LA HAYA, Países Bajos (ChurchMilitant.com) – El pionero de la legalización de la eutanasia en Holanda, denuncia la falta de ética, a medida que las garantías legales para los pacientes vulnerables se ven erosionadas. El psiquiatra Boudewijn Chabot, escribió un artículo de opinión el viernes pasado, donde confesó sentirse muy preocupado, por el alarmante índice de pacientes que padecen demencia y otras enfermedades mentales que son asesinados. Alertó de que las salvaguardias legales que protegen a los vulnerables, están siendo erosionadas silenciosamente. También afirma que los paneles o consejos médicos que revisan las solicitudes de eutanasia, están ocultando deliberadamente, aquellos “incidentes” en los que se producen muertes injustificadas.

Aunque considera que los números son relativamente pequeños -con 141 eutanasiados en el 2016- las pruebas de diagnóstico que son necesarias para aquellos que soliciten la eutanasia, están identificando enfermedades psiquiátricas crónicas, relacionadas con vejez, a edades más tempranas. Por lo tanto, esto conduce cada vez con más frecuencia, a un gran aumento en el número de pacientes con condiciones incurables. El costo de años de atención médica para estos casos, puede llevar a la “devastación financiera que afecta negativamente a la calidad de vida de los pacientes”. Chabot predice que esto podría causar un aumento vertiginoso en el número de casos de eutanasia.

Chabot fue procesado en 1991 por haber asistido a una mujer sana de 50 años a suicidarse por sufrir de angustia existencial. Aunque fue declarado culpable del crimen, no fue sentenciado. El caso se convirtió en un verdadero hito, pero sin embargo, condujo a la aprobación de la Ley de Eutanasia en el 2002, misma que legalizó el suicidio asistido en los Países Bajos.
Desde su legalización, las restricciones sobre el suicidio asistido, se han ido “relajando” de manera lenta pero constante. En el 2016, hubo un intento para expandir la aplicación de esta ley incluso a niños menores de 12 años de edad.

Chabot explica que la eutanasia legal, debe cumplir con tres criterios, el primero es que el paciente debe hacer una solicitud voluntaria y consciente ; segundo, debe estar experimentando un sufrimiento insoportable sin perspectivas de mejora; y tercero, no debe haber un tratamiento alternativo razonable. Chabot señala que los pacientes de demencia son ejecutados principalmente por médicos y clínicas para pacientes terminales, no en hospitales. Sostiene además que los estándares vigentes para las enfermedades físicas, se están utilizando para las enfermedades psiquiátricas; los psiquiatras ya no necesitarán entablar una relación con sus pacientes antes de prescribirles la eutanasia, aduciendo que es difícil determinar, si un deseo de muerte es grave y persistente, incluso con una relación médico-paciente bien desarrollada.

En un caso bastante sonado, un médico que había puesto medicamentos para dormir en el café de una paciente, “tuvo” que forcejear con ella pues se había despertado justo antes de que el doctor aplicase la letal inyección. El medico entonces pidió a los familiares que la sujetasen para que la mantuviese quieta. Sólo así se pudo aplicar la eutanasia. El médico afirmó que el procedimiento se realizó con cuidado.

El indice actual de prescripción de eutanasia por médicos en clínicas es de aproximadamente una por médico cada mes. Chabot se pregunta qué sucede con aquello doctores cuando la prescripción de la muerte se vuelve una cosa rutinaria.