Onepeterfive.com – Así lo publicó el 25 de Mayo, el sitio web oficial de los Obispos alemanes katholisch.de, durante una entrevista dada por el notable Jesuita alemán, el Padre Klaus Mertes. En esta entrevista dada originalmente a un periódico alemán, Mertes reclamó que a la Iglesia Católica en el Oeste, le llevó 200 años llegar “a donde estamos ahora”, declaraciones hechas con respecto a una pregunta sobre el tema de la homosexualidad.

El continúa: “En África o el Sudeste Asiático, las personas están muy lejos de donde nosotros hemos llegado. La lucha por los derechos de los homosexuales es un proyecto mundial, por el cual vale la pena permanecer en la Iglesia”.

Para poder despejar el camino a una nueva consideración sobre el tema de la homosexualidad, Mertes propone que el Magisterium “reflexione sobre el tema de la moral sexual a la luz de la caridad, y no en función de una noción de la naturaleza que considera el acto conyugal de manera aislada, sin tener en cuenta los diferentes contextos [sic].”
A sus ojos, la moral sexual católica “esta atrapada en una fijación “.

Este es un argumento que se ha empleado en múltiples ocasiones, aunque menos explícitamente, durante los recientes debates en torno a los sínodos sobre el matrimonio y la familia, es decir: separar el acto conyugal de su aspecto procreativo. Si el acto conyugal no está obligado moralmente a la procreación de una nueva vida, la homosexualidad, por lo que algunos piensan, podría entonces ser considerada más fácilmente como no pecaminosa. Por ejemplo, el conocido teólogo alemán Stephan Goertz propuso en 2015:

“En los tiempos bíblicos, la procreación fue el primer propósito dado por Dios de la sexualidad. En ese momento, la sexualidad tuvo como fin primordial el de asegurar la supervivencia de la gente; Sin embargo, esa no es, obviamente, más nuestra situación, y además, desde el Concilio Vaticano II, tampoco han habido enseñanzas de nuestra parte sobre el tema de la sexualidad.”

Es importante destacar que el Padre Mertes también ha propuesto de manera explicita, que la Iglesia Católica:

“debería tomar ahora de manera muy seria el tema de la homosexualidad desde la perspectiva de los derechos humanos. Ella (la Iglesia) debería sacar ventaja de su influencia mundial, para que los mas elementales derechos de los homosexuales, sean asegurados en todas partes. Es indignante el ver que la Iglesia permanezca inmutable sobre esta materia (homosexualidad), mientras que por otro lado, levanta su voz sobre temas que defienden ciertos derechos humanos fundamentales”.

El Jesuita alemán ha demostrado simpatía hacia aquellos homosexuales quienes han abandonado la Iglesia, pues esta no ha cambiado su actitud hacia ellos lo suficientemente rápido: “Yo por eso tengo respeto, cuando personas homosexuales así lo expresan y abandonan la Iglesia” agregó. Mertes también ha manifestado sentirse feliz de que en Irlanda, finalmente, “después de una década de luchas” tenga lugar una apertura (con la aprobación de los “matrimonios” de personas del mismo sexo) hacia los derechos de los homosexuales. Para Mertes, esa “es la única manera en la que funciona [sic]. Los procesos tienen que hacerse desde adentro , solo entonces son eficaces”

Estas últimas palabras del Padre Mertes nos recuerdan mucho sobre los métodos gramscianos de cambiar una cultura desde su interior, como el periodista Edward Pentin lo hiciera publico el mes de abril en un publicación sobre la encíclica Amoris Laetitia:

“Es muy gramsciano, dijo un investigador de filosofía de la Iglesia, refiriéndose al marxista italiano del siglo XX quien defendía la difusión de la ideología comunista [y la “hegemonía cultural”] a través de la infiltración cultural. El desafío de la ortopraxis tradicional, es también un ataque a la ortodoxia, pues los cambios en los principios de la práctica, acarrean necesariamente un cambio en los principios.”

Parecería que comentarios como los realizados por el P. Mertes (y Stephan Goertz) van en aumento, sin ninguna corrección a la vista por parte de la jerarquía católica.

Crédito de la imagen: lastempa.it