Onepeterfive.com – El día 21 de Mayo, la oficina de Prensa de la Santa Sede ha publicado en su boletín, una declaración atribuida al Papa Emérito Benedicto XVI. Esta declaración, niega de manera categórica la afirmación, reportada originalmente por el sitio onepeterfive.com, del doctor Ingo Dollinger, que habla de una conversación privada en la que el entonces Cardenal Ratzinger, su amigo personal, le habría manifestado que habría más por revelar sobre el Tercer Secreto de Fátima de lo que se había revelado por el Vaticano en Junio del 2000.

Extracto del comunicado oficial

Algunos artículos publicados recientemente atribuyen al profesor Ingo Dollinger declaraciones según las cuales el cardenal Joseph Ratzinger, después de la publicación, en junio del año 2000, del Tercer secreto de Fátima, le habría confiado que dicha publicación no era completa. A tal propósito, el Papa emérito Benedicto XVI comunica que “no ha hablado nunca con el profesor Dollinger acerca de Fátima” y afirma claramente que las frases atribuidas al profesor Dollinger sobre ese tema son “pura invención, absolutamente no verdaderas” y reitera decididamente: “La publicación del Tercer secreto de Fátima es completa”.

Steve Skojek, editor en jefe del mencionado portal, respondió personalmente a las acusaciones hechas en el comunicado oficial de la Santa Sede. Lo que sigue a continuación es la traducción del artículo original.


Como editor de onepeterfive.com, quiero responder a esta declaración. Uno no puede tomar a la ligera la refutación de un personaje de la estatura del Papa Emérito Benedicto. Es de destacar que – a nuestro conocimiento – esta es la primera vez que desde su renuncia en el 2013, que el Papa Emérito ha emitido una declaración oficial por medio de la oficina de prensa del Vaticano.

Con todo lo que está actualmente perturbando a la Iglesia, con toda la confusión que ahora ataca a los fieles, esta es la historia que ha llevado a Benedicto a romper su silencio. Claramente, este es un asunto de importancia inusual a los ojos de la Santa Sede.

Esta declaración es recibida por nosotros con respeto filial y con amor por el Papa emérito. Pero presenta un problema. Que entra directamente en conflicto con las declaraciones que hemos publicado, y nos acusa de falsa “atribución” e “invención”.

También contradice de manera rotunda a nuestra fuente, el padre Dollinger, eliminando la posibilidad de una mala interpretación, y por el contrario, nos acusa de relatar acontecimientos completamente falsos y fabricados.

El comunicado es en sí mismo, un comunicado extrañamente superficial, y es presentado de una manera que origina preguntas sobre su procedencia e integridad. No es una declaración completa del Papa Emérito Benedicto; ni mucho menos lleva su firma.

En su lugar, se nos presentan citas atribuidas a Benedicto, sacadas del contexto al que aparecían originalmente. Tampoco se nos da a conocer quién llevó a cabo esta aparente entrevista con él, o cómo fueron hechas las preguntas.

Estamos, en otras palabras, obligados a creer que el contenido de la publicación de la Santa Sede es autentico, completo y que ratifica los sentimientos del Papa Emérito sobre el asunto.

Es de destacar que cuando hicimos públicas las declaraciones del Padre Dollinger -según lo informado por la Dra. Hickson-, fuimos acusados por algunos de presentar informes basados en rumores no verificables. Ahora, a nosotros se nos presentan declaraciones parciales atribuidas a Benedicto, escritas por algún miembro no identificado del personal de comunicaciones del Vaticano, declaraciones que acusan tanto al Padre Dollinger como a nosotros de engaño intencional y se nos pide el aceptarlas sin más,  y dar el asunto por terminado.

Espero puedan perdonar mi escepticismo.
Tengo dos preguntas sobre la semántica de esta declaración cuidadosamente construida. Creo que merecen especial consideración.

Primero, Yo quisiera llamar la atención sobre la parte que dice: “los comentarios atribuidos al profesor Dollinger sobre el asunto “son puras invenciones, absolutamente falsos”.

La Dra. Maike Hickson, quien llamó personalmente al padre Dollinger, da fe sobre la veracidad de lo que ella contó sobre esa conversación. Por lo tanto, las declaraciones del Vaticano que la acusan de “atribuir” declaraciones que son “invenciones” al padre Dollinger, son falsas. Ella no se imaginó la conversación que tuvo con el Padre Dollinger, ella se informó y luego publicó. Yo estoy de su lado. Creo en su testimonio y tengo plena confianza en su integridad, tanto como periodista y como hija fiel de la Iglesia.

Esta mañana, la doctora Hickson telefoneó al Padre Dollinger reportándole las acusaciones hechas por el Vaticano, y en esta oportunidad, el padre nuevamente confirmó de manera enfática y clara, sus declaraciones anteriores. No cambió su historia.

Debemos reiterar además que la conversación de la Doctora Hickson con el Padre Dollinger no puede haber sido una “invención” pues no fue “original” en su contenido. No fue un intento de crear noticia, muy por el contrario buscaba confirmación directa de una historia que había sido atribuida al padre Dollinger años atrás. Como fue manifestado en el articulo original: “Esta importante información relacionada al Tercer Secreto de Fátima, misma que ha estado circulando dentro de ciertos grupos Católicos por ya algunos años me ha sido confirmada por el padre Dollinger personalmente…”

El primer testimonio publicado del padre Dollinger del que sabemos, apareció en una entrevista con el padre Paul Kramer en la revista Fatima Crusader de Mayo del 2009. Desde ese entonces ha sido empleada como referencia por diversas publicaciones católicas y sitios web. Anecdóticamente, uno de los comentaristas (un brasileño) de la noticia del padre Dollinger, recordó haber escuchado esta historia de un sacerdote que fue estudiante del padre Dollinger entre los años 2003-2004 (Dollinger era rector del Institutum Sapientiae en Brasil, allí enseño teología moral). Lo único nuevo de nuestro reporte, es la confirmación hecha en alemán (su lengua nativa) por el mismo padre Dollinger, en un intento de la Dra. Hickson de esclarecer este asunto.

En Segundo lugar, las citas del papa Emérito Benedicto diciendo que “la publicación del Tercer Secreto de Fátima ha concluido”.  Este es un muy cuidadosamente escogido lenguaje, hablando en sentido legal. Si el Vaticano ha publicado todo lo que quería publicar sobre el Tercer Secreto – aún si hubiese más que ellos no tenían intención de publicar- uno técnicamente podría decir sin temor a error “la publicación está terminada”. No disipa de manera alguna, la noción de que un texto escrito por Sor Lucía bajo la solicitud de Nuestra Señora como una manera de interpretar la significación simbólica del Tercer Secreto (de la visión específicamente) pueda existir.

Como dije en mi seguimiento al artículo original, uno no tiene que asumir que los Papas que hayan ocultado intencionalmente información adicional relacionada con el Tercer Secreto nos hayan mentido; si temen que la información que el secreto contiene pueda ser de alguna manera capaz de causar graves daños a la Iglesia, pueden muy bien haberse reservado el derecho de ocultar la parte del texto en cuestión.

También está la problema presentado por Marco Tosatti de cuestionamiento interno dentro del aparato del Vaticano sobre qué porciones del texto explicativo, si este existe, puede ser atribuido a Nuestra Señora y cual a la hermana Lucia.

Si existiesen dudas suficientes, uno bien podría ocultar la parte del texto en cuestión sin que dejase de ser técnicamente correcto el afirmar que el secreto se ha terminado o completado. Digno de mención por su sentido legal.

Creo que más allá de las preguntas surgidas a raíz de el texto del comunicado, existen otros hechos conocidos los que simplemente no encajan en esta declaración atribuida al Papa Emérito. El lenguaje es fuerte. Duro incluso, no propio o característico de Benedicto en ese sentido. Benedicto es conocido por su reputación de amabilidad y gentileza, y la fuente de información a la que está refutando proviene de un viejo amigo, amistad que la declaración no niega.

La declaración también pretende cerrar la puerta enfáticamente a cualquier cuestionamiento sobre cualquier interpretación no revelada del Tercer Secreto.
Más aún. La posición de Benedicto sobre el tema ha evolucionado durante los últimos 16 años y sería difícil figurarla como “asunto terminado”.

En Junio 26 del año 2000, cuando el Vaticano anunció el texto del tercer Secreto de Fátima, este fue acompañado de una explicación teológica escrita por el Prefecto de la Doctrina de la Fe, Cardenal Ratzinger. En ella decía:

Hemos llegado así a una última pregunta: ¿Qué significa en su conjunto (en sus tres partes) el « secreto » de Fátima? ¿Qué nos dice a nosotros? Ante todo, debemos afirmar con el Cardenal Sodano: « …los acontecimientos a los que se refiere la tercera parte del « secreto » de Fátima, parecen pertenecer ya al pasado ». En la medida en que se refiere a acontecimientos concretos, ya pertenecen al pasado. Quien había esperado en impresionantes revelaciones apocalípticas sobre el fin del mundo o sobre el curso futuro de la historia debe quedar desilusionado. Fátima no nos ofrece este tipo de satisfacción de nuestra curiosidad, del mismo modo que la fe cristiana por lo demás no quiere y no puede ser un mero alimento para nuestra curiosidad. Lo que queda de válido lo hemos visto de inmediato al inicio de nuestras reflexiones sobre el texto del « secreto »: la exhortación a la oración como camino para la « salvación de las almas » y, en el mismo sentido, la llamada a la penitencia y a la conversión.

Pero como Papa Benedicto, Ratzinger viajó a Fátima en Mayo del 2010. En esta ocasión, ofreció una interpretación un tanto diferente:

De este modo, diría también aquí que, además de la gran visión del sufrimiento del Papa, que podemos referir al Papa Juan Pablo II en primera instancia, se indican realidades del futuro de la Iglesia, que se desarrollan y se muestran paulatinamente. Por eso, es verdad que además del momento indicado en la visión, se habla, se ve la necesidad de una pasión de la Iglesia, que naturalmente se refleja en la persona del Papa, pero el Papa está por la Iglesia y, por tanto, son sufrimientos de la Iglesia los que se anuncian. El Señor nos ha dicho que la Iglesia tendría que sufrir siempre, de diversos modos, hasta el fin del mundo.

Dos días más tarde, durante la Misa en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima el 13 de Mayo del 2010, el papa Benedicto dijo:

Se equivocaría quien pensase que la misión profética de Fátima ha concluido.

Christopher Ferrara, un notable experto sobre Fátima, relató lo siguiente en relación con el libro de Antonio Socci sobre el tema:

Se podría decir que de hecho, los Papas no nos han dicho que el mensaje ha sido totalmente revelado. La visión correspondiente al Secreto no fue revelada hasta el 2000, luego de lo cual, el papa Juan Pablo II mantuvo un sospechoso silencio concerniente a la controversia sobre si el mensaje había sido totalmente revelado o no. Y en Junio del 2010, como Socci lo puso, Benedicto no solamente declinó el decir que todo había sido revelado, muy por el contrario, “re-abrió el dossier” del Tercer Secreto al hacer una alusión a contenido que no aparece en la visión. Más aún, Benedicto envió a Socci una nota agradeciéndole por la publicación del Cuarto Secreto de Fátima, aún cuando este acusa al aparato del Vaticano de ocultar la parte pertinente del texto.

En una publicación de blog con fecha del 12 de Mayo 12 del 2007, Socci cuenta que conserva una carta escrita por Benedicto sobre su libro, agradeciéndole por “los sentimientos inspirados en mi”. Palabras que lo confortan frente a insultos y acusaciones.

La inspiración de la doctora Hickson para buscar la confirmación del padre Dollinger, provino en parte de un nuevo testimonio de la Dra. Alice von Hildebrand, quien recientemente publicó información privada respecto a una porción del Tercer Secreto que denunciaba una “infiltración hasta la cima de la Iglesia”. Esta información de cuerdo con la Dra. von Hildebrand, les fue revelada tanto a ella y a su esposo a fines de 1965 por el Monseñor Mario Boehm, editor del diario oficial del Vaticano L’Osservatore Romano.

Será acaso la Doctora von Hildebrand acusada de inventar su historia? Que hay del Cardenal Ciappi, teólogo de los Papas Juan XXIII, Pablo VI y de Juan Pablo II? No es acaso Ciappi ampliamente acreditado con la revelación pública que ahora confirma la Dra. Alice von Hildebrand  en “el secreto se predice entre otras cosas, una gran apostasía que saldrá desde la cima de la Iglesia”.

Hay muchas cosas que no encajan. Hay muchas preguntas sin respuesta. Ofrecemos nuestras sinceras oraciones por el Papa emérito Benedicto XVI y nuestro agradecimiento porque rompió su silencio para tratar este tema.
Al mismo tiempo, se nos pide que creamos que estamos siendo engañados por nuestras fuentes. Que estamos siendo mentidos por individuos que viven los últimos años de sus vidas, sin nada evidente qué ganar, individuos que han establecido una fuerte reputación como católicos notables y ortodoxos y cuyas reputaciones ahora se han puesto en juicio por la presentación de una versión alternativa de los eventos.
Se trata de una pregunta realmente muy grande y debemos solicitar de manera muy respetuosa, que se nos dé una respuesta completa – una declaración completa, sin alteraciones, del mismo Papa emérito. Las textos “depurados” por la oficina de prensa del Vaticano no son suficientes.