¿Renuncian al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
R. Sí, renuncio.

¿Renuncian a todas las seducciones del Maligno, para que el pecado no los esclavice?
R. Sí, renuncio.

¿Renuncian a Satanás, padre y príncipe del pecado?
R. Sí, renuncio.

¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?
R. Sí, creo.

¿Creen en Jesucristo, su Hijo único y Señor nuestro, que nació de Santa María Virgen, padeció y murió por nosotros, resucitó y está sentado a la derecha del Padre?
R. Sí, creo.

¿Creen en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de lo santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?
R. Sí, creo.

Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos liberó del pecado y nos ha hecho renacer por el agua y el Espíritu Santo, nos conserve con su gracia, unidos a Jesucristo, nuestro Señor, para la vida eterna.

Amén.