Un reconocido icono que exudase aceite entre los años 1982 y 2001 en Siria, ha comenzado a hacerlo nuevamente según han revelado fuentes locales.

El aceite, cuyo origen fuese constatado científicamente en aquel entonces como aceite de olivo, comenzó a fluir el sábado, 27 de noviembre de 1982 en la modesta residencia de la joven Myrna Nazzour, de origen católico (su padre) y ortodoxo (su madre) – mezcla de lo que Juan Pablo II llamó “ambos pulmones” del cristianismo, establecida en un modesto barrio de Damasco, Soufanieh cerca de donde Saúl (Pablo) vio la Luz de Cristo.

Al principio, el portento sólo se manifestó en un icono de María vestida de azul con el Niño en brazos, pero después de que fuese llevado a una iglesia local para su custodia y veneración, por lo menos otros mil iconos de las zonas aledañas, comenzaron a exudar aceite.

El pequeño icono original que mide casi 8 centímetros por lado y representa a la advocación mariana conocida como Nuestra Señora de Kazán, sumamente popular entre los fieles del pueblo ruso, pero que en Siria ha pasado a ser conocida como “Nuestra Señora de Soufanieh”, segregó suficiente aceite en la primera hora para llenar cuatro platos grandes según se supo.

El aceite también comenzó a fluir de las manos de Myrna quien dice haber oído la voz de una mujer celestial decirle, “No tengas miedo. Estoy contigo. Abre las puertas y no prives a nadie de verme. Enciende una vela para mí”.

El aceite exudado por Nazzour fue observado por cientos de personas, incluyendo algunos médicos y psiquiatras fueron testigos de las secreciones de Nazzour y no lograron demostrar que se tratase de un fraude. De acuerdo con su relato, a Nazzour le aparecieron estigmas en la frente, manos, pies y costado, y que la Virgen se le apareció en la azotea de su casa. Nazzour afirmó que la Virgen le dijo que “los cristianos deberían orar por la paz, por el amor y orar por la unidad de las iglesias cristianas”. Las apariciones han sido aprobadas por la Iglesia Católica y Ortodoxa.

El pequeño icono de Nuestra Señora de Kazán exudando aceite

Myrna, quien al principio pensó que estaba alucinando, experimentó las apariciones de la Bienaventurada Madre entre diciembre de 1982 y marzo del año siguiente, mientras que el aceite continuó emanando durante otras dos décadas.
Fue durante la Semana Santa del 2001 que se detuvo y ahora, al final de la Semana Santa del 2017 – 11:10 a.m. del 15 de abril, Sábado Santo – se ha reanudado.

El aceite ha sido analizado por científicos de Siria, Alemania y Francia, y todos han obtenido el mismo resultado: aceite puro de oliva. Se cree que puede simbolizar la unción espiritual, un símbolo del Espíritu Santo. Para Myrna, el mensaje de Nuestra Señora es bastante claro: “No temas, estoy contigo. No tengas miedo”.

Si bien es cierto los diversos estudios han identificado al aceite como aceite puro de oliva, por razones que la ciencia no ha podido determinar, este despide un delicado aroma de rosas.