Sobre el “aviso” y el “milagro” de Garabandal

Cada 23 de septiembre, sucede que en las redes sociales se vuelve tendencia un supuesto evento, “profetizado” además, que tendría proporciones apocalípticas y que ocurriría específicamente en la mentada fecha. Este evento esta sobre todo muy vinculado al “gran aviso” de Garabandal, aparición que, – no está demás recordarlo -, no cuenta con aprobación eclesial. Dicho esto, usted debe tomar con sumo cuidado todo lo relacionado con esta aparición, incluidos sus mensajes.

Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.

Mateo 24, 36

¿Qué es el gran aviso?

El gran aviso se describe como una detención momentánea del tiempo en todo el mundo, donde todas las personas serán capaces de ver la condición espiritual de sus almas, y la forma en la que deben enmendar su camino. Luego de un año de ocurrida la advertencia o “gran aviso”, un milagro tendrá lugar. El milagro dejará una señal permanente en Garabandal, que podrá ser vista y fotografiada pero que nadie podrá tocar. El “milagro” ocurrirá entre marzo y mayo. Finalmente, tendrá lugar el “castigo”, mismo que estaría condicionado a cómo la humanidad reaccione frente a la “advertencia” y el “milagro”.

Garabandal no ha sido aprobada por la Iglesia

La historia de todas las apariciones aprobadas demuestra que la Iglesia requiere evidencia inequívoca para afirmar su sobrenaturalidad. Esta puede constatarse por medio de sanaciones milagrosas casi instantáneas, como en Lourdes y Beauraing, o gracias a un prodigio sobrenatural, como sucedió en Fátima.

La razón de la teología mística de la Iglesia, es que la mayor parte del misticismo (como enseñan Santo Tomás de Aquino y San Juan de la Cruz) es mediado por los ángeles (que tienen una naturaleza angelical creada). Lo que los ángeles buenos pueden hacer los ángeles malos pueden imitar, de modo que muchos fenómenos llamados “sobrenaturales” son meramente sobrenaturales (por encima de la naturaleza humana, pero no por encima de la naturaleza angélica). En Garabandal esto incluiría los éxtasis, los paseos extáticos, el regreso de rosarios y medallas a los dueños apropiados y así sucesivamente. Ninguna de estas cosas, y mucho menos las fotos milagrosas, los rosarios que se transmutan en rosarios de oro, etc. de las apariciones más recientes, prueban algo a la Iglesia sobre el origen divino de un fenómeno. En ausencia de alguna prueba sobrenatural clara, ni el obispo local ni Roma probablemente aprueben una aparición.

El Administrador Apostólico de la diócesis, -don Doroteo Fernández- basándose en una comisión técnica que nombró para el examen de las apariciones de Garabandal, publicó en el boletín eclesiástico el 26 de agosto de 1961, a solo dos meses y pico del comienzo de las apariciones y al mes escaso de las primeras negaciones de Conchita, una nota afirmando que no constaba la sobrenaturalidad de dichas apariciones. La comisión solo realizó dos o tres visitas al lugar de las apariciones y concluyó que los sucesos eran “un juego de niños”.[1]

El mismo Administrador Apostólico, el 2 de noviembre de 1961, al medio mes del primer mensaje de Garabandal, que tanta decepción causó, redactó una nueva nota- esta vez sin nombrar a la comisión técnica pero basándose sin duda, en su informe, pues varios miembros de la comisión estuvieron presentes en la promulgación del mensaje – en la que se ratificaba en su juicio precedente acerca de que no constaba la sobrenaturalidad de las apariciones. Hay quienes sostienen en defensa de estas “apariciones” que obviamente tampoco constaba lo contrario, es decir que no lo fueran, pero se trata unicamente de un juego de palabras, interpretación que busca revalidar a las apariciones, muy a pesar del veredicto de “no consta sobrenaturalidad” .

Incluso los Obispos de Santander que han coincidido con este movimiento nunca han aprobado que en Garabandal se diera un hecho sobrenatural. Más bien lo han negado y pidieron a sus sacerdotes y religiosos que se abstuvieran de acudir allí en plan oficial. La Santa Sede, ante el requerimiento de algunos prelados, sobre todo de Estados Unidos, publicó un documento en el que apoya la decisión de los Sres. Obispos de Santander.

En este enlace puede leer el documento que así lo constata: http://www.unitypublishing.com/Apparitions/GarabandalDocs.html

La profecía de Sor Faustina Kowalska

Quien para confirmar el mensaje de Garabandal toma como referencia las profecías de Sor Faustina de Kowalska, está en un grave error. A continuación se cita un texto contenido en el sitio de EWTN que traducido al castellano sostiene que:

“[3]De hecho, algunos de los elementos proféticos del mensaje pueden encontrarse en revelaciones privadas que han sido aprobadas desde la decisión inicial sobre Garabandal en los años sesenta. Por ejemplo, en el Diario de Santa Faustina (Diario n.83) se puede encontrar el concepto de una advertencia mundial, y tanto el mensaje de Divina Misericordia que se le ha dado (Diario n.1588)”.

Estas revelaciones de Sor Faustina, (incluida la devoción a la Divina Misericordia) fueron originalmente sancionadas por la Iglesia y colocadas en el Index Librorum Prohibitorum (Índice de Libros Prohibidos) y fueron ademas sancionadas y prohibidas por dos Papas (Pio XII y Juan XIII) antes del concilio Vaticano II. Puede leer más sobre las razones por las que la Iglesia condenó la devoción a la Divina Misericordia. Por esta razón este argumento queda completamente descalificado.

El padre Pio creía en Garabandal

Si bien es cierto el padre Pio es considerado como un santo sacerdote al que se le ha vinculado frecuentemente con las apariciones no aprobadas de Garabandal, , el hecho que el Padre Pío creyera que las apariciones fueran verdaderas, no prueba absolutamente nada.

Las falsas promesas de Garabandal

El 19 de marzo de 1964, la vidente Conchita Gonzales le escribió la siguiente carta a Joey Lomangino:

“Día de San José, 1964. Querido Joey, Hoy en una locución en los Pinos, la Virgen me dijo que te comunicara que la voz que tú oíste era de Ella. Que tú recibirás nuevos ojos en el día del gran milagro. También me dijo que el hogar de caridad que fundarás en Nueva York dará gran gloria a Dios. Conchita González”.

El señor Lomangino fue un próspero hombre de negocios que perdiese la vista al estallarle un neumático en el rostro. El señor Lomangino murió de un ataque al corazón el 19 de Junio del 2014 y las supuestas palabras de Nuestra Señora de “recibirá nuevos ojos” no se llegaron a concretar.

 

El argumento bíblico en su contra

Una manera muy clara para discernir la llegada del final de los tiempos, nos es revelada por el apóstol Pablo en II Tesalonicenses, 2:

“Por lo que respecta a la Venida de nuestro Señor Jesucristo y a nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis alterar tan fácilmente en vuestro ánimo, ni os alarméis por alguna manifestación del Espíritu, por algunas palabras o por alguna carta presentada como nuestra, que os haga suponer que está inminente el Día del Señor. Que nadie os engañe de ninguna manera. Primero tiene que venir la apostasía y manifestarse el Hombre impío, el Hijo de perdición, el Adversario que se eleva sobre todo lo que que lleva el nombre de Dios o es objeto de culto, hasta el extremo de sentarse él mismo en el Santuario de Dios y proclamar que él mismo es Dios”.

Las palabras de Nuestro Señor

Por lo tanto no se engañe ni caiga víctima de estas pseudo profecías. Estas tienen como única finalidad la de distraerle a usted y a todos los que de buena fe creen en ellas, de aquellos eventos que nos han sido revelados como verdadera señal: La gran apostasía.

Os digo que pronto les hará justicia. No obstante, cuando el Hijo del Hombre venga, ¿hallará fe en la tierra?

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