Mi Dios yo no puedo estar en cada lugar por donde mi hijo camina, para avisarle si hay peligro o no, pero tu estas con él y todo está bajo tu absoluto control.
Yo soy incapaz de conocer lo que está haciendo, pero nada se escapa de tu soberanía.
Te pido por favor, que solo en ti busque refugio y no en las malas compañías, ni en los vicios.
Que nunca se aparte de ti y que tu misericordia se renueve sobre su vida cada mañana.

Señor camina por mi casa y por favor llévate cualquier tristeza, preocupación, dolor o enfermedad. Con tu santo manto protege a mi familia y aleja a todo aquel que quiera perjudicarnos o quitarnos la tranquilidad. Líbranos de los malos ojos, la envidia y la maldad.

Hoy quiero pedirte Señor por mis hijos. Te ruego que los cubras con tu manto, los alejes del peligro, de la gente mala y de todo cuanto pueda dañarlos.
Hoy quiero pedirte que sin importar lo que venga para mí, desvía todo lo malo que venga hacia ellos.
No me importa lo que tenga yo que sufrir, solo importa que cuides y bendigas a mis hijos con tu eterno amor.
Amén.