Llovía y la noche comenzaba a cubrir el pequeño pueblo de Knock, Irlanda. Era el 21 de Agosto de 1879 cuando la encargada de limpieza de la parroquia Mary cLoughlin, quedó anonadada por una visión que tenía lugar en la pared sur de la iglesia, iluminada por una misteriosa luz; aparecieron unas figuras paradas al frente de la pared, figuras a las que confundió de primera impresión con las estatuas que reemplazarían a las rotas durante una tormenta.
Sorprendida, corrió bajo la lluvia hasta la casa de su amiga Margaret Byrne.

Después de media hora, Mary decidió salir de regreso a su casa pero acompañada por la hermana de Margaret que también se llamaba Mary. Ambas caminaron la ruta que las llevaría hasta su casa. Al pasar por la Iglesia, se toparon con la magnifica visión, la que ahora se podía apreciar con mucha mayor claridad.
Eran 3 figuras que se sostenían a unos 60cm sobre el suelo y a poca distancia de la pared sur, eran la Virgen María, San José y San Juan Evangelista que sostenía un libro. La imagen de la Virgen era de tamaño real mientras que las otras 2, eran un tanto más pequeñas. La Virgen estaba vestida toda de blanco y tenia la miraba puesta hacia el cielo. Su cabeza estaba adornada por una gran corona. A la izquierda de san Juan había un altar, tamaño natural y sobre éste estaba un cordero, el cual tenía la cara hacia las figuras. Justamente detrás había una cruz. San Juan estaba parado de tal forma que no le daba la espalda ni a Nuestra Señora, ni al altar y él estaba dando la cara parcialmente hacia el altar.

Mary quedó abstraída por la visión de esta hermosa aparición mientras que la hermana de Margaret, la otra Mary, corrió a toda velocidad para avisar a su familia sobre el peculiar acontecimiento que tenía lugar en la Iglesia. Pronto ya había una pequeña multitud observando el espectáculo del cielo. Todos pudieron apreciar la aparición. El párroco de la Iglesia, apellidado Cavanaugh, se negó a salir, hecho que fue lamentado por todos los fieles allí reunidos.
Entre los testigos, estaban Patrick Hill y John Curry. Patrick describiría el acontecimiento de la siguiente manera:

“Parecían tener cuerpo y vida pero no hablaban. Si nos acercábamos a ellas, estas se alejaban un poco hacia la Pared”.

Patrick además mencionó que logró acercarse lo suficiente a la imagen de San Juan como para leer las palabras escritas en el libro.
Una anciana mujer llamada Bridget, se acercó a la imagen de María con la intención de besarle los pies, pero ante sus ojos, cada vez que lo intentaba, la imagen parecía estar más allá de su alcance. Otras personas en los campos vecinos, lograron distinguir la extraña y hermosa luz que bañaba la Iglesia. La aparición duró por 3 horas y así como vino, desapareció. Solo ocurrió esta única vez y María no dio mensaje alguno.

El día siguiente, un grupo de pobladores fue a ver al párroco quien aceptó su reporte como genuino; escribió al Obispo de la diócesis de Tuam y de inmediato se formó una comisión para investigar la aparición y entrevistar a sus testigos. La jerarquía diocesana no se convenció sobre la veracidad de los hechos e incluso algunos ridiculizaron a los videntes alegando que habían sido víctimas de alguna pesada broma de parte de los protestantes locales. Mientras el clero se burlaba, la gente común del pueblo creía en la veracidad de los hechos.

Los primeros peregrinajes comenzaron en 1880 y dos años más tarde, el Arzobispo John Joseph Lynch de Toronto, reclamó haber sido curado por la advocación Mariana de Knock.

En su debido tiempo, casi todos los testigos de aquel acontecimiento murieron. El Arzobispo Gilmartin formó otra Comisión en 1936 para examinar los 3 videntes sobrevivientes: Mary O’Connell (Mary Byrne ya casada), Patrick Byrne y John Curry. Los tres confirmaron sus declaraciones originales de 1879. La Sra. O’Connell tuvo 6 hijos y vivió toda su vida en Knock. Cuando fue entrevistada nuevamente en 1936 ala edad de 86 años, Mary dio exactamente la misma versión que diera en 1879 y  bajo juramento añadió: “Estoy bastante clara sobre todo lo que he dicho y yo hago esta declaración ahora sabiendo que voy a estar con Dios .”

El resultado de esta comisión fue que la evidencia de los testigos era recta y confiable. En cuanto a la Señora O’Connell, se reportó que ella dejó una impresión muy favorable en sus mentes.

La aparición fue aprobada finalmente en 1971. S.S. Juan Pablo II visitó el santuario el 30 de septiembre de 1979, conmemorando el centenario de la aparición dándole la aprobación de la Santa Sede.
Es así que esta aparición, pasó a ser aprobada a pesar de no haber dado ni mensajes ni profecías y sin haber ocurrido prodigio alguno. Fue lo que fue. Un regalo del cielo.
Knockbasilica

[alert-success]Fuentes:

http://www.catholictradition.org/Mary/knock.htm

http://www.corazones.org/maria/knock.htm

http://www.marypages.com/KnockSpanish.htm

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