Estos soldados cristianos, acaban de regresar a casa después de dos años de exilio forzado y han decidido marcar su retorno con gesto simbólico: “Voy a poner la cruz sobre la iglesia. Mira esto DAESH, voy a poner la cruz encima de la iglesia” dice uno de ellos.

Estos Cristianos que vivieron en villas alrededor de Mosul, fueron forzados a abandonar sus hogares, pero formaron después (el 2015), las Fuerzas de las planicies de Nínive  y reclaman haber enrolado en sus fuerzas unos 5,000 soldados, mayormente Cristianos Asirios.
Hussam Salem, miembro de estas fuerzas, dirigió algunas palabras a sus compatriotas:

“Nuestro objetivo es el de defender nuestra tierra. No debemos olvidar lo que hemos vivido con DAESH. Nuestra gente ahora se halla desperdigada, algunos de nuestros hijos están muertos, tenemos que vivir en tiendas de campaña, pero ahora quiero enviar un mensaje a mi gente: Bartella ha sido liberada”.

La iglesia que se muestra en el vídeo, fue completamente profanada. Prácticamente todos los símbolos cristianos fueron destruidos.

“Esta destrucción no es tolerable. Nadie puede aceptar esto, ninguna religión puede justificar esto. Los terroristas no tienen religión. Esta es la casa de Dios, no es una instalación militar”.

La liberación de Bartella es solo el primer paso. Mosúl tendrá que ser reconquistado antes de que estos hombres consideren traer a sus familias de regreso. Las fuerzas iraquíes y las kurdas, a poyadas por los peshmerga, han conseguido abrirse paso y han logrado situarse a tan sólo cinco kilómetros al norte de Mosúl, dónde se encuentra el bastión del Estado Islámico en Irak. Así lo ha confirmado el portavoz de la Comandancia de las Operaciones Conjuntas, el general de brigada, Yehia Rasul.