Hay toda una serie de razones teológicas, por las cuales el sábado está dedicado a Nuestra Señora.
Sin lugar a dudas, la más significativa de todas, es que durante el Sábado Santo, cuando todo el mundo abandonó a Cristo en la tumba, ella fue fiel a Él, esperando confiadamente su resurrección el primer día de la semana.

Así, desde la hora que Nuestro Señor murió en la Cruz aquel Viernes Santo, hasta el Domingo de la Resurrección, sólo Nuestra Señora creyó en Su Divinidad y, por lo tanto, sólo ella tuvo fe perfecta. Como dice San Pablo: “Sin la resurrección nuestra fe sería vana”. En ese sábado, por lo tanto, en toda la tierra, fue María quien personificó a la Iglesia Católica. Por esta razón el hombre medieval la honró especialmente en este día.

Consagración diaria a María

Oh Dulce Madre Mía
Oh Dulce Virgen María
En este día yo me entrego del todo a voz
En prueba de mi filial afecto
Te consagro mis ojos, mi lengua, mi mente, mi corazón.
En una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo vuestro o Santa Madre de Piedad
Guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra.
Amén

La saludamos a lo largo del día

(El Angelus se reza al levantarse, al mediodía y a las seis de la tarde)

El Ángel del Señor anunció a María,
Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Avemaría.

He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mi según tu palabra.
Avemaría.

Y el Verbo se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
Avemaría.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oración

Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.

Se concluye el Angelus recitando 3 Glorias.

Le pedimos su protección para el día de hoy

Bajo tu amparo nos
acogemos,
Santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

El rezo del Santo Rosario

El día sábado re rezan los Misterios Gozosos del Santo Rosario pero también existe una devoción mariana muy antigua, conocida como el Rosario Bizantino, Regla Mariana o Regla a la Theotokos (palabra griega para “Madre de Dios”)que está más ligada a la Iglesia Ortodoxa, pero que no deja de ser una bella forma de agradar a Nuestra Señora.

También existe en el sitio una sección dedicada a la Virgen María, en donde podrá encontrar muy diversas devociones.