2 de Octubre: Santos Ángeles Custodios


Ángeles Custodios

Los Ángeles Custodios nos son asignados en el momento de nuestro nacimiento.

La verdad de que cada alma humana tiene un Ángel Guardián o Ángel Custodio que nos protege del mal tanto espiritual como físico ha sido demostrado a través del Antiguo Testamento, y se hace muy clara en el Nuevo. Está escrito que el Señor Jesús fue reconfortado durante su agonía en el huerto de Getsemaní por un ángel, y que San Pedro fue liberado de la prisión, según nos cuentan los Hechos de los Apóstoles también por un ángel.

Pero Jesús hace explícita la existencia y la función de los ángeles guardianes cuando dice: «Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos» (Mateo 18:10). Al decir esto, Jesús señala que todas las personas, incluso los niños pequeños, tienen un ángel de la guarda, y que los ángeles están siempre en el cielo, mirando siempre el rostro de Dios durante toda su misión en la tierra, hasta nuestra peregrinación a la casa de nuestro Padre.

Sin embargo, ellos nos guían al Cielo solamente si lo deseamos. Santo Tomás de Aquino escribió que los ángeles no pueden actuar directamente sobre nuestra voluntad o intelecto, aunque pueden hacerlo en nuestros sentidos e imaginaciones – lo que nos anima a tomar las decisiones correctas. En el Cielo, nuestros ángeles guardianes, aunque ya no necesiten guiarnos a la salvación, nos iluminarán continuamente.

Los Ángeles Custodios: Compañeros y amigos

Tu ángel de la guarda es tu compañero y tu amigo. Te es entregado en el primer momento de existencia y permanece contigo hasta el final. Él te inspira con buenos y santos pensamientos. Te protege de muchos peligros y accidentes, y te ayuda de mil maneras a lo largo de tu vida. Los Ángeles custodios son los que más desean ser nuestros amigos y nos aman con toda la intensidad de su naturaleza angelical. «Él ha puesto a sus ángeles cerca de ti: para que te guarden en todos tus caminos. En sus manos te sostendrán para que no golpees tu pie contra una piedra» (Salmo 91).

Los Ángeles Custodios son espíritus poderosos

Los ángeles son espíritus puros, poderosos príncipes del cielo que están delante de Dios. Son fuegos ardientes de amor, llenos de la plenitud de la felicidad. No hay dos ángeles iguales y hay demasiados para ser contados. Todos ellos son indescriptiblemente hermosos. «Miles y miles le ministraron y diez mil veces cien mil se pararon ante él» (Dan 7:10).

Santa Francesca de Roma vio a su propio ángel. Ella dijo que el esplendor de su ángel atenuó la luz del sol, la luna y las estrellas. A menudo podía leer sus oraciones a la luz de su ángel. Cuando el Ángel retiró la piedra del Santo Sepulcro, la Sagrada Escritura dice que el semblante del Ángel era como un rayo y su ropa blanca como la nieve.

Su apariencia estaba tan llena de majestad que los soldados en la tumba estaban aterrorizados y no podían mirarlo. «Porque un ángel del Señor descendió del cielo y, viniendo, hizo retroceder la piedra y se sentó sobre ella. Y su semblante era como un rayo y su vestido como la nieve» (Mateo 28: 2,3).

La Inteligencia de los Ángeles Custodios

La inteligencia angelical es inmensamente superior a la nuestra. Caminamos de verdad en verdad, estudiando, investigando constantemente para entender un tema, pero ellos entienden todo el tema de un solo vistazo. En esa misma mirada, inmediatamente ven todos los matices y las consecuencias de una acción en particular. Es fácil ver cuán importante sería su ayuda para nosotros, que necesitamos ayuda para tomar decisiones cada día de nuestras vidas.

Los Ángeles Custodios cumplen diferentes funciones

Hay ángeles en el cielo y también en la tierra, cada uno con diferentes trabajos que hacer. Naciones, ciudades, familias, pueblos, todos tienen sus ángeles especiales. Santo Tomás de Aquino nos enseña que hay ángeles que guían las estrellas, la luna, el sol y los planetas, manteniendo todo en armonía de acuerdo con el plan de Dios. Las Escrituras nos hablan de los Ángeles que realizan tareas que algunos atribuyen al azar.

Fue un ángel que dio su calidad medicinal a la piscina en Bethesda; un ángel generó los fuegos en el monte Sinaí; los truenos y los relámpagos fueron obra de los ángeles; y en el Apocalipsis leemos de los ángeles que controlan los vientos.

Los ángeles actúan como mensajeros como en la Anunciación cuando el Arcángel Gabriel vino a María, o como protectores como cuando el Arcángel Rafael ayudó a guiar al joven Tobías en un viaje peligroso, o como vengadores como cuando Dios envió a un ángel que mató a 70,000 egipcios en una noche como un castigo para el faraón por no liberar a los hebreos de la esclavitud.

Los Ángeles Custodios son nuestros protectores

También son poderosos protectores contra los trucos del diablo. Lucharán a tu lado y te inspirarán sobre cómo resistir las tentaciones del diablo. «Sé sobrio y vigila: porque tu adversario, el diablo, como león rugiente, anda buscando a quién devorar» (1 P. 5: 8). Los Ángeles nos protegen de caer en tentaciones y evitan que los desastres naturales nos sucedan, a menudo la persona ni siquiera se da cuenta de la tragedia que se perdió por poco.

Es interesante notar que en la época del Renacimiento, los ángeles comenzaron a ser retratados como bebés gordos con alas. Este estilo artístico continúa hasta nuestros días. Es una pena que guerreros tan militantes se vean reducidos a estas representaciones débiles e infantiles.

Los Ángeles Custodios

Los Ángeles Custodios fueron representados como bebes regordetes con alas durante y después del renacimiento. degradando un poco su verdadera naturaleza. Crédito: TIA.

En la mente del espectador, el papel del ángel como protector y vengador se desvanece, reemplazado por una idea diferente. Es una forma sutil de cambiar gradualmente la noción del principio de que la vida es una guerra entre el bien y el mal con los agentes de cada lado que luchan para ganar las almas de los hombres. No hay espíritu de lucha en los gordos ángeles bebés; de hecho, están tan sonrientes y felices que parece que nada está mal en su mundo.

Y sin embargo, hay muchas incidencias en la vida de los santos que muestran la misión militante y protectora de los Ángeles hacia los hombres. San Juan Bosco, por ejemplo, fue un hombre que luchó vigorosamente contra la herejía valdense. Muchos de los herejes lo odiaban por su lucha implacable y trataron de matarlo muchas veces.

Durante este peligroso período de su vida, apareció un gran perro gris que lo acompañaría mientras caminaba por las calles de la ciudad, luchando contra cualquier atacante. Cuando pasó el peligro, el perro desapareció. En sus escritos, Don Bosco llamó a este perro Grigio [Gray], y creía que era una intervención angelical que lo protegía tantas veces durante un período de 30 años.

Se alienta la oración a los ángeles guardianes, y el hábito de recordar su presencia y apoyo lleva a la amistad con ellos. La oración a los ángeles guardianes ha estado presente en la Iglesia desde al menos el principio del siglo XII:

Ángel de Dios,
que eres mi custodio,
pues la bondad divina me ha
encomendado a ti, ilumíname,
dirígeme, guárdame.
Amén.

Los Ángeles Custodios | Fuentes

https://www.catholicnewsagency.com/saint.php?n=612
https://traditioninaction.org/religious/f012rpAngels_Fitzgerald.htm
Los Ángeles Custodios: Traducido y adaptado por Proyecto Emaús.

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