A principios de año, el pastor de la iglesia protestante más grande de China, “Joseph” Gu, fue arrestado después de condenar públicamente la campaña del gobierno que busca remover las cruces de todos las iglesias cristianas.

La iglesia del Pastor Gu es de aproximadamente unos 10,000 miembros y es parte de un movimiento religioso de asambleas no registradas de cristianos en la República Popular de China, las cuales operan independientemente del Movimiento Patriótico de las Tres Autosuficiencias (TSPM) dirigido por el gobierno, el Consejo cristiano de China (CCC) para los grupos protestantes y la Asociación católica patriótica china (CCPA) y el Consejo de obispos católicos chinos (CCBC) para los católicos. Son también conocidas como la Iglesia “subterránea” o la Iglesia “oficiosa”. Se les llama “iglesias caseras” porque, ya que no son organizaciones registradas oficialmente, no pueden poseer propiedad privada, y por ello se reúnen en casas privadas.

Aunque el gobierno ha argumentado que la detención de Gu responde únicamente a “cuestiones económicas sospechosas que incluyen malversación de fondos”, los defensores de los derechos humanos sostienen que en realidad, se trata de de un movimiento mucho más grande que tiene como objetivo la persecución de lideres Cristianos que son percibidos como una “amenaza” para el poder.

En una conversación reciente con Kody Kness, el vicepresidente de China Aid (un grupo dedicado a la defensa y difusión de la libertad religiosa en China) tuvimos la oportunidad de poner algo de luz sobre este tema y aclarar las razones por las que el gobierno, está persiguiendo al Cristianismo.


Podrías proveer un poco de información que nos permita poner en perspectiva el arresto del pastor Gu y la persecución a los cristianos en China?

Esto no es reciente. Es sistemática, esta persecución en marcha en contra de la Iglesia en China ha venido sucediendo por décadas. Hemos visto un incremento desde que la administración de Xi Jinping
llegó al poder 3 años atrás.
Esta persecución no tiene precedentes y sus lideres están siendo enviados a prisión, a instituciones mentales, golpeados y torturados y las cruces han venido siendo removidas por la fuerza, ya son más de 1,800 cruces desde el 2014.
Hay algunas nuevas políticas que han venido saliendo directamente de la central de gobierno que básicamente tienen como objetivo la persecución de los Cristianos en China.

Lo que es verdaderamente significativo en el caso del pastor Gu, es que el gobierno Chino, ha comenzado de manera sistemática una persecución, arrestando pastores , demoliendo iglesias, destruyendo cruces de iglesias “aprobadas”.

En los pasados dos años, el gobierno Chino ha -de una manera sin precedentes- comenzado a perseguir sus propias iglesias y el pastor Gu, ha venido a ser el caso más representativo de este nuevo nivel de persecución.

Cuando el Pastor Gu se pronunció en contra de la remoción de cruces, fue casi inmediatamente acusado de malversación de fondos. Esto es significativo. La administración, ha levantado cargos falsos contra sus propios funcionarios.


Para muchos Cristianos de otras partes del mundo, el concepto de “aprobadas por el gobierno” contra el concepto de “iglesia clandestina” es muy difícil de conceptualizar. ¿Son entonces las iglesias aprobadas, esencialmente iglesias cuyos líderes, templos y finanzas, no son nada más que instrumentos de gobierno?

Sí, pero con matices. No todas las iglesias ni se ven ni son iguales. Una iglesia aprobada por el gobierno ( TSPM) pasa por un proceso de registración, el que en realidad es una forma de monitorear las finanzas de la iglesia. En ellas básicamente se re-escribe la teología de tal forma, que esta se mantenga “alineada” con la ideología comunista.
Por otro lado, hay algunas iglesias TSPM cuyos pastores están predicando el verdadero Evangelio, lo hacen “volando bajo el radar” en algunos casos y en otros, bajo estricto control gubernamental.


Cuales son las consecuencias de ser “pillado” asistiendo a algunas de estas iglesias “clandestinas”?

Las “iglesias caseras” o “iglesias en casa” han sido perseguidas por décadas, pero como ya he dicho, ha habido un notable incremento en los ultimo años.
Muchas veces, los líderes de estas iglesias son acusados de formar parte de “un culto” y enviados a campos de trabajo forzado, hospitales mentales o a prisión y sus “iglesias” son demolidas y destruidas.
Este tipo de Iglesia en casa son muy pequeñas y por ello, muy difíciles de detectar, por el contrario, las iglesias registradas cuentan con la asistencia de miles de fieles pero son siempre monitoreadas.

El tema de fondo aquí, es que el Cristianismo ha crecido en China a un ritmo sin precedentes. Esto lo podemos apreciar tanto bíblicamente como históricamente. Cuando los Cristianos están bajo persecución se multiplican y la iglesia reflorece. Eso es exactamente lo que está pasando en China, nación que está en camino de convertirse en la nación cristiana más grande del planeta para el año 2030.


Porque la administración de Xi se siente tan amenazada por los cristianos?

Se siente amenazada en dos frentes. Yo pienso que uno de ellos es el significativo aumento en el número de Cristianos. Toda vez que un grupo o movimiento ha ganado un número significativo de adherentes, el gobierno chino histórica y sistemáticamente, ha intentado aplastar estos “levantamientos” sin importar su origen, como se dé su progreso en la sociedad civil o los derechos humanos. Aún si estos grupos producen buenos frutos, el gobierno chino siempre intentará destruirlos porque los considera una amenaza directa a su poder.

Sucede que el Cristianismo se ha convertido en uno de estos movimientos en China y en este sentido, ha crecido considerablemente en números. Ahora hablamos de MILLONES de personas promoviendo la ley, la justicia, aquellas cosas que el gobierno chino, no ha hecho muy bien que digamos.

Entonces, tienes un movimiento social que crece y habla de fidelidad y lealtad hacia algo que no es el partido comunista. Habla de derechos humanos, justicia y de una manera de incorporar a China dentro de la comunidad internacional.

El otro frente esta conformado por el número de Cristianos que se están infiltrando dentro del partido comunista: Dentro del gobierno, empresas y la comunidad de negocios.
Ahora puedes ver como estos Cristianos que vienen desde todos los sectores de la sociedad, tienen lealtad a conceptos diferentes como lo son el amor, la justicia, misma que desafortunadamente, amenaza al gobierno chino y su ideología comunista.
Además por que es simbólico. Desde el momento que tienes una cruz que se levanta por encima de la bandera China o el símbolo “patriótico” más alto de la región o ciudad, entonces tienes un símbolo que es considerado como una amenaza. Sé de algunos casos en los que el gobierno chino ha requerido específicamente que en las iglesias, se levante la bandera nacional por encima de la cruz.


Cómo los Cristianos pueden involucrarse en el movimiento de justicia social en china y abogar en favor de la iglesia perseguida?

Hay pocas formas de poder hacerlo. Una de ellas es ayudando a China Aid. Nosotros proveemos de capacitación legal a las comunidades religiosas en China. Básicamente educamos a pastores y fieles sobre la ley constitucional China, la que en algunos casos, protege las libertades religiosas.

La otra cosa que hacemos es financiar abogados en derechos humanos, mayormente Cristianos, mismos que SI defienden los casos.
También enviamos ayuda financiera a familias de prisioneros y perseguidos para que puedan hacer frente a los costos de representación. Lamentablemente, sucede que no es posible financiar a todos y muchas veces, las iglesias no pueden enfrentar la situación.

También está China 18. Existen 18 prominentes presos de conciencia en China. No son todos Cristianos, pero nosotros por nuestra fe Cristiana, nos sentimos en la obligación de ver por el bienestar de personas que profesen otra fe. Por eso lanzamos China 18. Por ello trabajamos además con grupos seculares y otros grupos como Human Rights Watch, pues estas 18 personas, creemos representan de alguna manera, a los miles que se encuentran en prisión por sus ideas políticas o creencias religiosas.

Otra forma de involucrarse es la de ponerse en contacto con su congresista y pedirle que adopte a uno de los 18 o alguno de los tantos pastores que como el señor GU, se hallan en prisión o en algún centro de detención. Este programa de adopciones fue creado por Amnistía Internacional y la Comisión de Derechos Humanos.

Otra es desde el púlpito y puede darse en la forma de oración ya sea individual o en comunidad. Además, también es realmente necesario crear conciencia para que se sepa lo que está ocurriendo en China.
Hay una falta de conocimiento y esa es responsabilidad de nuestras iglesias, de nuestras comunidades en la fe. Necesitamos estar atentos y orar por estas personas en China y por aquellas que buscan a Dios en una manera que nosotros nunca podremos entender, por que no sufrimos las persecuciones que ellos padecen.

http://www.relevantmagazine.com/current/global/christian-persecution-china-even-worse-you-thought

Jesse Carey