El recientemente electo presidente Filipino, la emprende nuevamente contra la Iglesia Católica debido a su postura sobre el tema de la anti-concepción.

Church Militant.com – Artículo Original
Autor: Joseph Pelletier – Traducción: Proyecto Emaús

En declaraciones hechas el pasado lunes durante una ceremonia de izamiento de bandera, frente al ayuntamiento de Davao, Rodrigo Duterte anunció sus planes para la aplicación del “programa de planificación familiar” que en su momento, había impuesto mientras que fungió como alcalde de la ciudad de Davao. El mencionado plan, incluía una ofensiva a gran escala para el uso de anticonceptivos, esterilización y “estímulos” de dinero en efectivo, mismo que era otorgado a quienes de manera “voluntaria” se sometían a vasectomías o ligaduras, así como a los médicos que se ofrecían a realizar estas cirugías.

Duterte , el auto-proclamado dictador, conocido por su poco tino y groseras observaciones, bromeó además sobre la imposición de la castración forzada para los hombres que se nieguen a cooperar con su programa.

Al referirse a su propio ideal de la cantidad de hijos que una familia promedio debería de tener, el dictador declaró: “Tres son suficiente”, indicando que las familias con más hijos tienden a encontrarse en la mayor miseria.

El promedio de la tasa de natalidad actual en el país, que dicho sea de paso es de mayoría católica, es de 2,9 hijos por cada familia filipina, aunque la población ha aumentado en 10 millones desde 2010 y es una de las poblaciones de más rápido crecimiento en Asia.

Duterte, quien debe de asumir el mando el día Jueves, alabó además al ex presidente de Filipinas, Fidel Ramos, primer líder protestante de la nación, a quien se le acredita con el haber “llegado más lejos que cualquier otra administración, en la oposición a las posiciones de la Iglesia sobre la anti-concepción y el aborto.”

De manera similar, el predecesor de Duterte, Benigno Aquino, retó públicamente a la Iglesia sobre el tema de la anti-concepción con la aprobación, en el año 2012, de una ley conocida como la Ley de Salud Reproductiva, mediante la cual, se proporcionó acceso libre a la anti concepción y al control de la natalidad, además de la implementación de programas de educación sexual en las escuelas de la nación; la constitucionalidad de la ley fue confirmada por el Tribunal Supremo del país en 2014.

Al referirse a su con la Iglesia Católica, Duterte reveló que ha estado “en colisión con la Iglesia porque esta ya no es realista“, en referencia clara a las enseñanzas de la Iglesia sobre el tema de la anti concepción.

“Ustedes [líderes de la Iglesia] le dicen a los niños que van a ir al infierno. Lo hacen siempre que quieren asustarlos. Pero eso no es cierto. El infierno es aquí.”

“Algunas personas aquí en Filipinas ni siquiera pueden permitirse el lujo de tener alimento para comer o conseguir la medicina, mientras que ustedes están disfrutando del dinero de la gente [censurado],” acusó Duterte. “No les da vergüenza [censurado]?”

Muchos de los comentarios del dictador han tenido que ser abordados por la Conferencia Episcopal de Filipinas, cuyo presidente, el Obispo Sócrates Villegas ha comentado al respecto: “Mis compatriotas han tocado fondo.”