Después de siete meses de no recibir respuesta a la solicitud de aclaración de partes sumamente ambiguas presentes en la exhortación apostólica Amoris Laetitia del Papa Francisco, -inquietudes que oportunamente le hicieran llegar bajo la forma de Dubia -, los cuatro cardenales consideraron necesaria la solicitud formal de una Audiencia con el Santo Padre.

Casi dos meses han pasado desde que el documento escrito por los “4 cardenales” fuese presentado al Papa, pero hasta la fecha, no ha habido respuesta. La misiva fechada con 25 de abril, se ha confirmado que fue entregada en manos del Papa el 6 de mayo.

A continuación se presenta el texto completo de esta carta, firmada en nombre de los cuatro Cardenales por el Cardenal Carlo Caffarra, pidiendo al Papa Francisco una oportunidad para discutir sus profundas preocupaciones por la exhortación apostólica Amoris Laetitia.

 

Santo Padre.

Es con cierta ansiedad que me dirijo a Vuestra Santidad durante estos días de la Pascua. Lo hago en nombre de los más eminentes cardenales: Walter Brandmüller, Raymond L. Burke, Joachim Meisner y mio.

Queremos comenzar renovando nuestra dedicación absoluta y nuestro amor incondicional por la Cátedra de Pedro y por Su augusta persona, en la que reconocemos al Sucesor de Pedro y al Vicario de Jesús: el “dulce Cristo en la tierra”, como Santa Catalina de Siena gustaba decir. No compartimos en absoluto la posición de aquellos que consideran vacante la Cátedra de Pedro, ni de los que quieren atribuir a otros la responsabilidad indivisible del munus petrino. Actuamos solamente por la conciencia de la grave responsabilidad que surge del munus de cardenales: ser consejeros del Sucesor de Pedro en su ministerio soberano y del Sacramento del Episcopado, que “nos ha puesto como obispos para pastorear a la Iglesia, que ha adquirido con su sangre” (hechos 20:28)

El 19 de septiembre del 2016, entregamos a Vuestra Santidad y a la Congregación para la Doctrina de la Fe, cinco dubias, pidiéndole que resolviera las incertidumbres y aclarara algunos puntos de la exhortación apostólica post-sinodal Amoris Laetitia.

No habiendo recibido ninguna respuesta de Su Santidad, hemos llegado a la decisión de pedirle, respetuosa y humildemente, una Audiencia, si su Santidad así lo desea. Adjuntamos, como es la práctica, una Hoja de Audiencia en la cual presentamos los dos puntos que deseamos discutir con usted.

Santo Padre,

Ha transcurrido un año desde la publicación de Amoris Laetitia. Durante este tiempo, se han hecho de manera pública, interpretaciones de algunos pasajes objetivamente ambiguos de la Exhortación post-sinodal, que no son divergentes, sino más bien, contrarias al Magisterio permanente de la Iglesia. A pesar de que el Prefecto de la Doctrina de la Fe, ha declarado repetidas veces que la doctrina de la Iglesia no ha cambiado, han aparecido numerosas declaraciones de Obispos, Cardenales e incluso Conferencias Episcopales, aprobando lo que el Magisterio de la Iglesia nunca ha aprobado. No sólo el acceso a la Sagrada Eucaristía para aquellos que objetiva y públicamente viven en una situación de pecado grave, y tienen la intención de permanecer en ella, sino también, una concepción de conciencia moral contraria a la Tradición de la Iglesia. Y así está sucediendo – qué doloroso es ver esto! – que lo que es pecado en Polonia es bueno en Alemania, que lo que está prohibido en la arquidiócesis de Filadelfia es permitido en Malta. Y así sucesivamente. Nos recuerda la amarga observación de B. Pascal: “Justicia en este lado de los Pirineos, injusticia por el otro; Justicia en la orilla izquierda del río, injusticia en la orilla derecha “.

Numerosos fieles, laicos competentes, profundamente enamorados de la Iglesia y firmemente leales a la Sede Apostólica, se han dirigido a sus Pastores y a Vuestra Santidad para ser confirmados en la Sagrada Doctrina sobre los tres sacramentos del Matrimonio, la Confesión y la Eucaristía. Y en estos días, en Roma, seis fieles laicos, de todos los continentes, han presentado un seminario de estudio muy concurrido con el significativo título de: “Trayendo claridad”.

Frente a esta grave situación, en la que muchas comunidades cristianas están siendo divididas, sentimos el peso de nuestra responsabilidad, y nuestra conciencia nos impulsa a pedir humildemente y respetuosamente una Audiencia.

Que Su Santidad nos recuerde en Sus oraciones, ya que nos comprometemos a recordarle en las nuestras. Y pedimos el don de Su Bendición Apostólica.

Cardenal Carlo. Caffarra

Roma, 25 de abril de 2017

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