El Ejército iraquí ha informado que estima que unos 25 mil milicianos del Estado Islámico han muerto en la ofensiva de las fuerzas de seguridad para liberar Mosul, la segunda ciudad del país que había sido conquistada en 2014 por los yihadistas.

El comandante del Ejército en la provincia de Nínive, el teniente general Abdul-Amir Yarallah, ha proporcionado este dato correspondiente a nueve meses de combates en una rueda de prensa. Entre los fallecidos hay más de 450 suicidas.

En esta ofensiva, las fuerzas iraquíes han destruido 1.247 coches bomba y han derribado 130 drones y 1.500 vehículos del Estado Islámico. En las operaciones militares ha participado más de 100 mil efectivos de las fuerzas armadas de Irak. “El Ejército ha luchado en una batalla como ninguna otra”, ha destacado el general.

En Nínive, ha explicado, el Estado Islámico cuenta con presencia solo en Mahalabiya, Ayyadia y Tal Afar, pero pronto estas regiones serán también liberadas del grupo radical sunita.

La victoria del Ejército sobre el Estado Islámico en Mosul fue confirmada el pasado 9 de julio por el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, y ya había sido reconocida unos días antes por los propios combatientes vestidos de negro. La toma de Mosul tiene un carácter propagandístico puesto que fue desde allí desde donde el líder de la organización, Abu Bakr al-Baghdadi, proclamó el Califato en 2014.

En los duros años bajo el control de los yihadistas, los habitantes de la ciudad fueron sometidos a prácticas inhumanas, que provocaron la muerte de miles de civiles, 900 mil desplazados, infraestructuras destruidas y un patrimonio histórico reducido a escombros.

(Fuente: Agencias)