OnePeterFive.com . – Como ya se había reportado anticipadamente por algunas fuentes el 28 de octubre del 2016, justo antes de viajar a Lund, Francisco ha reemplazado a todos los miembros de la  La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, dicasterio liderado por el Cardenal Robert Sarah. Tanto miembros del clero como laicos alrededor del mundo, han respondido manifestando su indignación por esta medida -sin precedentes- por parte de Francisco, misma que es considerada como un claro gesto de desaprobación, a la sugerencia del Cardenal Sarah, para que los sacerdotes celebrasen la Misa ad Orientem – esto es, de cara a Dios.

El padre Brian Harrison ha comentado al respecto:

El papa Francisco, de un solo golpe, ha llevado a cabo hoy una impactante remoción masiva … de todos aquellos cardenales y obispos conservadores, miembros de La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano. En la lista de están los destacados cardenales Burke, Scola, Pell, Ouellet, Ranjith entre otros. El Papa ha expulsado a todos los prelados que, junto con el Prefecto, forman la actual composición de la Congregación, reemplazándolos con 27 miembros nuevos más “progresistas”.

El Padre Harrison señala que uno de los nuevos miembros votantes de La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, es el Arzobispo Piero Marini, Maestro de Ceremonias del Papa, y durante algunos años, bajo el papado de Juan Pablo II, discípulo y admirador del arquitecto, jefe de la reforma litúrgica post-Vaticano II, el fallecido arzobispo Annibale Bugnini. Marini ha sido responsable de las “novedades litúrgicas” que incluyen una “lectora desnuda” y “danzas paganas” en las misas papales. El sacerdote australiano que ahora trabaja en Missouri, teme por la preservación de la liturgia, especialmente, por el futuro de la Misa latina tridentina. Harrison dice:

Esta “purga”, elimina a casi todos los miembros votantes de la Congregación en un solo golpe, algo sin precedentes en la historia del Vaticano. Al parecer, también es, en efecto, un fuerte rechazo al Papa Emérito Benedicto XVI, cuyo legado pontificio, fue la restauración de la tradición , la dignidad y el empleo del Latín en la Sagrada Liturgia. A uno lo invade un profundo sentimiento premonitorio acerca de los cambios venideros en la forma en que se da el culto y de la posible socavación del rito latino tradicional rescatado por Benedicto, que son presagiados por la impresionante purificación papal de hoy.

El padre John Hunwicke, un sacerdote católico británico converso del anglicanismo y un ávido comentarista sobre asuntos de la Iglesia, publicó un comentario el 29 de octubre en su propio sitio web:

Los cambios en La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, parecen muy malas noticias para la heroica figura de su Prefecto, el Cardenal Sarah. Parece que se está produciendo una brutal venganza…

El obispo Alan Hopes, ex anglicano, es la única buena noticia que puedo ver en la nueva lista. Pero, como obispo de una gran diócesis, no podrá estar a menudo en Roma.

Pero Bad Marini vive en Roma y tiene un minúsculo trabajo … Congresos Eucarísticos … quid dicamus …

Marco Tosatti, el incansable y siempre bien informado especialista vaticano, publicó el mismo día, su propio informe en su nueva página web, Stilum Curiae, calificando esta decisión papal como “purga sin precedentes” y de “torpedo contra el Prefecto de la Congregación de Liturgia“. “Entre los nuevos miembros más progresistas de la Congregación, Tosatti menciona al cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, que se hiciera “inmortal” participando en un baile para la “Pacha Mama” en San Marcos Sierras, Argentina. El periodista italiano también señala que el recién nombrado arzobispo Marini, había sido retirado de su cargo de Liturgista Papal en jefe, por el propio Papa Benedicto XVI, al igual que el nuevo miembro de la Congregación, el arzobispo Domenico Sorrentino, quien también había sido removido de su posición como Secretario de la Congregación de la Adoración Divina bajo Benedicto. Así, parece estar ocurriendo una inversión consciente. Tosatti también señala que el nuevo miembro de la Congregación, John Dew, arzobispo de Wellington, Nueva Zelanda, había sido una figura prominente en el reciente Sínodo de la Familia por proponer que la Iglesia cambiara su actitud, de que los actos homosexuales son intrínsecamente malos.

Marco Tosatti concluye que se trata de una “purga extraordinaria”, diciendo que los despidos y reemplazos a tal escala, son excepciones absolutas en la práctica del gobierno romano. “El Cardenal Sarah parece ahora estar muy solo, y ya no hay voces que contradigan la liturgia dominante, políticamente correcta“.

Armin Schwibach, el conservador corresponsal de Roma para el sitio de noticias austríaco Kath.net, ha hecho comentarios igualmente fuertes en su propia cuenta de Twitter. En una de sus dos entradas sobre este tema, dijo: “Lo que pasó en la Congregación de la Adoración Divina, de hecho, sólo se puede resumir con la palabra “purga “. Schwibach continúa en su segundo comentario, como sigue: “Fascinante: de nuevo se hace claro dónde tiene lugar el juego real. El resto es exhibición y espectáculo para la ‘gran audiencia’ “.

Estos diferentes comentarios desde Europa y Estados Unidos, tal como son aquí mostrados, ponen de manifiesto, que la indignación concurrente contra la reciente movida papal, va más allá de ciertos grupos tradicionales, llegando llega hasta el centro de la Iglesia Católica.

Puede ser que ahora se perciba de manera más realista, la indignación imperante contra los métodos revolucionarios del Papa Francisco, lo que ayudará a que más católicos abran finalmente los ojos y puedan comprender la dimensión del trabajo destructivo, que ha estado conduciendo y sigue conduciendo a la Iglesia Católica. También es de esperar que el Cardenal Sarah encuentre consuelo al ver tanta simpatía fluir, de aquellas personas que sabemos, ahora sufre por todos nosotros, especialmente, por aquellos que están decididos a permanecer fieles a las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo.