Respuestas a las preguntas más comunes sobre Amoris Laetitia

¿Qué es Amoris Laetitia?

Amoris Laetitia significa “La alegría del amor” en Latín y es el nombre de una exhortación apostólica post-sinodal elaborada por el papa Francisco, dirigida al cuidado pastoral de la familia. Fechada con 19 de marzo del 2016, fue publicada el día 8 de abril del mismo año. Es el resultado del sínodo sobre la familia que tuvo lugar entre los años 2014 y 2015.

La exhortación cubre una amplia gama de temas relacionados con el matrimonio y la vida familiar, así como los retos actuales que enfrentan las familias en todo el mundo. Se anima a los pastores y miembros del laicado a acompañar y cuidar a las familias y otras personas en situaciones de necesidad particular. Esta exhortación apostólica también incluye una extensa reflexión sobre el significado del amor en la realidad del día a día de la vida familiar.
En otras palabras, en este documento se presentan las directrices mediante las cuales, los pastores “pastorearan” a sus rebaños.

¿Cual es la controversia con Amoris Laetitia?

La controversia surgió debido al contenido del capítulo 8 de la exhortación, mismo que cambia la disciplina sacramental sobre el acceso de los llamados divorciados vueltos a casar (y que viven en adulterio) a los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía.
Esto atenta en primer lugar contra la indisolubilidad del matrimonio (que es una enseñanza explicita de nuestro Señor Jesucristo) y contra las enseñanzas presentes en las Sagradas Escrituras:

“Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo.”

I Corintios, 11

¿Qué es una exhortación apostólica?

Una exhortación apostólica es uno de los documentos oficiales elaborados por el Papa que dirige y anima a una comunidad de personas a llevar a cabo una actividad en particular. Las exhortaciones apostólicas son post-sinodales cuando parten de las propuestas producidas durante los trabajos de uno o varios sínodos de los obispos, como es el caso de Amoris Laetitia.

¿Qué es un sínodo de obispos?

Es una asamblea de Obispos escogidos de las distintas regiones del mundo, que se reúnen en ocasiones determinadas para fomentar la unión estrecha entre el Romano Pontífice y los Obispos.
A diferencia de los concilios, que tienen capacidad para definir dogmas y legislar, los sínodos son sólo consultivos y tienen por misión primaria asesorar al papa en el tema propuesto. Como ya se mencionó anteriormente, Amoris Laetitia es el resultado del sínodo sobre la familia que tuvo lugar entre los años 2014 y 2015.

¿Por qué los divorciados casados nuevamente no pueden comulgar?

Este artículo publicado por Aciprensa cita una carta de los miembros de la Congregación de la Doctrina para la Fe, dirigida a todos los obispos del mundo y fechada octubre 14, 1994 dice:

“La creencia errónea que tiene una persona divorciada y vuelta a casar, de poder recibir la Eucaristía normalmente, presupone que la conciencia personal es tomada en cuenta en el análisis final, de que, basado en sus propias convicciones existió o no existió un matrimonio anterior y el valor de una nueva unión. Esta posición es inaceptable”.

Con este documento se afirma la continua teología y disciplina de la Iglesia Católica, de que aquellos que se han divorciado y vuelto a casar sin un Decreto de Nulidad, para el primer matrimonio (indistintamente si fue realizado dentro o fuera de la Iglesia), se encuentran en una relación de adulterio, que no les permite arrepentirse honestamente, para recibir la absolución de sus pecados y recibir la Santa Comunión. Hasta que se resuelva la irregularidad matrimonial por el Tribunal de los Procesos Matrimoniales, u otros procedimientos que se aplican a los matrimonios de los no bautizados, no pueden acercarse a los Sacramentos de la Penitencia ni a la Eucaristía.

Sólo podrían acercarse a comulgar si, evitado el escándalo y recibida la absolución sacramental, se comprometen a vivir en plena continencia, ha dicho la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.

Los cuatro Cardenales de izquierda a derecha: Walter Brandmüller, Raymond Burke, Carlo Cafarra, Joachim Meisner

¿Qué es la Dubia presentada a Francisco?

Es el nombre bajo el que se ha hecho conocido un documento presentado por un grupo conocido como “los 4 Cardenales” quienes tuvieron que recurrir, a lo que ellos llaman un proceso de “antaño”, mediante el cual plantean una serie de preguntas al papa Francisco, con la esperanza de que aclare la “grave desorientación y la gran confusión” causada por las partes fundamentales del documento de síntesis del sínodo sobre la familia, Amoris Laetitia.

Los cardenales – Carlo Caffara (recientemente fallecido), arzobispo emérito de Bolonia; Raymond Burke, patrono de la Soberana Orden Militar de Malta; Walter Brandmüller, presidente emérito del Pontificio Comité de Ciencias Históricas; y Joachim Meisner (recientemente fallecido), Arzobispo Emérito de Colonia – enviaron cinco preguntas, llamadas “Dubia” (“dudas”), dirigidas al papa Francisco y al cardenal Gerhard Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en septiembre 19 del 2016, junto con una carta de acompañamiento.

En la Dubia (que en realidad son 5 Dubias o “dudas”, pero sucede que el documento completo ha venido a conocerse más popularmente como “la Dubia”), los cuatro Cardenales hacen 5 preguntas explicitas, formuladas de tal manera que se han de responder con un “si” o con un “no” eliminando la posibilidad de ambigüedades.
Cada uno de las preguntas está dirigida a la obtención de aclaraciones sobre las piezas clave del documento, sobre todo, si es admisible que cualquier divorciado que se haya vuelto a casar civilmente y mantenga relaciones pueda recibir la Sagrada Comunión.

¿Por que el papa Francisco no responde la Dubia?

Para responder este punto, es necesario citar un artículo publicado por la Fraternidad Sacerdotal San Pio X (puede leer el texto completo aquí):

Porque si responde afirmativamente, negaría la tradición y el Magisterio de sus predecesores. Si responde de manera negativa, estaría contradiciendo una parte importante de las principales acciones doctrinales que ha realizado durante su pontificado. Por lo tanto, es una decisión muy difícil.

¿Por qué Lutero es llamado “testigo del Evangelio”?

Pintura de Egbert van Heemskerck: Lutero ingresando al infierno

Se debe a un polémico documento del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos equipara a San Ignacio de Loyola o San Francisco de Borja con Lutero, Calvino o Zwinglio. En el mencionado documento podemos leer.

“Los grandes reformadores como Martín Lutero, Ulrico Zuinglio y Juan Calvino, como también muchos que permanecieron católicos, como Ignacio de Loyola, Francisco de Sales y Carlos Borromeo, intentaron conseguir que la Iglesia occidental se renovara. Sin embargo, lo que debería haber sido una historia de la gracia de Dios, estuvo también marcada por el pecado de los hombres y se volvió una historia del desgarramiento de la unidad del pueblo de Dios. De la mano del pecado y de las guerras, la hostilidad mutua y la sospecha fueron creciendo a lo largo de los siglos.”

El extracto de un artículo publicado en Infocatolica y cuyo autor es Bruno M. se encarga de explicarlo:

No hace falta pensar mucho para darse cuenta de que decir que Lutero fue un testigo del Evangelio es lo mismo que decir que lo que proclamaba era cierto, al menos en esencia. Si no se quiere decir eso, es que las palabras utilizadas no significan nada y, en vez de hablar, lo que se está haciendo es emitir ruidos sin sentido, gruñidos animales propios de quien ha abandonado la razón, sustituyéndola por lo políticamente correcto.

Si Lutero fue un testigo del Evangelio, las doctrinas católicas que negaba o bien eran en efecto falsas o se trataba de cosas sin importancia, no esenciales. Es decir, si Lutero fue un testigo del Evangelio, el catolicismo está formado por “doctrinas impías”, la Misa es una “abominación diabólica”, la razón es una “prostituta”, el purgatorio no existe y orar por los muertos es condenable, el Papa es un “loco furioso, falsificador de la historia, mentiroso, blasfemo”, la libertad humana es una ilusión, la Tradición es innecesaria, los pecados más graves no tienen ninguna importancia, siete libros de la Escritura en realidad son invenciones humanas, la castidad perfecta es una perversión, la adoración al Santísimo no es más que idolatría, los dogmas infalibles de Trento son un cúmulo de errores y blasfemias…

Fuentes adicionales:

http://www.ncregister.com/blog/edward-pentin/full-text-and-explanatory-notes-of-cardinals-questions-on-amoris-laetitia

http://fsspx.news/en/news-events/news/rome-international-conference-dubia-29100

https://es.wikipedia.org/wiki/Exhortaci%C3%B3n_apost%C3%B3lica

http://es.catholic.net/op/articulos/6421/cat/302/la-eucaristia-es-un-banquete.html

https://www.aciprensa.com/recursos/pueden-comulgar-los-divorciados-vueltos-a-casar-4988

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