María Reina Celestial y Señora sobre todo lo creado, a quien Dios concedió la plenitud del poder sobre todos los demonios y sobre toda fuerza tenebrosa, con el corazón oprimido te entrego todo mi ser.

Oh Inmaculada Concepción, rompe en mi toda tentación. Oh Santísima Virgen María intercede ante tu hijo Jesucristo para que me purifique de todo vestigio de pecado.

Oh terror de los demonios, te suplico ejercer tu poder atemorizante sobre toda fuerza tenebrosa que me amenaza, mas poderosa Señora yo te suplico, ordena a los demonios que me atormentan, me inquietan en espíritu, me quitan toda paz de corazón, me paralizan en las trampas del miedo, del temor y de todo estado de ánimo y que me conducen al pecado y al vicio, que se postren a tus pies para ser castigados y humillados por Ti.

Ordénales alabar y glorificar tu poder sobre ellos y que arrodillados a tus pies, confiesen que tu eres su Señora.

Para mi completa liberación, me consagro a Ti completamente, incondicionalmente y eternamente y proclamo con todos los ángeles y santos, tu ilimitado y avasallador poder sobre todos los demonios, y sobre todos sus planes e intrigas.

Oh poderosa Señora de las almas, protégeme.

Oh poderosa Señora de las almas, libérame.

Oh poderosa Señora de las almas, Gobierna sobre mi y sobre mi vida.

Oh María poderosa Señora de las almas, gobierna sobre toda fuerza tenebrosa.

Amén.