Johann Tetzel OP (1465 – 11 de agosto de 1519) fue un fraile dominico alemán y predicador. Funesto personaje, conocido por otorgar indulgencias en nombre de la Iglesia Católica Romana a cambio de dinero y quien acuñase la frase:

“Tan pronto caiga la moneda a la cajuela, el alma del difunto al cielo vuela”

Después de que Tetzel había recibido una cantidad sustancial de dinero en Leipzig, un noble le preguntó si era posible recibir una carta de indulgencia por adelantado, es decir, por un pecado futuro. Tetzel respondió de inmediato de manera afirmativa, pero insistiendo en que el pago tenía que hacerse al instante. Así lo hizo el noble, quien raudamente recibió la carta con el sello de Tetzel.

Cuando Tetzel salía de Leipzig, el noble; quien lo estaba esperando, salió a su encuentro en el camino, dándole tremenda paliza al dominico y enviándolo de regreso con las manos vacías. Antes de dejarlo partir, le dejó saber, que ese, era justamente el pecado futuro para el que había pedido la indulgencia.

El duque George al principio estaba bastante furioso por el incidente, pero cuando escuchó la historia completa, dejó sin castigar al noble.

 

La “cajuela” donde Tetzel guardaba el dinero de las indulgencias.