spiritdaily.com .- El padre René Laurentin, el Mariologo más importante de la actualidad y autor de la que es considerada la “disertación definitiva” sobre las apariciones marianas de Lourdes, sostiene que las universalmente famosas apariciones, hubiesen sido rechazadas por la Iglesia de haber ocurrido en nuestros días.
El Padre Laurentin, quien fuese consultor de Juan Pablo II, así como del Concilio Vaticano II en asuntos de la Santísima Virgen María y además ganador del “Premio Mariano” de la Universidad de Dayton, así como contribuyente del importante periódico parisino Le Figaro, dijo:

“He conmocionado a algunas personas de cuando en cuando durante los últimos años por decir, que sí las apariciones de Lourdes hubiesen tenido lugar en nuestros días, no hubiesen sido reconocidas.

Cuando las apariciones cesaron el 11 de Abril de 1858, tuvo lugar una epidemia de videntes; casi 50. Esto impresionó grandemente al obispo local quien tuvo que ser bastante severo con Santa Bernardita y ganó el interés de Jean-Baptiste Estrade, un hombre inteligente y futuro historiador de Lourdes.

Cierto tipo de videntes y personas ciertamente cuestionables fueron atraídas por el prestigio de las apariciones, intentaron retomar lo que Santa Bernardita ya había concluido.

En nuestros días, el testimonio ejemplar de Bernadita, probablemente hubiese sido reducido a otra instancia de la misma epidemia: hubiesen dicho que se trata de un adolescente, cuya adolescencia se ha retrasado, en quien una combinación de ciertos factores hace todo posible cuando se trata de visiones, etcétera. Se le hubiese aplicado un patrón psicoanalítico.

Esta dificultad se ve agravada por una deficiente metodología cuando de juzgar milagros se trata. En principio, se requiere que el milagro en cuestión, sea una suerte de prodigio completamente inexplicable por la ciencia. Esto nos aleja de Dios y simplemente no se ciñe a la tradición de la Iglesia.

Sean autenticas o no, la negación y la duda siempre estuvieron presentes en todas las apariciones de renombre, el discernimiento real como el realizado por el obispo Laurence en Lourdes, fue verdaderamente ejemplar para sus días e imposible de replicar en nuestros días.

Algunas comisiones compuestas por personas dominadas por presuposiciones radicales (estas presuposiciones son derivadas del método histórico–critico o del psicoanálisis, o de personas imbuidas con filosofías idealistas o racionales) nunca podrían llegar a un juicio positivo en lo concerniente a estas apariciones”

El padre Laurentin de ya 97 años, autor de más de 50 libros católicos, tildó a nuestros tiempos como “la era hiper crítica” en la que las “milagros” son simplemente caducos y cosas del pasado.