Un grupo de laicos católicos ha revivido la Academia para la vida Juan Pablo II después de que el Papa Francisco nombrase apologistas a favor del aborto (causando estruendo el nombramiento del teólogo moralista anglicano Nigel Biggar, partidario del aborto hasta las “18 semanas luego de la concepción” y cuyo nombramiento intentó ser justificado por el arzobispo Vincenzo Paglia) como cabezas de la Academia de la Vida, hasta entonces patrocinada por el Vaticano.

El anuncio fue hecho por el profesor Josef Seifert durante una conferencia sobre Humanae Vitae en Roma el 28 de octubre.

El profesor Seifert, es el primer presidente de esta “nueva” Academia Juan Pablo II para la vida humana y la familia. La institución perseguirá los mismos objetivos que la academia original, en particular “la defensa de la vida humana en todas sus etapas” y “el estudio del matrimonio”. Será una organización no gubernamental, independiente, pero a diferencia de la Academia del Vaticano, actuará apegada a las enseñanzas de la Fe Católica.