Queridos todos:

Ya casi en el umbral de la Semana Santa les escribo para agradecerles a todos sus oraciones, y particularmente a los que nos han ayudado con la campaña para recaudar fondos para la construcción del Noviciado “San Francisco Javier” de Tanzania. No puedo agradecer a todos con nombre y apellido porque sería muy largo, y porque prefieren quedar en el anonimato al realizar una obra de bien. Les agradezco de todo corazón, y les soy veraz si les digo que los postulantes rezan por ustedes, los tienen presentes especialmente en el rezo de la treintena a San José, y en las peticiones de vísperas.

Debo agradecer particularmente a quienes hicieron posible que esta campaña llegara a su objetivo tan rápidamente. Fernando y Carmelo donaron tres cuartas partes de lo que esperábamos recaudar. ¡Mil gracias a todos, a ellos especialmente, y a las familias de todos ustedes! Quiero agradecerles a todos con las palabras del Apóstol a los Filipenses: “lo que me habéis enviado, suave aroma, sacrificio que Dios acepta con agrado” (4, 18). Ciertamente que Dios acepta la limosna como suave aroma, y sacrificio agradable. Qué buena manera de vivir esto en este tiempo de cuaresma.

Como verán en las fotos, esta campaña la iniciamos antes de comenzar a levantar las paredes del edificio. Verán los progresos, paredes y techo… y esta semana comenzamos a colocar las ventanas. Con lo recaudado pagaremos las ventanas y puertas, y el revoque por dentro y por fuera de la casa. ¡Es mucho realmente y por esto les agradecemos!

Claro que todavía queda poder hacerla habitable, con el cielorraso, sus muebles, sistema de paneles solares y baterías (para tener luz), baños, cocina… y algunos otros etcéteras. Pero para esto, ¡ya los volveré a molestar más adelante!

Podrán ver en la sucesión de fotos que un día, cuando levantaban las cabreadas del techo, vino un viento y volteó todo. Gracias a Dios no hubo ningún accidentado. Pero fue una prueba en medio del entusiasmo. De todos modos, se levantó, no se perdió mucho, y ya nos queda aproximadamente un mes para que los primeros se puedan ir a vivir allí, aunque no se haya acabado totalmente. Los jóvenes se ilusionan mucho con eso. Y a mí me parece increíble que hayamos podido hacer todo tan rápido…gracias a la ayuda de ustedes. Pensar que en noviembre comenzamos a cavar los cimientos, y en mayo, Dios mediante, ya estarán “tomando posesión” los postulantes, de la casa que han construido con mucho sacrificio (y alegría).

Dios los bendiga.

¡Firmes en la brecha!

¡Les deseo una fructuosa Semana Santa y muy Feliz Pascua de Resurrección!

P. Diego Cano, IVE.

Puede leer al agradecimiento y ver las fotografías visitando la pagina de Diario de un misionero en Tanzania.