11 de Mayo: San Mamerto, arzobispo


San Mamerto de Vienne

San Mamerto de Vienne, arzobispo


Día celebración: 11 de Mayo.
Lugar de origen: Vienne, Francia.
Fecha de nacimiento: Primera mitad del siglo V.
Fecha de su muerte: 475.


Contenido

– Introducción
– Breve biografía
– Muerte de San Mamerto
– Oración a San Mamerto


Introducción

San Mamerto fue lucero brillante y esplendoroso de la Iglesia de las Galias, durante el siglo V. Procedía probablemente de familia vienesa, y su educación fue confiada a San Aniano, obispo de Orleáns, quien tomé muy a pecho la primera formación de su discípulo.

En lu escuela de maestro tan ilustre por la santidad de su vida, la pureza de su fe y vastos conocimientos, hizo San Mamerto rápidos progresos en virtud y letras. Refiere Surio que yendo Aniano desde Orleáns a Arlés el año 451, se detuvo en Viena, su pueblo natal, y se hospedé en casa de Mamerto, hombre acaudalado que, a la sazón, se hallaba en el articulo de la muerte; pero San Aniano Io curó con sólo hacer sobre él la señal de la cruz en 463.

San Mamerto ocupaba dicha sede, y su sabiduría y santidad son elogiadas por San Avito —uno de sus más egregios sucesores— y San Sidonio Apolinario, obispo de Clermont; no siendo aventurado afirmar que vínculos de amistad, y quizás de parentesco, unían a San Mamerto con las nobles familias de las Avitos y Apolinarios.

Fuera de eso, tenia nuestro Santo un hermano de nombre preclaro en la Iglesia, el presbítero y poeta Claudiano Edieto, y, ademas, una hermana casada y un sobrino por nombre Petreyo; pues ha conservado la Historia cartas de San Sidonio Apolinario a Petreyo para consolarle del fallecimiento de su tío Claudiano.

Breve biografía

No se sabe gran cosa sobre la vida de San Mamerto. Era el hermano mayor del poeta Claudiano, autor del De statu animae, a quien él ordenó sacerdote. Ambos hermanos gozaron de merecida fama de santidad y sabiduría.

En 463, se produjeron algunas dificultades con motivo de la consagración del nuevo obispo de la sede de Die. El Papa San León I había cambiado poco antes dicha sede de la jurisdicción de Vienne a la de Arles y algunos se quejaron ante el papa San Hilario de que San Mamerto había cometido un abuso al consagrar a un nuevo obispo para la sede de Die. El Papa respondió, en una severa carta que San Mamerto merecía ser depuesto por ese abuso; pero, en realidad, no se hizo ningún cambio y el nuevo obispo de Die recibió la confirmación del de Arles.

Poco después, San Mamerto trasladó a Vienne los restos del mártir Ferréolo, quien había dado testimonio de la fe en esa región uno o dos siglos antes. San Mamerto es famoso sobre todo en la historia de la Iglesia, porque instituyó las procesiones penitenciales en los días de Rogativas, en la semana anterior a la fiesta de la Ascensión. Se trata de la celebración de las “Litaniae minores”, que fue adoptada en Roma por el Papa San León III (795-816); de ese modo, la influencia de los francos y particularmente de Carlomagno se dejó sentir en toda la Iglesia de occidente.

Numerosos testimonios prueban sin lugar a dudas que San Mamerto fue realmente quien introdujo las Rogativas. En una carta que le escribió San Sidonio Apolinar, habla de las procesiones por él instituidas y dice que han sido un remedio muy eficaz contra el pánico del pueblo. Al mismo tiempo, alaba el valor de San Mamerto, quien había permanecido en su puesto en tanto que
otros huían.

San Avito, que había sido bautizado por San Mamerto y ocupó la sede de Vienne quince años después de la muerte del santo, predicó una homilía que se conserva todavía, durante una procesión de Rogativas. Por esa homilía podemos darnos una idea de las tribulaciones que afligían a la región cuando se instituyó la celebración.

San Avito menciona un terremoto, varios incendios y un ciervo salvaje que se había refugiado en la ciudad. San Mamerto había interpretado esas calamidades como un castigo de Dios por los pecados del pueblo y, en consecuencia, propuso el remedio de la penitencia y la obligación de ayunar y organizó una procesión popular en la que se cantaran los salmos.

El ejemplo de Vienne se extendió pronto a otras regiones de Francia y, mas tarde, llegó a ser practica universal en el occidente. El vigésimo séptimo decreto del primer Concilio de Orléans (511 P.c.) mandó que todas las iglesias celebraran las procesiones de Rogativas en los dias que preceden a la fiesta de la Ascensión; también ordené que se observase un ayuno tan estricto como el de la cuaresma y prohibió todo trabajo servil para que aun los esclavos pudiesen asistir a las procesiones.

Los clérigos que no asistieran a las procesiones serian castigados por sus obispos. Los escritos de los contemporáneos y de los historiadores de la época, como San Gregorio de Tours, prueban que San Mamerto era un santo y generoso pastor de almas y un jefe osado y prudente. San Avito, en la homilía que hemos citado, alaba la prudencia que desplegó para conseguir que las autoridades civiles y el pueblo aceptasen de buena gana los sacrificios que imponían las procesiones de las Rogativas.

 

Muerte de San Mamerto

San Mamerto consiguió reanimar el fuego sagrado de la devoción en su amada grey, la cual gozó después de un periodo de tranquila paz. y, tras dilatada vida de incesantes trabajos, llamé Dios a su siervo para darle la corona prometida a los elegidos. Falleció el 6 ó el 11 de Mayo de 475. Sus restos descansan en la iglesia de los Santos Apóstoles.

Sin mucho tardar ilustró Dios nuestro Señor los méritas de su Siervo con portentosos milagros, cuya fama se difundió de uno a otro confín de las Galias. Y pues alardeaba la ciudad de Orleáns de haberle dado la educación primera, de ello se valió para reclamar su cuerpo, apoyándose en la autoridad del rey Gontrán y del papa Juan III. Consiguió en parte lo que anhelaba, no sin la natural protesta de los vieneses, a quienes se sustraían las venerandas reliquias de su padre y protector.

Se depositaron en la iglesia de la Santa Cruz las preciosas reliquias de San Mamerto, que los de Orleáns consiguieron llevarse, y se fundó una colegiata de clérigos denominados Mamertinos, los cuales cantaban el oficio divino ante las reliquias del Santo.

 

Oración a San Mamerto

San Mamerto de Vienne, ruega por nosotros.

San Mamerto | Fuentes
El Santo de cada día por EDELVIVES.