El Confíteor que traducido al castellano quiere decir “Yo confieso”, es un Sacramental que perdona los pecados veniales de quienes lo rezan con verdadero dolor de sus pecados, pero que NO reemplaza a la confesión y que se usaba antiguamente antes del rezo del Santo Rosario.
En esta oración, la persona que la recita, realiza el Acto de confesión de los pecados o Acto penitencial ante Dios, y pide a los Santos la intercesión por su alma.
Hoy en día, allí en donde es muy difícil encontrar un confesionario abierto o si por alguno razón, no podemos asistir a la práctica de este sacramento, el Confíteor nos resulta muy conveniente para mantenernos en amistad con Dios.
Quien se hallare en pecado mortal, es necesario que haga un acto de contrición lo más perfecto posible, con la intención de confesarse en cuanto pueda.

En Latín:

Confiteor Deo omnipotenti,
Beatæ Mariæ semper Virgini,
Beato Michaeli Archangelo,
Beato Ioanni Baptistæ,
Sanctis Apostolis Petro et Paulo,
omnibus Sanctis, et tibi Pater;
quia peccavi nimis cogitatione, verbo et opere;
mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa.
Ideo precor Beatam Mariam semper Virginem,
Beatum Michaelem Archangelum,
Beatum Ioannem Baptistam,
Sanctos Apostolos Petrum et Paulum,
omnes Sanctos, et te Pater,
orare pro me ad Dominum, Deum nostrum.
En Castellano:

Yo, pecador me confieso a Dios todopoderoso
a la bienaventurada siempre Virgen María,
al bienaventurado san Miguel Arcángel,
al bienaventurado san Juan Bautista,
a los santos Apóstoles Pedro y Pablo,
a todos los santos, y a vosotros, hermanos,
que pequé gravemente de pensamiento, palabra y obra;
por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.
Por eso, ruego a Santa María siempre Virgen,
al bienaventurado san Miguel Arcángel,
al bienaventurado san Juan Bautista,
a los santos Apóstoles Pedro y Pablo,
a todos los santos, y a vosotros, hermanos,
que roguéis por mí a Dios nuestro Señor. Amén.