La losa de mármol que cubría el lugar donde descansó el cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo hasta el día de su resurrección, fue removida por primera vez luego siglos y por un periodo de solamente 60 horas, para permitir que un grupo de la Universidad Nacional Técnica de Atenas, pueda llevar a cabo ciertos estudios.

Esta es la primera vez que persona alguna en nuestros días, haya podido presenciar aquella piedra, misma en la que fue recostado el cuerpo de nuestro Señor. La tumba, como se sabe, ha estado cubierta con la losa de mármol desde el año 1810 (otras fuentes sostienen que desde 1555), a fin de prevenir que los peregrinos, se lleven pequeños trozos de la tumba como “recuerdo”.