Qué nos dice el manto de la virgen de Guadalupe

 

La imagen de la virgen de la Virgen de Guadalupe, tiene una fuerte connotación del pasaje bíblico del libro del Apocalipsis 12:1:

“Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz”.

En los ojos de la virgen se han encontrado imágenes sólo visibles por medio de alta tecnología, y que representarían la escena del momento mismo en el que Juan Diego desplegó su tilma frente al arzobispo Zumárraga.

Su mirada se dirige hacia abajo y es dulce, tierna, maternal y a la vez humilde. Los indígenas no consideraban correcto mirar de frente; por eso tiene inclinada la cabeza en señal de reverencia y respeto.

El cabello de la virgen está suelto, sin amarrar, lo que reafirma su virginidad, sin importar que lo lleve cubierto. Entre los indígenas, el cabello suelto indica su condición de doncella. Las casadas llevaban el cabello trenzado.

El lazo pos sí mismo, representa la maternidad de María. La altura en la que el lazo ha sido colocado, refuerza este concepto pues las indígenas embarazadas se ceñían con una banda arriba de la cintura y dejaban libre el vientre.

Su rodilla está flexionada, lo que nos dice que la virgen está bailando. Entre los antiguos indígenas, el baile era una forma de oración.

Los colores que aparecen en la imagen de la Señora correspondían a la tonalidad de los días de las apariciones: azul verdoso es el manto; blanco en los puños y cuello; rosado, en su vestidura; negro su cabello, también el del ángel y el cinto. “Si la Muchachita Celestial tenía todos eso colores, es la Reina del universo”. Representa también el vínculo entre el lo mundano y lo divino, el Cielo y la tierra.

El ángel podría representar a Juan Diego. Sus manos unen la tierra y el cielo (manto y túnica). Éste representa a un mensajero, orgulloso de llevar y mostrar a la Señora.

Las estrellas suman un total de 46 y representarían la configuración celestial del día del milagro: 12 de Diciembre de 1531.

las manos de la virgen están juntas, en posición de oración. Los primeros seguidores de Cristo cuando pasaban frente a las multitudes que los observaban, mientras caminaban rumbo al martirio, eran amarrados en las muñecas con las manos al frente y oraban en voz alta, dando testimonio de su fe.

Su túnica es de color rojo/rosado y representa la tierra. Esta, en combinación con las estrellas del manto de la virgen, han sido objeto de un reciente estudio que revelaría la presencia de una “música celestial”.

Las diversas figuras que bañan la túnica, en la que se encuentran nueve arreglos florales, podrían representar los nueve pueblos peregrinos llegados de Aztlán, según un códice de 1576.

Las nubes para algunos indígenas, asociadas con la altura, la elevación del espíritu, que indicaban lo divino. También anunciaban la llegada de una nueva era.

La media luna representaría las palabras Metz Xic Co, que quiere decir “en el centro de la luna”. También puede representar al anticristo, que se ve apocado con la llegada del sol. Al igual que en su primera venida, Cristo volverá por medio de María. “La salvación del mundo comenzó por medio de María,y por medio de Ella debe alcanzar su plenitud”.

Dato curiosos: La zapatilla del pie derecho de la virgen es apenas visible bajo su manto. Es de color ocre.

Fuentes

http://www.chicagotribune.com/hoy/ct-hoy-7965369-doce-misterios-de-la-imagen-de-la-virgen-de-guadalupe-story.html
https://www.mexicodesconocido.com.mx/interpretaciones-sobre-la-imagen-de-la-virgen.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *