perpetuosocorro

Tu sabes bien que desde mi tierna infancia

tu dulce Imagen ha logrado fascinar mi corazón.

En tu mirada yo leía tu ternura

y junto a ti yo encontraba la dicha.

Virgen, María, a la celeste ribera,

después del destierro, iré a verte para siempre.

Mientras tanto, aquí abajo,

tu dulce imagen es mi Perpetuo Socorro.

anagrama