LifeSiteNews . – El Obispo Athanasius Schneider, obispo auxiliar de la arquidiócesis de María Santísima en Astana, Kazajstán, dijo a TV Libertes durante una entrevista que “ya existe un cierto tipo de cisma dentro de la Iglesia”, y esta conformado por aquellos que se alinean con el Papa a fin de progresar en sus carreras, pero a costa de rechazar las enseñanzas fundamentales de Cristo sobre el matrimonio.

“Mi cuestionamiento sobre Amoris Laetitia, se refiere en primer lugar, al tema muy concreto de la admisión a la Santa Comunión de los llamados divorciados vueltos a casar. De hecho, durante los dos últimos sínodos sobre la familia y después de la publicación de Amoris Laetitia, hubo y sigue habiendo hasta el día de hoy, una ardua y tumultuosa lucha sobre esta cuestión concreta” agregó.

Todos estos eclesiásticos que quieren otro evangelio, es decir, un evangelio con derecho al divorcio, un evangelio con libertad sexual, en resumen, un Evangelio sin el sexto mandamiento de Dios… hacen uso de los más funestos medios que estén a su alcance, es decir, engaños, mentiras , retórica y dialéctica magistrales, e incluso, intimidación y violencia moral, todo a fin de poder alcanzar su objetivo, que es el de admitir los llamados divorciados vueltos a casar a la Santa Comunión, sin que sea necesario cumplir la condición de vivir en perfecta continencia, condición que es requerida por Ley divina. Una vez alcanzado el objetivo, aunque su aplicación se limite a los llamados “casos excepcionales” de discernimiento, queda abierta la puerta a la introducción del evangelio del divorcio, el evangelio sin el sexto mandamiento, y este ya no será mas el Evangelio de Jesús, será un Anti-evangelio, un evangelio de acuerdo con este mundo, incluso si tal evangelio es cosméticamente embellecido con términos tales como “misericordia”, “solicitud maternal” o “acompañamiento.

Citando la carta de San Pablo a los Gálatas, Schneider recordó a los fieles: “Si alguien os predica un evangelio distinto al que os hemos predicado, sea anatema”.

Schneider refiriéndose al tema de la Dubia, dijo que si esta permanece sin respuesta, y “si el Papa no cumple su labor, dadas las circunstancias actuales, los obispos tendrán que predicar de manera indefectible, el Evangelio inmutable concerniente a la doctrina divina de la moral y la disciplina perenne del matrimonio, asistiendo de manera fraterna al Papa, pues el Papa no es un dictador “.

Las disputas sobre la indisolubilidad del matrimonio y la práctica sacramental no son sólo un riesgo, sino una realidad. Schneider declaró:

No sólo es un riesgo de cisma, sino que ya existe cierto tipo de cisma dentro de la Iglesia. En griego, la palabra cisma significa separarse de la totalidad del cuerpo. Cristo es la totalidad del cuerpo de la Verdad Divina, y la unidad en Su cuerpo sobrenatural también es visible. Hoy estamos presenciando una extraña forma de cisma.

Externamente, numerosos eclesiásticos salvaguardan la unidad formal con el Papa, a veces, por el bien de su propia carrera o por una especie de papolatría. Al mismo tiempo, han roto sus lazos con Cristo, la Verdad, y con Cristo, la verdadera cabeza de la Iglesia. Por otro lado, hay eclesiásticos que son denunciados como cismáticos muy a pesar de que viven en paz canónica con el Papa y permanecen fieles a Cristo, la Verdad, promoviendo asiduamente Su Evangelio de la Verdad.

Es evidente que aquellos que son  los verdaderos cismáticos, en relación con Cristo,  calumnian con el único propósito de silenciar la voz de la Verdad, proyectando de manera absurda su propio estado interior de cisma,  sobre aquellos eclesiásticos que defienden las verdades divinas.
Incluso si un cierto número de altos funcionarios de la Iglesia oscurece temporalmente  la verdad sobre  la doctrina del matrimonio y su disciplina perenne, esta doctrina y disciplina, siempre permanecerán inmutables en la Iglesia, porque la Iglesia no es de creación humana, sino divina.