El lugar se encuentra dentro de las catacumbas de Priscila (un cementerio romano-paleocristiano que se encuentra en la Vía Salaria dentro de la ciudad de Roma) Su interior, está lleno de féretros, sarcófagos y nichos, amén de una gran cantidad de frescos mismos que sorprendentemente, conservan mucho de su colorido original. Allí también se encuentran los restos de innumerables mártires, razón por la que las catacumbas se convirtieron en un lugar de peregrinación excepcional durante la Edad Media.

Entre estos frescos, destaca uno, que hasta la fecha, es la pintura conocida más antigua de la Virgen María. En la representación, la Madre de Dios aparece vestida con una túnica de mangas cortas y lleva un velo sobre la cabeza. Entre los brazos sostiene al Niños Jesús y se halla sentada en un asiento que no tiene respaldar.
Frente a la imagen de la Virgen, aparece un personaje del que mucho se ha discutido. Hay quienes sostienen que se trata del arcángel Gabriel y por lo tanto, de la primera representación de la “anunciación”, lo que es fácilmente descartado pues la Virgen tiene ya en sus brazos al Niño. Quizás la explicación usualmente más aceptada, es la que sostiene que se trataría del profeta Balaam (tomando en cuenta el texto de Nm 24, 15-17: «Oráculo de Balaam, hijo de Beor, […] Álzase de Jacob una estrella, surge de Israel un cetro…)

Según los estudios arqueológicos, esta pintura fue realizada aproximadamente a mediados del siglo II , hecho que la convierte, en la pintura Mariana en existencia más antigua.
Hay que tener en cuenta, que es un hecho comúnmente aceptado, que las primeras imágenes de María, datan del siglo V, para ser más exactos, después del concilio de Efeso en el año 431. Allí se afirmó la maternidad divina de la Virgen María llamándola a partir de entonces, con el título de Theotokos, Madre de Dios.

Fuentes

http://reportecatolicolaico.com/2016/03/la-primera-imagen-mariana-%C2%BFesta-realmente-en-las-catacumbas/

https://es.wikipedia.org/wiki/Catacumbas_de_Priscila