditioninaction.org/SOD/j175sd_ConradParzham4-21.shtml

https://www.religionenlibertad.com/san-conrado-parzham-religioso-capuchino--63810.htm

Traducido y adaptado con permiso por Proyecto Emaús.