MENZINGEN, Suiza — La reconciliación entre la Sociedad de San Pío X (SSPX) y Roma es inminente gracias a que “obstáculos clave” y que estń oposición a ciertos aspectos del Segundo Concilio Vaticano, podrían dejar de ser la causa de su separación de la Iglesia.

El obispo Bernard Fellay, superior general de la SSPX, hizo público el 13 de Mayo que se sentía “persuadido”, por lo menos en parte, por una aproximación diferente, en la que el cree, el papa Francisco está colocando menos peso en el concilio y mayor énfasis en “la salvación de las almas y la búsqueda de una manera de hacerlo”.

Este anuncio se vio respaldado esta semana cuando el propio Francisco insinuase que la reconciliación podría estar cerca. Esto sucedió durante declaraciones hechas pos Su Santidad al diario Francés La Croix el día 16 de Mayo en las que recalcó que “son Católicos en vías de comulgar con Roma totalmente”, y que “hay buen dialogo y buen trabajo teniendo lugar”.

De acuerdo con el Obispo Fellay, el Vaticano ha dicho que es posible cuestionar las enseñanzas del Concilio sobre temas como libertad religiosa, ecumenismo y reforma litúrgica sin dejar de ser Católico.

“Esto significa también que los criterios impuestos para probar que somos Católicos, ya no serán estos puntos. Eso para nosotros sería algo realmente importante”.

En 1970 al Arzobispo Marcel Lefebvre fundó está sociedad internacional a fin de formar y dar apoyo a sacerdotes en su labor de llevar la Fe Católica alrededor del mundo.
Su oposición a ciertas enseñanzas del Concilio Vaticano II relacionadas con el ecumenismo, la libertad religiosa y algunos aspectos de la reforma litúrgica, llegaron a su momento culmen cuando en 1988 el Arzobispo Lefebvre ordenó 4 obispos explícitamente en contra de los deseos de Juan Pablo II. Los 5 fueron automáticamente excomulgados y desde ese mismo momento, la sociedad SSPX se haya canónicamente, en una situación irregular.

El Arzobispo Marcel Lefebvre murió en 1991 y desde el año 2000, tanto el Vaticano como la SSPX han trabajado seriamente camino a la reconciliación.

Fellay ha hablado con anterioridad sobre su preocupación de que la sociedad pueda desintegrarse en lugar de integrarse si es finalmente regularizada. Aunque algunos puedan sostener se estaría empleando algún ardid bajo pretexto de re-establecer la comunión plena con la finalidad oculta de neutralizar la SSPX.

No, esa no es su perspectiva. Yo diría más bien todo lo contrario. El papa sería alguien que podría sacar ventaja de la controversia…En lugar de esto, yo preferiría verlo esperando de nosotros la controversia, provocando y creando una nueva situación, la que quizás podría traer, de una manera Hegeliana, una mejor situación.
Por supuesto, estamos en contra de un enfoque dialéctico, pero este podría ser uno “.