Las Rosas y el Rosario: Breve historia del inicio de esta devoción

Un hombre secular bueno y muy sencillo,  tenía la práctica diaria de hacer una corona de rosas, o de cualquier flor que pudiera encontrar según la estación, y colocarla en la cabeza de una estatua de Nuestra Señora. Solía llevar a cabo esta tarea con gran alegría y devoción piadosa.

La Virgen vio la buena intención de su corazón, y queriendo ayudarlo a seguir adelante, le dio el deseo de emprender la vida religiosa. Y así se convirtió en un hermano lego en un claustro. Pero en el claustro le dieron tantas tareas para llevar a cabo que ya no tenía tiempo para hacerle a la Virgen María su coronilla como lo solía hacer. Por esta razón, se sintió insatisfecho. Estaba a punto de dejar la orden y regresar al mundo cuando un sacerdote mayor se dio cuenta de su angustia. El sacerdote sabiamente le aconsejó que debería recitar cada día 50 Avemarías en lugar de la coronilla y lo convenció de que la Virgen María preferiría eso a todas las rosas que alguna vez se hicieron. El hermano lego siguió el consejo y lo practicó durante un tiempo.

Entonces, un día lo enviaron a un recado que lo obligaba a atravesar un bosque que albergaba ladrones. Ya en el bosque, ató su caballo a un árbol, se arrodilló y estaba recitando sus 50 Avemarías cuando los ladrones lo vieron y decidieron robarle y apoderarse de su caballo. Pero cuando se acercaron, vieron desde la distancia a una doncella maravillosamente hermosa junto a él que, cada tanto, le quitaba una bella rosa y la agregaba a una guirnalda que estaba haciendo. Cuando la coronilla rosa se completó, ella se la colocó sobre su cabeza y voló al cielo.

Los ladrones se sorprendieron por completo y corrieron hacia el hermano preguntándole quién era la bella doncella que habían visto a su lado. El hermano lego respondió: “No tuve ninguna doncella conmigo. Solo he estado recitando 50 Avemarías en honor a Nuestra Señora. Eso es todo lo que sé.”

Cuando los ladrones le contaron lo que habían visto, el hermano lego y los ladrones también se dieron cuenta de que era la Santa Madre de Dios quien, en persona, había aceptado la rosaleda que estaba acostumbrado a enviarle a diario … Entonces el hermano se regocijó desde lo más profundo de su corazón, y desde ese día en adelante, hizo un rosario espiritual de 50 Avemarías para Nuestra Señora diariamente e instruyó a otras personas buenas en su práctica. De esta manera el rosario fue creado y se nos dio a conocer. Y uno puede creer que los ladrones mejoraron sus vidas como resultado, porque la gracia de Dios les había permitido contemplar a la Madre de la Misericordia.

1 Respuesta

  1. Kzri dice:

    Muy interesante articulo … gracias!

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