Diversos medios (aquí uno y aquí otro) han reportado que el día 29 de Marzo de este año, habría ocurrido un hecho sin precedentes en la Iglesia Ortodoxa del Santo Sepulcro en Jerusalén, en el que el icono que representa a Cristo crucificado en el Gólgota, habría abierto los ojos.

Momentos previos al mencionado acontecimiento, un grupo de sacerdotes ortodoxos había notado la presencia de una misteriosa luz que emanaba de la imagen. Al aproximarse para ver el fenómeno más de cerca, descubrieron con gran sorpresa que el icono tenia los ojos abiertos.

Si bien es cierto en el pasado se han publicado diversos videos mostrando “fenómenos” similares en los que imágenes sagradas han abierto y cerrado los ojos frente a cámaras, fue posible desmostar posteriormente, el uso de editores de video y plataformas de efectos de una conocida compañía de software para su falsificación.

La imagen publicada por el padre Daoud mostrando la misma imagen con los ojos abiertos.

 

Este singular hecho habría ocurrido frente a decenas de testigos oculares, dentro de los que se encuentran varios sacerdotes Ortodoxos, mismos que han hecho pública la fotografía adjuntada en este documento en las redes sociales.

Este es el enlace a la cuenta del padre Theodore Daoud en donde se hiciera publica una de las fotografías: https://www.facebook.com/Father-Theodore-Daoud-504864313008391/

Captura de pantalla de la página de Facebook del padre Daoud.

En ella el padre Daoud ha publicado el siguiente texto:

“El evento milagroso ocurrió el pasado Miércoles frente a los ojos de varios visitantes y sacerdotes, incluido mi amigo el archimandrita Malateus Basal, cuyo amigo tomase las fotografías del evento. El me aseguró y contó todo lo sucedido con detalles, que el Cristo crucificado cuyos ojos siempre han estado cerrados, permanecieron abiertos durante todo ese día”.

El padre prosigue dando una explicación de la razón detrás de tales eventos:

Los milagros permitidos por el Amor de Dios fortalecen nuestra débil fe, pero no deben ser la razón de la misma. Nuestra fe es más profunda que eso. Hemos visto a Dios en la carne, lo hemos oído, hemos comido con Él, hemos sido testigos de su crucifixión, su muerte, su resurrección y su ascensión al cielo. El milagro más grande, que es muy poco apreciado, ocurre en cada liturgia divina, donde el pan y el vino se transforman en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Siempre tengamos en cuenta esto.
Miramos este milagro y todos los milagros como un signo de Dios para fortalecer nuestra fe y recordar el Amor Divino de Aquel que murió en la cruz por nuestros pecados. Que nos arrepintamos y nos preparemos para una verdadera Semana Santa y Resurrección.
Alabado sea Dios por todas las cosas.

Hay que recalcar que el padre Daoud ha confirmado sus declaraciones y las ha sostenido en todo momento, aseverando que el acontecimiento ha sido real y que no se tararía de ningún engaño.