Oraciones para fortalecer o pedir aumento de fe


Muchos de Mis hijos rezan por intenciones particulares. Yo les escucho a cada uno, pero cuando me piden a través de la oración por algo importante para ustedes, deben dejar ir sus miedos.¿Por que no confían en Mi?

El miedo no proviene de Mi,les es dado por Satanás como un medio de tormento para ustedes. ¿No lo entienden?…Cuando tienen miedo a algo que ustedes sienten que les controla su vida, entonces con miedo más se encona el problema.

Es sólo cuando se detienen y Me dicen: Jesús, yo Te entrego todas mis preocupaciones en este asunto (decir lo que se necesita), confiando en que el problema es ahora Tuyo para que lo resuelvas de acuerdo a Tu Divina Voluntad. Que sus mentes puedan estar en paz, eso es lo que quiero decir por confianza, niños.

La confianza en Mí, significa que ustedes demuestran una gran fe. Tengan fe en Mí, Yo morí por sus pecados, por cada uno de ustedes que vive aún en esta época.

Amén.

Oración para pedir aumento de fe

Padre, creo pero aumenta mi fe padre, de todos los beneficios que jesús nos adquirió con sus sufrimientos, el mayor de todos es que tú seas mi padre. Dios mío, fuente de toda vida y fuente de mi vida, creo que eres mi padre y que soy tu hijo. Creo que tú me amas con un amor sin límites y que por amor me has atraído a ti. Yo creo, padre, pero fortalece mi fe, mi esperanza y mi amor!

Padre, cuando la tormenta entenebrece mi alma y acongoja mi corazón, tanto más siento la urgencia de decirte: yo creo, padre, en tu amor para conmigo! Creo que de noche y de día velas por mi y que ni siquiera un cabello de mi cabeza se perdería, si tu no lo permites. Creo que eres infinitamente sabio y que conoces mejor que yo cuanto me conviene. Creo que eres infinitamente poderoso y que del mal puedes sacar bienes.

Creo que eres infinitamente bueno y que haces que todo ceda en bien de los que te aman. Yo creo, padre, pero aumenta mi fe, mi esperanza y mi amor! Enséñame a descubrir tu amor de padre a través de todas las personas y cosas que encuentre en mi vida. Enséñame a dejarme conducir por tu incomparable providencia, como un hijo que en la noche sujeta la mano de su padre. Creo, padre, pero aumenta mi fe, mi esperanza y mi amor.

Amén, así es y así será…

Oración pidiendo fe viva

Señor, danos una fe viva, esa fe de la que tu dijiste que era capaz de mover montañas….

Danos esa fe viva que nos haga contemplarte en todas las cosas, y a todas las cosas verlas también en ti.

Danos esa fe que infundiste a los apóstoles, que nos haga capaces de desafiar todos los elementos que se opongan a la realización de tu voluntad y de tu gloria.

Danos aquella confianza que hacía exclamar a tu apóstol Pablo: ” se en quien he confiado”

y así fuertes en la fe permítenos seguir adelante hasta que rindamos la jornada, y nos presentemos delante de ti para recibir la recompensa, aquella recompensa que tú tienes preparada para tus siervos que quisieron servirte en las cosas pequeñas.

Danos también una fe muy grande que nos permita penetrar muy profundamente en el conocimiento de las cosas de dios. Y que a ese deseo tuyo: ” si conocieras el don de dios”, que expresa tu deseo de que busquemos tus cosas, podamos responderte: señor, ahora lo conozco, el, el espíritu santo, ha realizado en mí alma la obra de transformación en cristo”

Amén.

Señor aumenta mi fe

Te he encontrado en muchos sitios, señor. He escuchado el latido de tu corazón en la tranquilidad perfecta de los campos, en el sagrario de una catedral vacía, en la unidad de mente y corazón de una asamblea de personas que te quieren. Te he encontrado en el gozo, donde a menudo te busco. Pero en el dolor, te encuentro siempre, pues el dolor es como el repique de la campana que llama a la esposa de dios a la oración.

Señor, te he encontrado en la terrible magnitud del dolor de los demás.

Te he visto en la sublime aceptación y en la inexplicable alegría de los que sufren.

En cambio, no he logrado encontrarte en mis pequeños males y en mis estúpidos disgustos.

En mi cansancio he dejado pasar inútilmente el drama de tu pasión redentora y la vitalidad gozosa de tu pascua, que queda sofocada por mi egoísta auto conmiseración.

Señor, yo creo. Pero aumenta mi fe.

Amén, así es y así será…

Oración para pedir confianza a Dios

Oh amado Señor, me despierto dándote gracias por el don de la vida y del amor. Quiero pedirte que me des hoy la capacidad de saber escucharte con el alma siempre dispuesta y con el corazón dócil y abierto a tus inspiraciones.

Necesito en todo momento de tu fuerza y de tu poder para poder sentir con humildad cada una de las manifestaciones de amor con la que a diario pones a todo mi alrededor.

Quiero poder decirte con completa confianza y con gran pasión desbordante, que por Ti daría mi vida, pero luego me acuerdo de Pedro, que luego de haberte jurado que por Ti lo daría todo, sufrió de una terrible debilidad que hizo que hasta negara conocerte.

No quiero tampoco dejarme llevar ni confiar en las intenciones de mi corazón, sino que seas Tú siempre mi guía y mi bandera, pues no sea que me vea luego yo como Judas, que aún, siguiendo tu proyecto de salvación, que realizó también curaciones y expulsó demonios en tu nombre, se dejó llevar por sus malas pasiones y terminó por venderte por unas monedas de plata.

Mi Jesús, muchas veces lloro mis pecados, mis malos deseos me atormentan y angustian mi alma, soy débil, pero tu Santo Espíritu me anima a levantarme y a seguir adelante.

Eres el amigo que no defrauda. Quiero ser fiel a tu amor, a tu Iglesia. Quiero confiar plenamente en la satisfacción que da tu amor que todo lo llena.

Sé que seguirte exige una entrega total y sacrificio de muchas cosas, pero aun así me acerco a Ti para que me limpies de mis egoísmos, de mi orgullo y de todo aquello que no me permita donarme por completo.

Te amo, eres el dueño de mi vida, confío en que me bendices en estos momentos, llenas de felicidad mi vida y aumentas mi confianza.

Amén.

Oración de Pio VI

Señor, yo creo, yo quiero creer en Ti

Señor, haz que mi fe sea pura, sin reservas, y que penetre en mi pensamiento, en mi modo de juzgar las cosas divinas y las cosas humanas.

Señor, haz que mi fe sea libre, es decir, que cuente con la aportación personal de mi opción, que acepte las renuncias y los riesgos que comporta y que exprese el culmen decisivo de mi personalidad: creo en Ti, Señor.

Señor, haz que mi fe sea cierta: cierta por una congruencia exterior de pruebas y por un testimonio interior del Espíritu Santo, cierta por su luz confortadora, por su conclusión pacificadora, por su connaturalidad sosegante.

Señor, haz que mi fe sea fuerte, que no tema las contrariedades de los múltiples problemas que llena nuestra vida crepuscular, que no tema las adversidades de quien la discute, la impugna, la rechaza, la niega, sino que se robustezca en la prueba íntima de tu Verdad, se entrene en el roce de la crítica, se corrobore en la afirmación continua superando las dificultades dialécticas y espirituales entre las cuales se desenvuelve nuestra existencia temporal.

Señor, haz que mi fe sea gozosa y dé paz y alegría a mi espíritu, y lo capacite para la oración con Dios y para la conversación con los hombres, de manera que irradie en el coloquio sagrado y profano la bienaventuranza original de su afortunada posesión.

Señor, haz que mi fe sea activa y dé a la caridad las razones de su expansión moral de modo que sea verdadera amistad contigo y sea tuya en las obras, en los sufrimientos, en la espera de la revelación final, que sea una continua búsqueda, un testimonio continuo, una continua esperanza.

Señor, haz que mi fe sea humilde y no presuma de fundarse sobre la experiencia de mi pensamiento y de mi sentimiento, sino que se rinda al testimonio del Espíritu Santo, y no tenga otra garantía mejor que la docilidad a la autoridad del Magisterio de la Santa Iglesia. Amén.

Oración para los tiempos difíciles

Espíritu Santo, Dios de Amor, mírame en esta circunstancia difícil en que se encuentra mi vida y ten compasión de mí. Confiadamente acudo a Ti, pues sé que eres Dios de bondad y manantial de amor.

Vengo a Ti, pues sé que no hay nada que no lo pueda lograr tu misericordia infinita. Acepto tus insondables designios, aunque no los comprenda. Me abrazo a ellos con aquel fervor y generosidad con que Cristo aceptó el Misterio del dolor en su vida.

Humildemente te pido, me des la gracia de superar esta situación difícil, en este momento de mi existencia, y que esta prueba, lejos de separarme de Ti, me haga experimentar con mayor plenitud la omnipotencia de tu amor que limpia, santifica y salva.

Hágase en mí Tu Divina Voluntad… Amén.

Recibe Señor...

Recibe, Señor Recibe, Señor, nuestros miedos y transfórmalos en confianza. Recibe, Señor, nuestro sufrimiento y transfórmalo en crecimiento. Recibe, Señor, nuestro silencio y transfórmalo en adoración. Recibe, Señor, nuestras crisis y transfórmalas en madurez. Recibe, Señor, nuestras lágrimas y transfórmalas en plegaria. Recibe, Señor, nuestra ira y transfórmala en intimidad. Recibe, Señor, nuestro desánimo y transfórmalo en fe. Recibe, Señor, nuestra soledad y transfórmala en contemplación. Recibe, Señor, nuestras amarguras y transfórmalas en paz del alma. Recibe, Señor, nuestra espera y transfórmala en esperanza. Recibe, Señor, nuestra muerte y transfórmala en resurrección. Amén.

Lectura: Provecho de las tribulaciones

“Habiendo, pues, recibido de la fe la justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Más aún; nos gloriamos hasta en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación engendra la paciencia; la paciencia, virtud probada; la virtud probada, esperanza, y la esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado.” Romanos 5, 1-5

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