15 de Marzo: San Longinos


san longinos

San Longinos, de acuerdo con la tradición católica, es el nombre del centurión que atravesó el costado de Jesús con la punta de su lanza, creando la última de las Cinco Santas Llagas de Nuestro Señor Jesucristo.


Día celebración: 15 de marzo / 16 de octubre.
Lugar de origen:  Ciudad de Lanciano? (Italia).
Fecha de nacimiento: Siglo Primero.
Fecha de su muerte: Siglo Primero.
Santo Patrono de: –


Contenido

– Introducción
– Breve biografía
– Otras fuentes sobre San Longinos
– Oración a San Longinos


Introducción

La historia de San Longinos, a quien conmemora en este día el Martirologio Romano, se desarrolló en la ciudad de Cesarea, en Capadocia. Su narración es conveniente hacerla en los mismos términos en que la hace el Beato Santiago de Voragine en su “Golden Legend” (Leyenda Dorada).

De acuerdo con su relato, San Longinos fue el centurión que, por órdenes de Pilato, estuvo con otros soldados al pie de la cruz de Nuestro Señor y el que traspasó Su costado con una lanza.

Breve biografía

San Longinos fue quien, al ver las portentosas convulsiones de la naturaleza que se produjeron a la muerte de Cristo, pronunció la famosa frase que le hizo el primer convertido a la fe cristiana:

“¡Verdaderamente, Este era el Hijo de Dios!”

También se dice de él que estaba quedándose ciego y, al dar la lanzada, una gota de sangre del Salvador cayó sobre sus ojos y lo dejó sano al instante. Por tal razón, abandonó la carrera de soldado y, después de haber sido instruido por los apóstoles, llevó una vida monástica en Cesarea, Capadocia, donde ganó muchas almas para Cristo por medio de sus palabras y ejemplo.

Muy pronto cayó en manos de les perseguidores, que lo llevaron a juicio. Como se rehusara a ofrecer sacrificio, el gobernador ordené que se le quebraran a golpes todos los dientes y que se le cortara la lengua.

Sin embargo, San Longinos no perdió a consecuencia de esto la facultad de hablar y ahí mismo, apoderándose de un hacha, redujo a fragmentos los ídolos y grito:

– “Ahora veremos si en verdad son dioses”.

Una horda de demonios salió de los ídolos, se apoderó del gobernador y de sus ayudantes, que cayeron a los pies de Longinos, gimoteando y emitiendo aullidos. El santo les dijo:

– “Por qué toman los ídolos como morada?”

Los demonios contestaron:

– “Dondequiera que no se oiga el nombre de Cristo y no se imponga el signo de su cruz, allí es nuestra morada”.

Entretanto, el gobernador continuaba dando gritos estridentes, porque había quedado ciego. San Longinos fue hacia él y le dijo:

“Sábete que solamente puedes ser curado cuando me hayas quitado la vida. Pero tan pronto como yo haya entregado mi alma por tu acción, rogaré por ti y obtendré para ti salud, tanto para el cuerpo como para el alma”.

Inmediatamente después, el gobernador ordenó que se le cortara la cabeza y, tan luego como se ejecutó la orden, cayó el gobernador sobre el cadáver de San Longinos y, con abundante llanto, mostró su arrepentimiento.

En el mismo momento, recuperó la cordura, así como la vista, y terminó su vida haciendo toda clase de buenas obras.

 

Otras fuentes sobre San Longinos

Es evidente el carácter enteramente indigno de confianza de este relato, que no esté apoyado en ninguna evidencia de documentos de los primeros siglos. El “centurión” de Marcos (XV, 29) esta identificado sin ninguna prueba de garantía con el “soldado” (Juan XIX, 34) que atravesé el costado de Jesús.

A este último, en el Evangelio apócrifo de Nicodemus, conocido también como “Las Actas de Pilatos” se le da el nombre de Longinos en sus Últimas recensiones; pero parece haber probabilidades de que fue sugerido por la palabra griega “soyxy” (lanza), el arma que se dice haber usado.

Existe un manuscrito en la Biblioteca Laurenciana en Florencia, escrito por un cierto monje Rabulo, en 586, que contiene una miniatura de la crucifixión. En este manuscrito, el soldado que atraviesa el costado de Nuestro Sefior, tiene el nombre de Longinos escrito sobre su cabeza en caracteres griegos. Esto, sin embrago, puede haber sido una adición ulterior.

Lo que sabemos de cierto es que hubo varias historias diferentes en circulación respecto a San Longinos, que dieron origen a diferentes fiestas en distintas fechas.

La leyenda mas notable es la de Mantua, donde se afirma que San Longinos fue a esa ciudad, poco después de la muerte de Nuestro Señor y allí, después de predicar el Evangelio por algunos años, sufrió el martirio. Mas aún, se dice que llevó consigo una porción de la preciosa sangre derramada sobre la cruz y que esa reliquia se conserva en Mantua, así como el cuerpo del santo.

Oración a San Longinos

Dios todopoderoso y eterno, que quisiste hacer ilustre la Iglesia de San Pedro a través del variado esplendor de San Longinos. Así como veneramos su memoria, que podamos también seguir tales brillantes ejemplos de virtud en la tierra y así obtener coronas mentados en el cielo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.


San Longinos | Fuentes

La vida de los Santos | Butler