La Inmaculada Concepción, los errores y conversión de Rusia

Si se cumplen mis peticiones, Rusia se convertirá y tendrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia.

 

(Aparición de 13 de julio de 1917)

 

Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia que se convertirá, y se concederá al mundo algún tiempo de paz.

 

(Aparición de 13 de julio de 1917)

 

Rusia y sus errores

Los errores de Rusia, a los que se refiere la Virgen en Fátima, en la frase mencionada en el epígrafe, son, tradicionalmente, identificados con el comunismo. Sin embargo, más importante que la referencia al comunismo, en particular, sería referirnos al materialismo ateo, al rechazo de lo sobrenatural y a la anti-religiosidad (concretamente el anti-catolicismo), aunque oculta bajo la forma de un régimen político diferente (que puede ser capitalista u otro); esta distinción es esencial para que se perciba que los “errores de Rusia” no terminaron con la caída del comunismo, se siguen difundiendo, hoy más que antes, aunque de manera encubierta. Sin embargo, si pensamos en el contexto del mensaje de Fátima, esto no nos debe bastar. Tenemos que afrontar esta revelación de la Virgen y reconocer que no se refiere sólo a los errores de Rusia, sino también a la conversión de Rusia.

Rusia y la conversión

Consideremos la secuencia de eventos a los que se refiere la Virgen: (1) si respondemos a sus peticiones, (2) Rusia se convertirá (3) y habrá un período de paz en el mundo. Debemos notar que el punto medio, entre nuestra respuesta a las peticiones de la Virgen y la prevención de que los errores de Rusia se extiendan, es la conversión de este país. Si esta condición no fuera considerada necesaria por la economía divina, no sería mencionada. Debemos entender que la consagración de Rusia implicará su conversión, y que la conversión será causa inmediata de la liberación del yugo de los errores de Rusia. La conversión de Rusia es, pues, una condición sine qua non. Dicho de otro modo, la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María es la causa de su conversión y sin esta última no habría liberación del ateísmo, del materialismo, de los errores de Rusia que se extendieron por el mundo. Aquí, tenemos que pensar que, como los errores de Rusia se extendieron por el mundo, esta conversión involucra a todo el mundo y muy particularmente a la Iglesia Católica, tan devastadoramente infiltrada [1]. Nosotros también somos “Rusia”. Recordemos que los ortodoxos están en estado de cisma, separados de Roma, rechazaron el papado y con ello, el posterior dogma de la Inmaculada Concepción; si es verdad que a los ojos de Roma mantienen la sucesión apostólica y la Misa es válida, eso no disminuye la gravedad de la cuestión del rechazo del papado. Su posición de separación con Roma, cuando perdieron la cabeza, hizo que se dividieran en una multiplicidad de iglesias nacionales, muchas veces en conflicto entre sí [2].

Portugal y la Inmaculada Concepción

La importancia del dogma de la Inmaculada Concepción para los portugueses, creo que es la clave para percibir una de las razones más profundas por las que Portugal fue el país elegido para difundir este mensaje al mundo. Y no deja de ser significativo que Portugal y Rusia se encuentren en extremos opuestos geográficamente. Pensemos que Portugal fue consagrado no sólo a la Virgen, como sucedió con otros países, sino también y desde 1646, a la Inmaculada.

Los reyes de Portugal, desde esta consagración, dejaron de usar corona; los tres estados, en las Cortes, hicieron un juramento en defensa de la prerrogativa de la Inmaculada Concepción, incluso a costa de su propia vida si fuera caso; las puertas de todas las ciudades, pueblos y aldeas deberían tener, según orden del rey en 1654 (justamente dos siglos antes del decreto dogma), una placa con un voto de fidelidad a la Inmaculada. ¡Esto es bastante impresionante! …

Y el contexto para entender Fátima, debe pasar necesariamente por aquí: nuestro amor a la Inmaculada. España debería asumir a Fátima como misión suya, tanto por su profundo amor a la Inmaculada (recordemos, como señal de ello, la fundación de la Orden de la Inmaculada Concepción en España por la portuguesa Santa Beatriz da Silva), como por el hecho de que parte del mensaje de Fátima se produjo en España, porque la Hermana Lucía recibió varios mensajes en este país.

Tendremos aún que pensar que, a pesar de la superficial rivalidad, en realidad, Portugal y España compartieron la misión increíble de la evangelización de todo el mundo. Ahora bien, este amor a la Inmaculada, de todo un pueblo, ¿no hará contrapunto al rechazo de los cristianos ortodoxos sobre todo desde la proclamación del dogma?

Muchos de los teólogos orientales defendían intensamente la Inmaculada Concepción [3]; desde 1854, a fin de separarse de Roma comenzaron a atacar este dogma. Es una triste, muy triste situación, porque el pueblo Ruso tiene una magnífica espiritualidad, una fe ígnea y noble, dotada de una tremenda devoción por la Virgen, pero que se ve, así, impedida de crecer en esa fe, es decir, en la plenitud de la revelación.

Reparando los errores de Rusia

La Virgen pidió en Fátima la devoción de los Cinco Primeros Sábados para reparar su tan ofendido corazón; cuando la Hermana Lucía preguntó la razón de ser de los cinco sábados, se le explicó que se trata de desagraviar al Corazón Inmaculado de María en cinco aspectos: las ofensas a su Maternidad divina, a su Virgindad perpetua, a su Inmaculada Concepción, la educación de los niños contra la Virgen y las ofensas a sus santas imágenes – el de las ofensas a su Maternidad divina y a su virginidad perpetua no abarca a los ortodoxos (sino directamente a los protestantes) -, y la referencia a las ofensas dirigidas contra su Inmaculada Concepción , claramente los incluye … El pobre pueblo ruso, el noble pueblo ruso, ¿sabrá que la Virgen, a la que tanto aman, pide a los católicos que desagravien estas ofensas que ellos mismos (y muchos católicos, naturalmente …) provocan?

Este es el error de los errores, por decirlo así y, por esta razón, como hemos visto, es que la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María traerá, ante todo, su regreso a la plenitud de la revelación – quién sabe si a partir, justamente, del dogma de la Inmaculada Concepción, dado el profundo amor que ese pueblo tiene a Theotokos. Sólo este regreso, como es condición, traerá como consecuencia natural el rechazo de los errores materialistas.

La Hermana Lucía y la conversión de Rusia

El hecho de que este aspecto del mensaje de Fátima esté olvidado, por así decirlo, no nos debe condicionar. Por lo demás, la propia Hermana Lucía “siempre pensó que la conversión de Rusia no ha de ser entendida como limitada al regreso del pueblo ruso a la religión cristiana ortodoxa, rechazando el ateísmo marxista de los Soviets, sino más bien como una total y perfecta conversión a la única y verdadera Iglesia Romana Católica. “(Joaquín María Alonso, The Secret of Fatima: factura y leyenda.) Cambridge: The Ravengate Press, 1982: 84).

Para poder medir todo el alcance de estas palabras, debemos recordar que el P. Joaquín Alonso fue el archivista oficial de Fátima durante dieciséis años, habiendo sido invitado por el Obispo de Leiria, Mons. Venâncio, en 1966 para preparar la edición crítica y definitiva sobre Fátima y su mensaje; cosa que hizo celosamente resultando en 24(!) volúmenes intitulados: Fátima, textos y estudios críticos (cuando se preparaba para comenzar a publicar los volúmenes resultantes de años de investigación, ya en la prensa, el nuevo Obispo, Mons. Alberto Cosme del Amaral, dio orden de detener la impresión). Si, sin embargo, tuviéramos dudas sobre el tema de la conversión de Rusia, bastaría que recordáramos las muy impresionantes palabras de la Hermana Lucía en “un Camino bajo la mirada de María” (267); poco antes de registrar la tercera parte del secreto, escribe (3.I.1944): “Y sentí el espíritu inundado por un misterio de luz que es Dios y en Él vi y oí (…)” En el tiempo, una sola fe , un solo Bautismo, una sola Iglesia, Santa, Católica, Apostólica”.

La conversión de Rusia será, Dios mediante, un acontecimiento de una fuerza inimaginable y nosotros, católicos, necesitamos mucho el retorno de los cristianos de Oriente a la catolicidad, para reunirse al remanente que conservará el dogma de la fe: en el nuevo Arca de Noé, el Corazón Inmaculado de María!

Notas:

[1]. Bella Dodd, la conocida agente comunista que, en los años treinta y cuarenta, ayudó a infiltrar a cerca de mil jóvenes en los seminarios americanos y que acabó convirtiéndose al catolicismo , afirma que este es considerado por los comunistas como el “su único verdadero enemigo”. Otro testimonio de la misma época, confirmando la infiltración fríamente calculada, es el de Douglas Hyde.

[2]. Aunque en situación completamente diferente, la situación de los protestantes tiene algo de parecido, después de separarse de Roma tuvieron el mismo resultado, pero exponenciado (son varios miles de denominaciones diferentes resultantes de la escisión protestante …).

[3]. Algunos ejemplos: Proclo, secretario de San Juan Cisóstomo, dice que la Virgen está formada de “barro limpio” (es decir, barro, como todos los seres humanos, pero no sucia del pecado original, a diferencia de todos los seres humanos); dice San Juan Damasceno que “en María no entró la serpiente”. La Iglesia Oriental celebraba la fiesta de la Inmaculada Concepción ya en el siglo VII; en la carta a Sérgio, aprobada por el VI Concilio Ecuménico, dice Sofrón sobre María: “Santa, inmaculada de alma y cuerpo, libre de todo el contagio”.

Fuentes: Este artículo fue publicado originalmente en : https://odogmadafe.wordpress.com/2017/10/01/a-imaculada-conceicao-os-erros-e-a-conversao-da-russia/
Su autor original es: Pedro Sinde.
Traducido y adaptado por Proyecto Emaús.

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