La triste situación de la Iglesia Católica en Corea del Norte

Cuando se trata de religión, Corea del Norte es el régimen más opresivo del mundo: ha sido reconocido, nuevamente, por quinto año consecutivo, como el país más peligroso para los cristianos.

Allí los cristianos sólo por practicar su fe, corren el riesgo de ser arrestados, torturados y ejecutados. Todas las actividades religiosas están sujetas a un intenso escrutinio estatal y los fieles tienen estrictamente prohibido reunirse excepto en lugares “aprobados por el estado”.

“Las creencias religiosas son vistas como una amenaza a la fidelidad requerida por el líder supremo, por lo que cualquier persona que mantenga la fe termina siendo severamente perseguida”

Como tal, existe solamente una iglesia católica en toda Corea del Norte. Está situada en la capital de Pyongyang y es conocida como la catedral de Changchung. Pero sin embargo, en esta catedral no hay confesiones regulares, ni bautismos. Ningún tipo de sacramentos es servido dentro de la iglesia ya que no hay sacerdotes católicos en toda Corea del Norte.
Hay cruces pero no crucifijos. Los servicios semanales incluyen himnos y oraciones, pero tampoco incluyen los sacramentos. Las misas las dan personas laicas designadas por el estado. En muy raras ocasiones, el gobierno permite a sacerdotes extranjeros visitar la catedral para celebrar la misa.

La Catedral de Changchung no tiene vínculos oficiales con el Vaticano, ni tampoco la “Asociación Católica Coreana” patrocinada por el Estado de Corea del Norte, que es controlada por el gobierno.

En 2016 el KCA (por sus siglas en inglés Korean Catholic Association) llegó a un acuerdo que permitía a los sacerdotes católicos de Corea del Sur celebrar la misa en la catedral, pero unicamente durante fechas importantes tales como la Navidad y la Pascua. La población católica en Corea del Norte podría tener un número de fieles que no ha podido ser precisado, pero que cuya cifra se estima entre los 800 – 3.000, la gran mayoría de ellos sumamente ancianos, bautizados antes del estallido del conflicto conocido como la Guerra de Corea en 1950.

Es triste recordar que a principios del siglo XX, esta próspera comunidad cristiana en Pyongyang, fue llamada la “Jerusalén del Este” o “La Jerusalén de Asia” y estaba conformada aproximadamente por unos 50,000 católicos.
Su único obispo oficial, Francis Hong Yong-ho, fue encarcelado por el régimen comunista de Kim Il-sung en 1949 y “desapareció” poco tiempo más tarde y nunca mas fue encontrado. Los católicos casi desaparecieron tras el triunfo comunista y hoy no hay ninguna institución religiosa ni sacerdote avalado, ni tiene relaciones formales con el Vaticano.

En Julio del año 2017 se supo que el líder de Corea del norte Kim Jong-un, había prohibido la celebración de la Navidad, sustituyéndola por la celebración del natalicio de su abuela, a quien el régimen identifica como la “Sagrada Madre de la Revolución”.

 

Artículo publicado originalmente en “http://www.ucatholic.com/blog/inside-catholic-church-north-korea/”

Cuyo autor es Ryan Scheel.

Traducido y adaptado por Proyecto Emaús.

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