La Biblia relata que cuando Dios creó el mundo, vio que todo era “muy bueno”. Y era bueno porque Dios había establecido un orden natural de las cosas. Pero poco después, la humanidad, al caer en pecado mortal, destruiría ese orden.
Sin embargo, -lo podemos constatar a lo largo de la historia humana-, la humanidad siempre había poseído cierto sentido, de cómo debería ser el mundo. La religión, la moral y las leyes, eran maneras de contener los depravados impulsos de la humanidad. Y en el Oeste Cristiano, hubo un acuerdo general sobre cómo debería funcionar una sociedad.

Pero en nuestros días, ese consenso ha sido hecho pedazos.

El cristianismo está siendo expulsado de la vida pública y la cristiandad casi ha desaparecido por completo.
La homosexualidad, la transexualidad y otras “identidades” y actividades sexuales, que antes eran consideradas perversas, son ahora consideradas por las élites como núcleo de la civilización occidental.

Entre la generación más joven, más cristianos de diversas denominaciones, están aceptando el matrimonio entre personas del mismo sexo. Y la única manera en que los liberales parecen estar dispuestos a oponerse a la degeneración sexual, es solamente, cuando esto significa ayudar a la causa de los musulmanes, que están colonizando Occidente en números otrora inimaginables.

Por esto, para los cristianos de mentalidad tradicional, bien podría decirse que el mundo simplemente se ha vuelto loco.

Uno de los líderes intelectuales del Vaticano, el Cardenal Carlo Caffarra, ha declarado públicamente, que Satanás ha lanzado su “último y terrible desafío” bajo la forma de “anti-creación” que se está construyendo alrededor del mundo.

En un discurso dirigido al Foro de la Vida en Roma, el Cardenal Caffarra, identificó que es Satanás quien está detrás del esfuerzo, que busca la negación de la verdad dentro del corazón del hombre.
Afirmó que para lograr este objetivo, la “anti-creación”, requiere específicamente de dos innovaciones fundamentales: el aborto y la homosexualidad.

El cardenal condenó “la transformación de un delito en derecho” cuando se trata del aborto. “Esto significa llamar lo que es bueno, lo malo, lo que es luz, sombra“, dijo.

Caffarra recalcó que el aborto significa la “negación más profunda de la verdad del hombre”.

En segundo lugar, Caffarra argumentó que el “ennoblecimiento de la homosexualidad” tiene el efecto de “negar enteramente la verdad del matrimonio“.

“En la mente de Dios, el matrimonio tiene una estructura permanente, basada en la dualidad del modo de ser humano : la femineidad y la masculinidad. No dos polos opuestos, sino uno con y para el otro. Sólo así el hombre escapa de su soledad original. “

Caffarra afirmó que el nuevo mundo que se está forjando por medio de estas perversiones morales, es un intento de Satanás para construir una alternativa a la creación de Dios, en la que el hombre prefiera vivir.

“Esta es la espantosa estrategia de la mentira” dijo el cardenal.

Dijo que los cristianos tienen la responsabilidad de “ser testigos de la verdadera fe cristiana”, “abiertamente y públicamente“, condenando a los que no lo hacen como “testigos, pero desertores”.

“He hablado frecuentemente de un enfrentamiento. Esta confrontación asume cada vez más la apariencia de un juicio, de un proceso legal, en el que el acusado es Jesús y su Evangelio”.

El profesor Paul Kengor, quien escribiese “Takedown”, un libro que trata sobre la guerra contra la familia y el matrimonio, dio la bienvenida a los comentarios de Caffarra, como una señal prometedora para el futuro de la Iglesia Católica Romana. “Esta es una imagen poderosa de un cardenal que es un pensador serio, un hombre muy inteligente y educado y un funcionario de muy alto rango en la Iglesia Católica Romana”, dijo Kengor.

Caffarra fue nombrado por el Papa Juan Pablo II en 1981 como el jefe fundador del instituto de Juan Pablo II sobre la familia y el matrimonio. Es el grupo vaticano que ha liderado la batalla contra el aborto, la “Cultura de la Muerte” y los enormes esfuerzos del secularismo radical y la dictadura del relativismo, para redefinir el matrimonio, la familia, la vida humana del no nacido, la sexualidad e Incluso, el género individual y biológicamente predeterminado de cada persona.

“De hecho, ese es precisamente el objetivo de Caffarra con esta imagen. Él está argumentando que Satanás, en la búsqueda de establecer su reino terrenal, está propugnando el establecimiento de una anti-creación “, dijo Kengor.

Kengor dijo que el cardenal “sostiene que esto constituiría una completa mofa y que subvertiría completamente la imagen original de la creación de Dios”.

“El mundo de Satanás exhibirá una inversión del diseño de Dios para el hombre, la mujer, el género, la sexualidad, el matrimonio, la familia, los hijos, los no nacidos. Es un rechazo total de la imagen y el plan de Dios para la humanidad. Una anti-creación. “

Kengor dijo que los cristianos de todas las denominaciones, deberían prestar mucha atención a los comentarios del cardenal, porque estos afectan incluso a personas fuera de la iglesia católica.
“Esto es un llamado de atención al mundo católico, y seguramente producirá algunas olas en el mundo y su cultura en general”, dijo Kengor.

Los fundamentos de la sociedad y de la moral han sido destruidos – aparentemente, en un abrir y cerrar de ojos. ¿Quién está detrás? ¿Que es lo que quiere? ¿Y qué pueden hacer los cristianos para luchar contra los que desmantelan los valores morales y a las familias tradicionales?

David Kupelian, editor en jefe de la revista online “WND” , escritor norteamericano y autor de diversos libros como “The Marketing of Evil” y “The Snapping of the American Mind”, dijo que Caffarra ha identificado con precisión la inversión de valores que se ha producido en los Estados Unidos en la última generación.

Si los cristianos permanecen en silencio, la “anti-creación” seguirá triunfando. El mundo continuará siendo una versión “extraña” de lo que alguna vez fue.

Fuentes

http://www.wnd.com/2017/07/top-vatican-official-satan-hurling-anti-creation-at-god/
Traducido y adaptado por Proyecto Emaús