15 de Septiembre: Día de la Virgen Dolorosa

En la Pasión y Crucifixión hay dos personajes que pagaron con sus propias vidas el precio de nuestra redención: Cristo, nuestro Salvador y redentor, que con su sangre preciosa, lavó nuestros pecados y nos abrió la puerta del Cielo. Y María, la Madre dolorosa, la co-rredentora, que por su amor inmenso hacia Jesús, padece la agonía de su hijo, y así consumida de dolor, inmersa en el cáliz de la sangre redentora de su Hijo, comparte plenamente el sacrificio salvífico de Jesús. …y todo por amor a nosotros!

El Camino del Calvario, no solo fue recorrido por Cristo. La Vía dolorosa es también el camino que María recorre, acompañando y consolando a su Hijo. Su campana y su consuelo son silentes y escondidos, desde un rincón de la calle, Ella camina presenciando todo el dolor de su hijo. María desde su lugar, vive la pasión de su amado Hijo dándole la fuerza y la gracia de su amor.

Oh Virgen dolorosísima, es justo que nosotros, hijos tuyos, recordemos y honremos los inmensos dolores que por nuestra salvación padeciste en este mundo. Por ello te suplico Madre mía, escuches lo que voy a pedirte a continuación y obtengas para mi, la Gloria del Cielo.

1.- Corazón afligido de María, por el dolor que padeciste por la profecía del anciano Simeón, al enterarte de lo que tendría que padecer Jesús, ayúdame y protegeme en mis apuros y necesidades.
Avemaría.

2.- Corazón afligido de María, por el dolor que sufriste al huir a Egipto para salvar la vida de Jesús, perseguido por el cruel Herodes, ayudame y protegeme en mis dolores y enfermedades corporales.´
Avemaría.

3.- Corazón afligido de María, por el dolor que sufriste por la pérdida de tu hijo Jesús durante tres días, ayudame y protegeme para salir del pecado y encontrar a Jesús siempre que me aparte del buen camino por culpa grave y que salga de ella por medio de una dolorosa y sincera confesión.
Avemaría.

4.- Oh Corazón afligido de María, por el dolor que sufriste al encontrarte con Jesús cargando con la Cruz, ayudame y protegeme contra las tentaciones del demonio y escándalos del mundo.
Avemaría.

5.- Corazón afligido de María, por el dolor que sufriste al pie de la cruz, ayudame y protegeme en mis necesidades, tristezas y tribulaciones.
Avemaría.

6.- Corazón afligido de María, por el dolor que sufriste al ver a tu hijo muerto entre tus brazos, ayúdame y protegeme en las agonías de mi muerte.
Avemaría.

7.- Corazón afligido de María, por el dolor que sufriste en la sepultura de tu Hijo Jesús, ayudame y protegeme ante el tribunal de Dios nuestro Señor.
Avemaría.

Oración

A Ti acudimos oh Madre Dolorosa, para que nos sostengas en las muchas penas y tribulaciones que hemos de sufrir durante esta vida, y os pedimos que sepamos sobrellevar con resignación y alegre conformidad con la Divina Voluntad, las cruces que Dios amorosamente nos envía, a fin de purificarnos más y más de nuestros pecados y hacernos dignos de la Gloria que nos tiene preparada en el Cielo. Amén.

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