Regla Mariana a la Theotokos: Misterios 1-5 (Lunes)

robizantino

Señor, ten piedad de mi, un pecador. Gloria a Ti, nuestro Dios, gloria a Ti. Rey celestial, Consolador, el Espíritu de la Verdad, que estás presente en todas partes y llenas todas las cosas, oh Tesoro de todo bien y Dador de vida: oh Señor Bueno ven y habita en nosotros, y límpianos de toda mancha y salva nuestras almas.

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3 veces)

Gloria eterna al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Oh, Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros. Oh Señor, borra nuestros pecados. Oh Maestro, perdona nuestras iniquidades. Oh Dios Santo, visitamos y cura nuestras debilidades, por amor de tu nombre.

Señor ten piedad. (3 veces)

Gloria eterna al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Padre Nuestro

Padre nuestro,
que estás en el cielo.
Santificado sea tu nombre.
Venga tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.
Amén.

Señor ten piedad. (3 veces)

Gloria eterna al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Venid, adoremos a Dios nuestro Rey.
Venid, adoremos y postrémonos ante Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.
Venid, adoremos y postrémonos ante el mismo Cristo, nuestro Rey y nuestro Dios.

Credo de Nicea

Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios,
Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros lo hombres,
y por nuestra salvación
bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

Señor abre mis labios y mi boca proclamará tu alabanza.

anagrama

Primera Decena: La Natividad de la Santísima Madre de Dios.

natividadmaria
Madre de Dios, Virgen alégrate,
María, llena de gracia,
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas.
10 veces

Recordamos la Natividad de la Santísima Madre de Dios.

Tú nacimiento Theotokos, oh Santa Madre de Dios,
ha anunciado la alegría a todo el universo,
porque de ti ha surgido el Sol de justicia,
Cristo nuestro Dios,
que quitando la maldición
nos ha dado la bendición,
nos ha dado la vida eterna.

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, salva y protege a todos los cristianos, aumenta nuestra fe y arrepentimiento, y da reposo a los muertos en la gloria eterna de nuestro Señor.


Segunda Decena: La presentación de la Santísima Madre de Dios.

2
Madre de Dios, Virgen alégrate,
María, llena de gracia,
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas.
10 veces

Recordamos la presentación de la Santísima Madre de Dios.

Hoy es el prólogo de la benevolencia de Dios,
y la proclamación anticipada de la salvación de los hombres.
La Virgen se muestra abiertamente en el Templo de Dios,
y a todos Ella anuncia la venida de Cristo.
También nosotros gritamos en alta voz:
Salve oh cumplimiento del plan del Creador.

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, guarda y reúne a los siervos de tu Santa Iglesia, sobre todo aquellos que están perdidos y descarriados.


Tercera Decena: La anunciación a la Santísima Madre de Dios.

anuncio
Madre de Dios, Virgen alégrate,
María, llena de gracia,
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas.
10 veces

Recordamos la anunciación a la Santísima Madre de Dios.

Hoy es el inicio de nuestra salvación,
y la manifestación del misterio eterno.
El Hijo de Dios se vuelve Hijo de la Virgen,
y Gabriel anuncia la gracia.
Por esto también nosotros gritamos con él:
“¡Alégrate, llena de gracia,
el Señor está contigo!”

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, Madre de Dios, alivia nuestras penas y consuélanos en las aflicciones y en las enfermedades. Ten piedad de mí, un pecador.


Cuarta Decena: El encuentro de la Santísima Madre de Dios con Santa Isabel.

visitacion
Madre de Dios, Virgen alégrate,
María, llena de gracia,
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas.
10 veces

Recordamos el encuentro de la Santísima Madre de Dios con Santa Isabel.

Eres verdaderamente digna de alabanza,
Madre de Dios, siempre bienaventurada y
toda Inmaculada y Madre de nuestro Dios.
Más insigne que los querubines
y sin comparación más gloriosa que los Serafines,
de modo incorruptible has dado a luz al Verbo de Dios;
eres realmente Madre de Dios, te magnificamos Theotokos.

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima y Soberana Theotokos, alivia nuestras penas y concede la alegría a tus sufrientes y dolidos siervos.


Quinta Decena: El nacimiento de Cristo.

nacimiento
Madre de Dios, Virgen alégrate,
María, llena de gracia,
el Señor está contigo,
bendita tú eres entre las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre,
porque has dado a luz
al Salvador de nuestras almas.
10 veces

Recordamos el nacimiento de Cristo.

Tu nacimiento, oh Cristo, Dios nuestro,
ha hecho brillar en el mundo la luz del conocimiento.
Por ella los adoradores de los astros
aprendieron de una estrella a adorarte,
oh Sol de justicia,
y a reconocerte a Ti,
como el Oriente venido de lo alto,
¡Señor, gloria a ti!

Ábrenos la puerta de tu misericordia,oh Santísima Madre de Dios. Que no nos perdamos los que confiamos en TI, que por tu medio, seamos librados de todas las adversidades, pues TU eres la salvación del pueblo Cristiano.

Oh Santísima Soberana Theotokos, sálvame de todos los ataques malignos.


Oraciones Finales

Es realmente justo glorificarte, oh Santa Madre de Dios, siempre bendita, Virgen impecable, y Madre de nuestro Señor. Más honorable que los querubines e incomparablemente más gloriosa que los serafines; que siendo virgen, diste a luz al Verbo de Dios. Verdaderamente eres la Theotokos, la Madre de Dios y por eso te magnificamos. Oh Theotokos, valiente defensora, tus sirvientes ofrecemos himnos de victoria en acción de gracias, porque nos has salvado. Ya que tienes poder invencible, líbranos de todo peligro, para que felices podamos exclamar: Alégrate, Virgen Santa.

Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre Dios,
no desprecies las súplicas que en nuestras necesidades te dirigimos
antes bien, líbranos de todo peligro
oh Virgen Gloriosa y Bendita.

Señor ten piedad. (3 veces)

Gloria eterna al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

anagrama