Luego de la publicación de la polémica y no menos controvertida exhortación apostólica Amoris Laetitia del papa Francisco, son muchas las voces que, tanto desde fuera como desde adentro de la alta jerarquía de la Iglesia Católica, se han alzado en su contra, en un intento por traer luz sobre la confusión imperante debido a las imprecisiones presentes en aquel documento, sobretodo, en lo concerniente al tema de la Sagrada Comunión y los divorciados vueltos a casar.
Estos personajes no sólo han denunciado públicamente estas inconsistencias y contradicciones, sino que también, han señalado la necesidad de resistir aquellas enseñanzas contrarias al Magisterio.

burkeUno de estos personajes es nada más y nada menos que el Cardenal norteamericano Raymund Burke (que fuese prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica), quien durante su presentación en el Foro por la vida celebrado en Roma el 7 de Mayo del 2016, llamó a los católicos a resistir los cambios propuestos por Amoris Laetitia y a mantenerse fieles a las enseñanzas bi milenarias de la Santa Iglesia Católica:

Debemos resistir a los que en la iglesia, presentan falsas enseñanzas sobre el matrimonio y los sacramentos“.

 

“Me preocupa la creciente perspectiva mundana, una perspectiva centrada en el hombre y en el mundo, que especialmente dentro de la iglesia se ve expresada en un entendimiento secular de las realidades divinas que son parte de nuestra vida diaria.
Por ejemplo, hoy en día hay quienes dentro de la iglesia se refieren a la realidad objetiva de la gracia del matrimonio como si fuese un simple ideal, al cual mas o menos buscamos conformarnos. La visión mundana que por el hecho de no ser verdadera lleva a la confusión y a la división dentro del cuerpo de Cristo, termina negando el principio fundamental  del razonamiento correcto llamado “el principio de la no contradicción”, concretamente la ley según la cual una cosa no puede ser y no ser en relación a lo mismo al mismo tiempo…”.

“…Todos nos vemos tentados a participar en tales formas mundanas de pensamiento. Es mi esperanza hoy, poder ayudar en la batalla para resistir este tipo de pensamiento, con el fin de permanecer fieles a Cristo que está vivo en nosotros por la efusión del Espíritu Santo”.

Puede leer más sobre la participación del Cardenal Burke en el foro por la vida.

 

cafarraEl Obispo retirado de Bologna, Italia, el Cardenal Carlo Cafarra – uno de los autores del “Libro de los 5 Cardenales” y gran defensor de las enseñanzas tradicionales de la Iglesia Católica sobre el tema del matrimonio – ha dado recientemente una entrevista al sitio italiano La nuova bussola quotidiana. La entrevista tuvo lugar el 25 de Mayo y trató el tema de matrimonio y familia. En ella, el Cardenal Cafarra dejó bien en claro que si un estado crea leyes que permitan los llamados “matrimonios entre personas del mismo sexo“, estas sin embargo, “no pueden cambiar la realidad de las cosas“. Cafarra agregó:

“Los alcaldes, especialmente los Católicos tienen que hacer objeción de conciencia sobre este tema. El celebrar tal unión, lo haría a uno parcialmente responsable de tan grave e ilícito acto a nivel moral”.

“En cuestiones de Doctrina y Moral, el Magisterio no puede contradecirse“.

Ahora, si el Papa hubiese querido cambiar esta enseñanza – está claro – hubiese tenido el deber, el gran deber de decirlo, de manera muy clara y explicita. Uno no puede cambiar la disciplina de la Iglesia con la ayuda de una nota de pie de página y empleando un tono ‘incierto’”.

 

mullerA pocos días de publicada la exhortación apostólica Amoris Laetitia, el Cardenal Walter Brandmuler, presidente emérito del Pontificio Comité de Ciencias Históricas, se refirió a ella y aclaró que la exhortación papal, no puede leerse en contradicción con el catecismo de la Iglesia Católica, pues la contradicción entre ambas es inconcebible.

“Siempre que un Católico no este listo para poner fin a este estado, no puede ni recibir la absolución en la Confesión ni recibir la Eucaristía”.

“Cualquier intento que se desvía de las claras enseñanzas de la Iglesia sería un fracaso debido a su falsedad interior”.

Es opinión del Cardenal, que la propuesta de integrar a las parejas adulteras en la vida de la Iglesia, sin previo arrepentimiento y retorno a una vida de gracia, no es mas que un intento de reducir poco a poco la doctrina católica y con ello negarla, con la finalidad de abrir de esta manera, los sacramentos a los adúlteros en ejercicio.

Puede leer más sobre las declaraciones del Cardenal Cafarra en este enlace.

schneiderOtro notable personaje que ha elevado la voz en contra de Amoris Laetitia y a las consecuencias acarreadas por dicha exhortación apostólica, es el valiente obispo de Kazajistán, el tradicionalista Athanasius Schneider, quien ha denunciado en múltiples oportunidades, el silencio imperante sobre las ambigüedades de la exhortación apostólica del papa Francisco:

“La mayoría de los obispos están bastante callados o temerosos en cuanto a la defensa de la fe católica.”

“El papado no es el propietario de la tradición o la liturgia, sino que debe de conservarlos como un buen jardinero”.

“… Debemos crear grupos de verdaderos católicos, académicos, familias y miembros del clero que defenderán con valentía la verdad católica, sobre todo las enseñanzas de la Iglesia sobre la familia, el orden natural, y los mandamientos de Dios…”

En contraste, también denunció:

“Hay obispos y sacerdotes que han declarado pública y abiertamente, que Amoris Laetitia ha proporcionado una apertura evidente a la comunión para los divorciados vueltos a casar sin preguntarse si viven en una continencia”.

“No es ningún secreto que en algunos lugares, personas divorciadas vueltas a casar, son admitidas a la Santa Comunión sin que vivan en continencia”.

Comentario este último en clara alusión a casos como el del  Monseñor Villegas, presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas, quien afirma que no es preciso esperar las directrices de los obispos sobre la ‘Amoris laetitia’ y da a entender que puede y debe darse la comunión a los divorciados vueltos a casar.

Puede leer más sobre la perspectiva de Athanasius Schneider, en este enlace.

 

sarahEl Cardenal de Guinea, Robert Sarah, otro valiente que no a dudado en levantar su voz cuantas veces ha sido necesario, ha sido bastante tajante al respecto, recordándonos que las ambigüedades en doctrina, pueden llevar a peligrosas conclusiones.
En su más reciente libro “Dios o nada” el Cardenal Sarah, denuncia:

“La idea que consistiría en colocar al magisterio dentro de una atractiva cajita apartándolo de la práctica pastoral , la cual evolucionaría según las circunstancias modas y pasiones del momento, es una forma de herejía, una peligrosa patología esquizofrenia”.

“Yo declaro solemnemente, que la iglesia de África, se opondrá tajantemente a toda rebelión contra las enseñanzas de Cristo y del magisterio”.

Durante su participación en el Sínodo de la Familia (Octubre 2015), el Cardenal Sarah denunció los intentos de los medios seculares que buscan presionar a la Iglesia, forzándola cambiar su enseñanza sobre la homosexualidad. En declaraciones al sitio ACI Prensa el 16 de octubre, Sarah, recordó que “la Iglesia nunca ha juzgado a las personas homosexuales, pero los actos homosexuales son graves desviaciones de la sexualidad”.

smeatonPor último, una de las declaraciones más agresivas sobre este tema, se dieron durante el Foro de la Familia en Roma, de boca del reconocido líder pro vida John Smeaton, quien solicitó de manera formal al papa Francisco, que Amoris Laetitia sea retirada pues (entre muchas otras razones argumentadas) presenta la posibilidad de que los actos sexuales adúlteros sean justificables. Smeaton recalcó además  la necesidad urgente de crear un Movimiento Católico de Resistencia pues:

“…hasta el papa Francisco promueve la educación sexual en Amoris Laetitia, sin hacer mención alguna de los padres… Lo hace a pesar de mencionar los derechos de los padres pero en otro contexto…
Y Su Santidad lo hace sin dar una advertencia clara sobre la agenda de anticoncepción y aborto en los programas de educación sexual que prevalecen a nivel mundial, que prevalecen en los colegios de nuestros hijos y hasta en nuestros colegios católicos.”

“…es por eso que necesitamos urgentemente formar un movimiento de resistencia católico”.

De acuerdo con Smeaton, esto es una clara falta de misericordia pues niega a los verdaderos católicos la verdad sobre el mal y el bien y el conocimiento que necesitan para vivir la verdadera libertad (la capacidad de desplazarse dentro del bien); el estar libres de pecado y transmite a los más pequeños, el falso mensaje de que el matrimonio no es indisoluble.

“Se podría decir Su Santidad, que la manera más efectiva de destruir a los niños, es destruyendo al matrimonio como unión indisoluble y vitalicia entre un hombre y una mujer”.