Ukon Takayama, el Samurái de Cristo

Ukon Takayama cuyo verdadero nombre fue Hikogorō Takayama, fue hijo de Tomoteru Takayama señor del castillo de Sawa, quien se convirtió al cristianismo cuando Hikogorō cumplió la edad de 12 años, siendo bautizado como “Justo”.

Los Takayama permanecieron bajo la influencia de los Arakiś hasta 1578, año en que Murashige se rebeló en contra de Nobunaga.
Llegado el momento, consagró el resto de su vida al servicio de Dios, viviendo bajo los preceptos de la fe cristiana, hasta el punto de ofrecer su propia vida a cambio de la de sus hermanos.

Justo y su padre, tuvieron que luchar en aquellos turbulentos días para asegurar y mantener su posición de Daimyos (soberanos feudales). Bajo el dominio de Oda Nobunaga lograron hacerse del castillo Takatsuki y promovieron vehementemente la póliza de Daimyos Cristianos. Bajo la influencia de Justo, muchos señores feudales se convertirían al Cristianismo.
La situación empeora para los cristianos y hacia 1587, se ordena la expulsión de todos los misioneros. Mientras muchos Daimyo (soberanos feudales) obedecieron las ordenes y descartaron el cristianismo, Justo se mantuvo firme en su religión.
Las cosas empeoraron y represalias fueron tomadas contra todos aquellos que no acataron el mandato, la suerte del castillo Takatsuki y de sus habitantes estaba en peligro.
Justo decide presentarse en persona frente a Nobunaga. Vestido humildemente como un monje, ofrece su propia vida a cambio de salvar las de aquellos que habitaban el castillo Takatsuki. Nobunaga exclama “tienes que ser un completo tonto o un verdadero valiente” y admirado por la actitud de Justo decide no sólo perdonar al castillo y a quienes habitaban en el, sino que además, nombre a Justo como general dentro de su propio ejercito.
Así, la influencia de Ukon aumentaba y bajo ella, numerosos guerreros, señores y pobladores locales comenzaron a convertirse al cristianismo. También se inició la construcción de templos y escuelas en donde se enseñaba la fe. El cristianismo se extendía rápidamente y preparaba para tomar el centro de Japón.

1582 ocurre una inesperada revuelta que termina con el asesinato de Oda Nobunaga por uno de sus propios generales. Toyotomi Hideyoshi marchó a toda prisa desde las provincias occidentales en lo que sería un ataque de represalia. En la provincia de Settsu, se le unen las fuerzas de Ukon, las que combatiendo en la vanguardia, derrotan al ejercito rebelde.
Luego de este evento, dan inicio una serie de conflictos internos inspirados por el afán de hacerse con el poder, mismo que ahora estaba vacante debido a la muerte de Nobunaga. Estos, terminarían con el ascenso de Hideyoshi, personaje que llevaría a cabo un plan de persecución contra los cristianos.
No mucho después, Ukon es expulsado y su feudo confiscado, situación que lo obliga a buscar refugio con Konishi Yukinaga, un poderoso Daimyo Cristiano quien además le otorga un considerable feudo en Hyuga. Allí viviría por algún tiempo más. Mientras esto sucedía, Hideyoshi fue incrementando la severidad de la persecución contra los cristianos, quienes eran forzados a abandonar fe.
Justo vivió bajo la protección de amigos durante muchos años, pero después de 1614 con la prohibición del Cristianismo, es expulsado de Japón. En Noviembre 8 de ese año, junto a 300 cristianos japoneses, abandona su país con rumbo a Manila. El 21 de Diciembre es recibido por Jesuitas españoles y filipinos cristianos. Allí moriría en reputación de Santidad.
Takayama Ukon fue considerado una figura de suma importancia por los Jesuitas, el pilar del Cristianismo en Japón. Es considerado mártir a pesar de haber muerto de causas naturales debido a todos los sufrimientos que tuvo que sobrellevar por no renegar de su fe cristiana.

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