Hay muchos católicos que creen que rezar el Rosario durante la Misa, constituye una distracción de la Sagrada Liturgia. Usted puede rezar el Rosario no sólo antes de la Misa sino durante la Misa; es de hecho una costumbre aprobada.

Hoy en día, los foros católicos están llenos de preguntas de fieles,  jóvenes en su mayoría,  que inquieren si realmente se permite a un parroquiano el rezar el Rosario en lugar de participar en la celebración de la Santa Misa. Hay también muchos católicos que ven esto con cierta desconfianza, como si se tratase de una práctica contra la fe, creencia que ha prosperado en la ignorancia a pesar del esfuerzo de muchos sacerdotes.

Lo que esta mentalidad revela, es la tiranía de la Iglesia post – conciliar, misma que busca la eliminación de prácticas que se oponen a su ideal de “participación activa”. Es una triste consecuencia ver que muchos católicos miren ahora con desdén el rezo del Santo Rosario durante la Misa.

Aunque para sus detractores parezca contradictorio, la práctica de rezar el Rosario durante la celebración de la Misa, no solamente fue permitida sino también alentada por los Papas y por la Curia Romana. Antes del Vaticano II, las oraciones y devociones durante la misa eran consideradas buenas, en la medida en que elevaban el alma hacia Dios. Aquellos que no tenían un Misal o no querían usar uno, podían rezar el Rosario como un medio para elevar sus mentes a Dios y de esta manera, unirse a los misterios que se estaban renovando en el Altar.

Ya sea por necesidad o por preferencias personales, el Rosario siempre ofrece un medio para recoger mucha gracia espiritual si es orado durante la Misa. Se dice que no hay mejor momento para la oración que la Misa y, antes del Concilio Vaticano II, era común ver a los católicos orar el Rosario durante la Celebración Litúrgica.

 

Pío XII: Los católicos pueden decir las oraciones que deseen durante la Misa

En 1947, el Papa Pío XII aprobó la oración del Rosario durante la misa en su encíclica Mediador Dei.
Fue con el fin de fomentar la devoción en la misa que, a través de este documento, reforzó ese viejo hábito cuando dio permiso para la oración del Rosario durante la Misa. Enseñando genéricamente, incluyó tal oración y sus correspondientes meditaciones entre otras oraciones también permitidas y en armonía con la Misa y no una distracción de ella:

Además, las necesidades de las almas y sus preferencias no son iguales en todos, ni siempre perduran las mismas en una misma persona. ¿Quién, llevado de ese prejuicio, se atreverá a afirmar que todos esos cristianos no pueden participar en el sacrificio eucarístico y gozar de sus beneficios? Pueden, ciertamente, echar mano de otra manera, que a algunos les resulta más fácil: como, por ejemplo, meditando piadosamente los misterios de Jesucristo, o haciendo otros ejercicios de piedad, y rezando otras oraciones que, aunque diferentes de los sagrados ritos en la forma, sin embargo concuerdan con ellos por su misma naturaleza.

(Encíclica Mediador Dei, 11/20 / 1947, 108)

León XIII recomienda el Rosario para ser dicho durante la Misa

En 1883 el Papa León XIII escribió estas palabras en su encíclica Supremi Apostolatus:

Por lo cual no sólo excitamos vivamente a todos los cristianos a dedicarse pública o privadamente y en el seno de sus familias a recitar el Santo Rosario y a perseverar en este santo ejercicio, sino que queremos que el mes de Octubre de este año se consagre enteramente a la Reina del Rosario. Decretamos por lo mismo y ordenamos que en todo el orbe católico se celebre solemnemente en el año corriente, con esplendor y con pompa la festividad del Rosario, y que desde el primer día del mes de Octubre próximo hasta el segundo día del mes de Noviembre siguiente, se recen en todas las iglesias curiales, y si los Ordinarios lo juzgan oportuno, en todas las iglesias y capillas dedicadas a la Santísima Virgen, al menos cinco decenas del Rosario, añadiendo las Letanías Lauretanas. Deseamos asimismo que el pueblo concurra a estos ejercicios piadosos, y que se celebre en ellos el santo sacrificio de la Misa, o se exponga el Santísimo Sacramento a la adoración de los fieles, y se de luego la bendición con el mismo. Será también de Nuestro agrado, que las cofradías del Santísimo Rosario de María lo canten procesionalmente por las calles conforme a la antigua costumbre. Y donde por razón de la circunstancias, esto no fuere posible, procúrese sustituir con la mayor frecuencia a los templos y con el aumento de las virtudes cristianas.

 

Nota aclaratoria

Se podría objetar que estos pronunciamientos del Papa León XIII trataban específicamente de la recitación del Rosario durante las Misas en octubre.

A esto respondemos que si bien la citada declaración estableció el rezo del Rosario de Misa para el mes de octubre, hizo evidente que el Rosario es esencialmente una forma de adoración aceptable para acompañar  la Misa en general.

La declaración papal concedió indulgencias especiales para hacerlo en octubre, y por extensión demostró que no hay conflicto con la oración del Rosario durante la Misa. Dado que esto estableció que el Rosario está en armonía con la liturgia, no en oposición a ella, se hace evidente que el Rosario es una devoción perfectamente aceptable durante la Misa para cualquiera que esté tan inclinado a rezarla.

El Papa Pío XII reforzó esta posición con el Mediador Dei, incluyendo la oración del Rosario en aquellas devociones que cooperan con la Misa.

 

Conclusión

El rosario durante la misa, es una devoción que ayuda al suplicante a elevar su espíritu a Dios. Como práctica, provee un medio espiritual legítimo para aquellos que están inclinados a rezarlo. Pío XII aprobó el Rosario como un medio apropiado para ayudar en la Misa y León XIII también lo hizo permitiendo que se dijera durante la Misa y concediendo indulgencias especiales.

Unirse a la misa rezando el Rosario y meditando sobre sus misterios, continúa siendo una costumbre legítima, digna de alabanza y respetable de la Santa Iglesia Católica. Que los que así lo deseen, honren a Nuestra Señora y a Nuestro Señor de esta manera.

 

Traducido y adaptado del original disponible en: http://traditioninaction.org/religious/d030_Rosary.htm