20 de Septiembre: Beato Francisco de Posadas


Beato Francisco de Posadas
San Francisco de Posadas (Francisco Martín Fernández de Posadas / 25 de noviembre de 1644 – 20 de septiembre de 1713) fue un sacerdote católico español y miembro profeso de la Orden de Predicadores.

Se convirtió en un predicador destacado y confesor popular mientras era aclamado como un segundo San Vicente Ferrer y al principio fue objeto de violentas aversiones y burlas por parte de sus compañeros dominicos antes de que se le permitiera ingresar a la orden.

Su beatificación recibió la ratificación del Papa Pío VII el 20 de septiembre de 1818 después de que el pontífice confirmara el culto local del difunto sacerdote, o devoción popular y duradera.


Día celebración: 20 de Septiembre.
Lugar de origen: Córdoba, España
Fecha de nacimiento: 25 de Noviembre.
Fecha de su muerte: 20 de septiembre de 1818.


Contenido

– Breve biografía
– Oración al Beato Francisco de Posadas


Breve biografía

San Francisco de Posadas nació en Córdoba en 1644, y sus padres, que vivían de lo que les daba el cultivo de un huerto, le inculcaron la idea de que debía ser religioso, particularmente fraile predicador, una perspectiva que resultaba muy del agrado del chico. Pero al morir su padre, volvió a casarse su madre, y el padrastro decretó que los estudios a que estaba entregado Francisco eran una pérdida de tiempo y, en consecuencia, le obligó a abandonarlos y le dedicó a aprender un oficio.

Al principio, su amo, el encargado de enseñarle a ganarse la vida, le trató con extremada dureza, pero Francisco acabó por ganarse su afecto, gracias a la inagotable paciencia, el buen carácter y la asiduidad en su trabajo que demostró siempre. Al cabo de algún tiempo, el amo de Francisco le ayudaba a proseguir sus estudios y le concedía el tiempo necesario para dedicarse a ellos.

También el padrastro murió y, entonces, Francisco tuvo que consagrarse a cuidar de su madre; sin embargo, en 1663 pudo entrar al noviciado de los dominicos, en el convento de Scala Coeli, en Córdoba. Sus primeras experiencias en aquel nuevo ambiente no fueron muy felices. Sus compañeros no le comprendieron y le hicieron blanco de sus burlas y sus continuas persecuciones; pero él perseveró con su proverbial paciencia, hizo su profesión y fue admitido al sacerdocio.

Inmediatamente, Francisco se hizo notar como un predicador de grandes dotes y se aclamaba su aparición como la de un segundo Vicente Ferrer. Desarrolló tareas misioneras por todas las regiones del sudoeste de España y a sus continuas prédicas agregó el trabajo de oír confesiones, el de viajar a pie de una parte a otra y el de someterse a mortificaciones muy rigurosas. Su predicación elocuente, en la que exponía preceptos que reforzaba con el ejemplo, le dotó con una gran influencia sobre todos los que le escuchaban o tenían algo que ver con él.

En su ciudad natal impuso una necesaria reforma a las costumbres y una mejora radical de la moral pública y privada, a tal extremo, que muchos lugares de vicio y de desorden tuvieron que cerrar sus puertas por falta de clientela.

Siempre estaba al servicio de los pobres y de ellos aprendió una humildad que le hizo evitar no sólo los más altos puestos en su orden, sino también los obispados que le fueron ofrecidos en numerosas ocasiones.

El Beato Francisco escribió varios libros (El Triunfo de la Castidad, las biografías de Santo Domingo y otros santos de la orden, exhortaciones morales, etc.) y, tras una existencia de viajes constantes, llegó a morir a su convento de Scala Coeli el 20 de septiembre de 1713, luego de cuarenta años de constante trabajo para el bien de las almas. Fue beatificado en 1818.

Poco después de la beatificación, el R. P. Sopeña publicó en Roma una Vita del B. Francesco de Posadas, que contiene un interesante relato de sus levitaciones cuando celebraba la misa y sus sensaciones al hacer resistencia para que su cuerpo no se elevase.

Ver a Martínez Vigil, en La Orden de Predicadores (1884), pp. 352 y ss. la nota de Procter en Dominican Saints, pp. 263-265. Consúltese la bibliografía del Catalogus Hagiographicus O.P. de Taurisano.

Oración al Beato Francisco de Posadas

Oh Dios, que hiciste al beato Francisco de Posadas un predicador excelente de tu Palabra pues llenaste su alma de la dulzura del amor a ti; concédenos, por su intercesión, vivir siempre en tu amor y en el temor de nosotros.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Beato Francisco de Posadas | Fuentes
La vida de los Santos por Butler