El pedido de Santa Teresa de Ávila

Querría yo persuadir a todos fuesen muy devotos de este glorioso Santo, por la experiencia que tengo sobre de los bienes que nos alcanza de Dios. Nunca he conocido a alguien verdaderamente devoto a él, que le honrase por servicios particulares que no avanzaban mucho en la virtud: porque ayuda de manera muy especial a las almas que se le encomiendan.

Hace ya muchos años que empecé a pedirle algo en su fiesta, y siempre lo he recibido. Si la petición era de alguna manera incorrecta, la rectificó para mi mayor bien.

Sólo pido por amor de Dios, que lo pruebe quien no me creyere y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción.

Palabras de Nuestra Señora a la Venerable María de Agreda

En el último día, cuando todos los hombres sean juzgados, los infelices condenados llorarán amargamente por no haber conocido sus pecados, mismos que les impidieron apreciar este poderoso y eficaz medio de salvación y aprovecharse, como fácilmente podrían haber hecho, de este intercesor para ganar la amistad del Justo Juez.
Toda la raza humana ha subestimado mucho los privilegios y prerrogativas concedidos a mi bendito esposo y no se dan cuenta de lo que su intercesión es capaz de hacer con Dios y conmigo. Te aseguro, mi querida hija, que es un personaje muy favorecido en la presencia divina y que tiene un inmenso poder para retener el brazo de la venganza divina.

San Alfonso de Ligorio sobre San José, Patróno de la Buena Muerte

Puesto que todos debemos morir, debemos tener una devoción especial a San José, para que nos obtenga una buena muerte. Todos los cristianos lo consideran el defensor de los moribundos y lo han honrado durante su vida, y lo hacen por tres razones:

Primero, porque Jesucristo lo amó no sólo como amigo, sino como padre, y por eso, su mediación es mucho más eficaz que la de cualquier otro Santo.

Segundo, porque San José ha obtenido un poder especial contra los espíritus malignos, que nos tientan con un vigor redoblado a la hora de la muerte.

Tercero, la ayuda dada a San José en su muerte por Jesús y María, obtuvo para él, el derecho a asegurar una muerte santa y pacífica para sus siervos. Por lo tanto, si se le invoca en la hora de la muerte, él no sólo los ayudará, sino que también obtendrá la ayuda de Jesús y María .