El Corán, que es la Biblia de los Musulmanes, contiene muchos pasajes concernientes a La Santísima Virgen. Primero, el Corán cree en Su Inmaculada Concepción, también en su parto virginal. El Tercer capítulo del Corán, coloca la historia de la familia de María, en una genealogía que se remonta a Abraham, Noé y Adán. Cuando, se comparan los relatos del Corán y del evangelio apócrifo sobre el nacimiento de María, somos tentados a creer que Mahoma dependía mucho de este último. Los dos libros describen la avanzada edad y esterilidad de la madre de María. Cuando, a pesar de todo, concibe, la madre de María proclama, según el Corán: “Oh Señor, te ofrezco y consagro a ti lo que ya está en mi. Acéptalo de mí”.

Cuando nace María, su madre exclama: “¡y yo te la consagro con toda su descendencia bajo tu protección, Oh Dios, contra Satanás!”.
El Corán pasa por alto a José en la vida de María, pero la tradición musulmana, conoce su nombre y tiene algo de familiaridad con él. En esta tradición, José habla con María, quien es virgen. Al preguntarle como fue que ella concibió a Jesús sin padre, María le contesta: “¿No sabes tú que Dios, cuando creó el trigo no necesitó semilla, y que Dios, por Su poder, hizo crecer los árboles sin ayuda de la lluvia? Todo lo que Dios hizo fue decir “Hágase”, y se hizo”.

El Corán también contiene versos sobre La Anunciación, la Visitación y el Nacimiento. Contiene pinturas de Ángeles acompañando a La Santa Madre y diciendo: “Oh María, Dios te escogió y purificó, y te eligió sobre todas las mujeres de la tierra”.

En el décimo-noveno capítulo del Corán, existen 41 versos sobre Jesús y la Santísima Virgen María. Hay de hecho tal defensa de su virginidad, que el Corán en su cuarto libro, atribuye la condenación de los judíos, a la monstruosa calumnia de ellos contra la Madre de Dios.

El Significado de Fátima

María, entonces, es para los musulmanes la verdadera Sayyida o Señora. El único posible serio rival en su credo, sería la hija del mismo Mahoma, cuyo nombre es Fátima. Pero después de la muerte de Fátima, Mahoma escribió: “Tú serás la más bendita entre todas las mujeres del paraíso, después de María”. En una variante del texto,  dice: “Sobrepasó a toda mujer excepto a María”.

Esto nos lleva a la pregunta: ¿Por que la Santa Madre, en el siglo 20, se reveló en la pequeña aldea de Fátima, para que todas las futuras generaciones la conocieran como “Nuestra Señora de Fátima”?. Ya que nada sucede desde el cielo si no es con la mayor fineza de detalle. La Santísima Virgen escogió ser conocida como “Nuestras Señora de Fátima”, como promesa y signo de esperanza para el pueblo musulmán, y como asegurándoles que ellos, que le manifiestan tanto respeto, un día aceptarán también a su Divino Hijo.

Evidencia para respaldar estas opiniones se encuentra en el hecho histórico de que los musulmanes ocuparon Portugal durante siglos. Cuando al fin los echaron fuera, el último jefe musulmán tenía una hermosa hija llamada Fátima. Un joven católico se enamoró de ella y por él, ella no sólo se quedó cuando se retiraron los musulmanes, sino que también abrazó la Fe. El joven esposo estaba tan enamorado de ella, que le cambió el nombre al pueblo donde vivía por el de Fátima. Por lo tanto, el lugar donde la Virgen apareció en 1917 tiene una conexión histórica con Fátima, la hija de Mahoma (y con la conversión de los musulmanes).

La última prueba de la relación de Fátima y los musulmanes, es la entusiástica recepción que los musulmanes en África, la India y otros lugares, le dieron a la estatua peregrina de Nuestra Señora de Fátima. Los Musulmanes asistieron a servicios de la Iglesia en honor a Nuestra Señora, y permitieron procesiones religiosas, y hasta oraciones frente a sus Mezquitas. En Mozambique, los musulmanes que no se convirtieron, comenzaron a ser cristianos después que la imagen de Nuestra Señora de Fátima fue erigida.

Arzobispo Fulton J. Sheen
Escrito en 1952 y re-impreso Oct, 2001
por Mindszenty Report
Original publicado en inglés por
La Fundación del Cardenal Mindszenty.
Traducido del inglés por www.corazones.org
Publicado en Apologética Siloé